Autor: Salvador I. Reding Vidaña | Fuente: Catholic.net Tú lo dijiste, Barak Obama: todos somos iguales
Reflexión de Salvador I. Reding Vidaña con respecto al discurso inaugural del presidente de EU
Tú lo dijiste, Barak Obama: todos somos iguales
Una de las principales objeciones que la gente responsable del
mundo y en particular de los Estados Unidos hace a
la política del presidente Obama, es el apoyo abierto y
forzado que da a la cultura de la muerte.
“We, the people, declare today that the most evident of
truths – that all of us are created equal –
is the star that guides us still.” B. H. Obama
Ese apoyo al aborto provocado no es solamente asunto
interno en su país, sino que en su política exterior,
liderada por su hasta su nuevo juramento como presidente, por
la señora Hillary Clinton, no ha sido solamente de promover
el aborto, sino que llega hasta presionar y amenazar a
otros gobiernos y a organismos internacionales, para que lo acepten
como un “derecho”.
Tras renovar su juramento como presidente de
los Estados Unidos de América, para su segundo mandato el
domingo 20 y el lunes 21 de enero, en su
discurso inaugural, dijo, con la misma personalidad de su Constitución
política:
“Nosotros, el pueblo, declaramos hoy que la más evidente
de las verdades – que todos somos creados iguales –
es la estrella que firmemente nos guía”.
En su primer
periodo presidencial, Barack Obama no respetó esto que ahora dice
haber guidado al pueblo de los Estados Unidos. Es importante
entonces recordárselo, para que si de verdad considera que ésa
es la más evidente de las verdades, reoriente su política
interna y exterior a la defensa de algunos seres humanos,
que por supuesto “fueron creados iguales”: los concebidos no nacidos.
Obama hizo referencia, por primera vez en un discurso inaugural,
a los homosexuales, los “gays”, diciendo que éstos deben ser
tratados como iguales ante la Ley, pero se olvidó incluir
a los nonatos. Dejó atrás la discriminación en otras formas,
como el recismo.
Dijo el presidente Obama también: “Si realmente
hemos sido creados iguales, entonces el amor que comprometemos el
uno al otro debe ser también igual”. Pero no lo
ha sido con los no nacidos, a los que en
vez de darles amor se les ha dado muerte. Hay
que exigirle que cumpla lo que dijo: amar a todos
igual, no solamente a los homosexuales, sino también a los
nonatos.
Otra frase del discurso inaugural indica que “Nuestra jornada
no estará completa hasta que todos nuestros niños […] sepan
que son cuidados, queridos y seguros ante cualquier daño”. Pues
los nonatos, aunque aún no estén en posibilidad de “saberlo”,
deben ser cuidados exactamente igual: seguros ante cualquier daño… en
especial el de ser asesinados en el vientre materno.
Respecto
a todos los esfuerzos que su primer gobierno hizo para
obligar al mundo a aceptar la homosexualidad, el “gaymonio”, las
familias “diferentes” y el aborto, ahora debe regirse por otra
frase que dijo, y es de “no confundir absolutismo con
principio”, pero eso es lo que hizo, intentar un poder
absolutista en favor del aborto provocado.
Mencionó el presidente Obama
también que “Ser fieles a nuestros documentos fundadores no nos
requiere que estemos de acuerdo en todos los aspectos de
la vida”, es decir que se pueden tener conceptos diferentes
como la definición de libertad que tomó de ejemplo. Pero
lo que sí dijo, repitámoslo; es que el que todos
somos creados iguales, que ello es la estrella guía del
pueblo estadounidense. Por tanto no se puede excluir la defensa
de la vida, no está a discusión.
Si realmente el
presidente Obama dice hablar como “nosotros, el pueblo”, debe ajustar
su línea política y sus decisiones de gobierno, al principio
que declara ser la estrella guía de ese mismo pueblo.
Así, en consecuencia, nosotros, otros pueblos del mundo que estamos
a favor de la vida y no de la muerte
de los nonatos, debemos recordárselo, y aún exigirle a él
y a sus colaboradores con poder político, que en el
plano internacional al menos, no apoyen, como abiertamente lo han
hecho, el forzado reconocimiento a un supuesto derecho a decidir
si se mata o no a seres humanos indefensos en
el vientre materno, y sin penalización alguna.
Recuerda Barack Obama,
tú lo declaras, como “el pueblo” de los Estados Unidos:
la estrella que firmemente les guía es la más evidente
de las verdades: que todos fuimos creados iguales, desde la
concepción y no sólo desde el nacimiento y hasta la
muerte. La igualdad no inicia con el nacimiento.
Y esta
creación igualitaria es así desde que el ser humano es
concebido, ya que lo que viene después en el vientre
materno es simplemente un crecimiento para que al salir al
mundo pueda sobrevivir; claro, bajo el cuidado, alimentación y ayuda
materna y paterna en primer término, y enseguida como responsabilidad
del pueblo entero y de su gobierno.
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