La cantidad de $170,000 que Catholic.net necesita alcanzar dividida entre los 250,000 usuarios diarios del portal corresponde a un importe de menos de ¡0.70 dólares por cada uno!
En la práctica es imposible recibir 0.70 dólares de cada uno de los 130,000 usuarios, ¡pero quizá sí es posible recibir 50 dólares de 3,400 de ustedes! ¿Podría usted formar parte de ese "grupo de los 3,400" de cuya generosidad depende la sobrevivencia y el desarrollo de Catholic.net? ¡Por favor, piénselo! ¡Envíe su donativo hoy mismo!
Autor: Síntesis del Padre Salvador Valadez Fuentes | Fuente: Celam III Asamblea de Juristas católicos de América Latina y el Caribe
En Ecuador se realizó la III asamblea de JUCALAYC, con el tema “Identidad y misión del Jurista Católico”. Encuentro que concluyó con la formulación del Credo y las Bienaventuranzas del Jurista
III Asamblea de Juristas católicos de América Latina y el Caribe
III Asamblea de JUCALAYC -Juristas Católicos de América Latina y
El Caribe-
Al evento fue invitado el padre Salvador Valadez Fuentes,
director del ITEPAL, Instituto Teológico Pastoral del CELAM, quien orientó
a los juristas sobre: “la fundamentación bíblico- doctrinal del Jurista
Católico”, y “el discipulado y la misión del jurista católico
en nuestro tiempo”.
Encuentro de Fraternidad y compromiso
Durante el encuentro, realizado
en un ambiente de fraternidad, compromiso y preocupación por profundizar
en aspectos puntuales de la misión, fueron presentados los estatutos
que rigen la JUCALAYC, sigla para referirse a los Juristas
Católicos de América Latina y el Caribe. Argentina, Uruguay, Paraguay,
Chile, Brasil, Perú, Ecuador, Colombia, Venezuela, Panamá, Nicaragua, Costa Rica,
El Salvador, Honduras, Puerto Rico, México, Haití, Santo Domingo, hicieron
presencia en este encuentro latinoamericano, organizado por el Departamento de
Justicia y Solidaridad y su secretario ejecutivo, padre Enrique Quiroga
Civera y contó con la participación de la hermanas Izabel
Arantes, responsable de la Sección de movilidad humana del mismo
Departamento, quien abordó el tema de la migración y su
problemática en el ámbito de las leyes.
Como fruto
del encuentro se afianza la preocupación por atender a los
hermanos privados de libertad, en quienes se descubre el rostro
sufriente de Cristo, que esperan por la solidaridad de los
creyentes siguiendo el mandato de Aparecida que pide que
se brinde una atención especial a los encarcelados, entre tantos
otros que expresan rostros concretos del sufrimiento en el mundo
urbano, y que exigen el compromiso decidido de parte de
los creyentes como se menciona en el numeral 517 del
Documento Conclusivo así como la urgente atención por parte de
las autoridades gubernamentales llamados a solucionar los graves problemas que
se viven al interior de las cárceles.
Estuvo presente en el
encuentro Mons. Luís Artemio Flores Calzada, responsable de la Sección
de Pastoral Social del Departamento de Justicia y Solidaridad,
además del Cardenal Antonio José González Zumárraga, Arzobispo Emérito de
Quito.
Para el doctor Alejandro Ramírez de Argentina, “la idea de
JUCALAY, empieza en el año dos mil uno,
durante el cuarto encuentro Latinoamericano y Caribeño de Pastoral
penitenciaria, realizado en el 2002, en Bogotá, en el que
se convocó a un encuentro Latinoamericano y caribeño de
juristas vinculados a la pastoral penitenciaria. Allí se
redactó el documento en el que se definen las bases
doctrinarias para una red de juristas de Latinoamérica y el
Caribe. Documento aprobado por el CELAM, que en el
año dos mil seis convocó al segundo encuentro, para debatir
y aprobar los estatutos de JUCALAY, como brazo jurídico de
la pastoral Penitenciaria Católica del Continente.
En dicho encuentro se
estableció que para integrar JUCALAY se requiere ser Jurista, practicar
la religión católica, tener actividad real y concreta en
Pastoral Penitenciaria y honrar los principios sentados en el documento
de Bogotá. Además, promover el reconocimiento de Jesucristo como redentor
del hombre y Señor de la historia general y particular
de la comunidad y de cada hombre considerado en su
individualidad, quien escucha el clamor de las personas sumidas en
la exclusión de la carcelación que golpea el corazón
de la Iglesia y su conciencia.
Dichos principios consagran la vivencia
de la profesión como un acto de fe, ser instrumentos
del amor de Dios, promover la reconciliación, irradiar espíritu de
servicio, verdad y honestidad, evangelizar a través de la acción
profesional, despertar esperanza y ansia de libertad, modificar preconceptos e
imbuirse de la verdadera sabiduría para que la justicia humana
sea fiel reflejo de la justicia divina, de esta
manera poder asumir, en la Iglesia, al encarcelado a quien
Cristo vino a liberar y se identifica con Él. (Isaías
61-1 ss, Lucas 4-18, Mateo 25.36.)".
JUCALAY tiene un consejo, compuesto
por coordinadores de las cuatro regiones del CELAM: región Centroamericana
y México, región Caribeña, Bolivariana y Cono Sur; una asamblea
integrada por dos delegados de cada país y un consejero,
sacerdote. La integración de JUCALAY se completa con capítulos nacionales,
diocesanos y parroquiales.
A continuación compartimos con ustedes el fruto
del trabajo realizado en Quito, Ecuador: el Credo y las
Bienaventuranzas del Jurista Católico
Credo del Jurista católico
1. CREEMOS en
el Dios de la vida; en Jesucristo, abogado de los
desprotegidos; en el Evangelio que nos da libertad y liberta
a los hombres y mujeres; en la inviolabilidad de la
dignidad humana y de la conciencia; en la esencial igualdad
de todo ser humano y en su dignidad de hijo/a
de Dios; en el valor del “estar” y de la
escucha; en la capacidad y el derecho de los privados
de liberad a redimirse.
2. CREEMOS que el jurista
católico es una persona llamada y enviada por Jesucristo a
ser instrumento del Reino de Dios en el mundo, con
la fuerza y el poder del Espíritu Santo, siendo signo
y testigo del amor y misericordia de Dios hacia
los más desfavorecidos, especialmente en el mundo de la “carcelación”,
los marginados y excluidos.
3. CREEMOS que la misión esencial del
jurista católico consiste en vivir y ser un servidor de
la justicia, la verdad, la libertad, la vida, la reconciliación
y la paz, la dignificación y humanización de las personas,
mediante el aporte creativo de sus talentos y el ejercicio
de su profesión.
4. CREEMOS que el jurista católico debe fundamentar
su acción en la Doctrina Social de la Iglesia y
en una espiritualidad profunda y encarnada, con el apoyo efectivo
de sacerdotes y obispos.
5. CREEMOS que el jurista católico debe
crear puentes de colaboración con profesionales y organismos de la
sociedad civil para defender, denunciar y promover ante autoridades gubernamentales
cambios en las políticas públicas.
6. CREEMOS que un jurista católico
debe ser una persona: competente en el ejercicio de su
profesión, leal, honesta, humilde (reconocerse amada en la vulnerabilidad y
pecadora), profundamente solidaria, capaz de soñar un mundo sin cárceles
ni estructuras injustas e inhumanas.
7. CREEMOS que es necesario vivir
en un proceso de formarnos permanente para ser verdaderos discípulos
y misioneros de Jesucristo, en y desde el ejercicio de
nuestra profesión.
Bienaventuranzas del jurista católico
1. BIENAVENTURADO el jurista católico que
sigue a Cristo, lo conoce, vive en su palabra, y
es coherente en su fe y actuar, porque le dará
credibilidad a la Iglesia y a su labor como jurista.
2.
BIENAVENTURADO el jurista católico que defiende y promueve la dignidad
humana y el derecho de los privados de la libertad,
marginados y expulsados, reconociendo en cada uno el rostro de
Jesús, porque se identificará con Jesucristo solidario.
3. BIENAVENTURADO el jurista
católico que, con humildad de corazón y con perseverancia, presta
un servicio incondicional y desinteresado a los privados de libertad,
porque será signo e instrumento del Reino de Dios.
4. BIENAVENTURADO
el jurista católico que, valorando la dignidad humana de los
que han sido privados de la libertad, ejerce el manejo
de un proceso justo y lucha contra las propuestas inhumanas
de la estructura sociopolítica, porque será constructor de una nueva
sociedad.
5. BIENAVENTURADO el jurista católico que visita a los privados
de la libertad, comparte su sufrimiento y con su presencia
les hace sentir el amor de Dios, porque eso le
permitirá identificarse con ese hermano.
6. BIENAVENTURADO el jurista católico que
ama la verdad, denuncia las injusticias y no se deja
aprisionar por las estructuras legales de pecado, porque hará presente
a Cristo redentor del ser humano.
7. BIENAVENTURADO el jurista católico
que vive su bautismo en comunión y participación con toda
la Iglesia y pone todo su esfuerzo y creatividad para
que quienes están en el mundo de la carcelación tengan
vida plena en Cristo, porque así se mostrará como verdadero
discípulo y misionero de Jesucristo.
(Informe del Departamento de Justicia y
Solidaridad. Síntesis del Padre Salvador Valadez Fuentes, rector del ITEPAL)
Todos los servicios de Catholic.net son gratuitos.
Sólo nos mantenemos gracias a los donativos que, voluntariamente, nos hacen algunos de nuestros visitantes.
Necesitamos de tu ayuda para continuar anunciando el mensaje de Cristo a través de la Red.
Ayúdanos, Dios te lo recompensará. DA CLICK AQUÍ PARA DONAR