Autor: Luis Garza Medina | Fuente: A&A ¿Qué es la teoría de género?
La teoría de género: postulados, objetivos y crítica
¿Qué es la teoría de género?
Género es un término gramatical que especifica una clase
a la que pertenece un nombre sustantivo o un pronombre
por el hecho de concertar con él una forma. En
las lenguas indoeuropeas estas formas son tres en determinados adjetivos
y pronombres: masculino, femenino y neutro.
El sexo en cambio es
lo que un ser es, una determinación entitativa, que afecta
los aspectos físicos como una condición orgánica. Así, en los
seres humanos el sexo es masculino o femenino.
Género y sexo
en el lenguaje común eran intercambiables hasta que se creó
una nueva definición de género. Según esta nueva definición, teoría
de género es la teoría (por lo tanto una serie
de proposiciones que deben ser demostradas empíricamente) por la cual
se afirma que el género es el sistema de papeles
culturales y socialmente construidos, atribuidos a los hombres y mujeres,
que afectan las relaciones personales, el acceso y el control
de los recursos y el poder de tomar decisiones. Estos
papeles cambian con el tiempo, pues son construidos por la
cultura. El género no se identifica con el sexo, ni
tampoco se refiere a los individuos sino más bien a
un sistema de relaciones binarias de poder. Se afirma que
las mujeres han sido y son oprimidas y necesitan sentirse
capaces de tomar las riendas, las decisiones en sus propias
vidas y por otro lado, los varones necesitan cambiar su
propia conducta [1].
Extraña que se hable de género cuando en
realidad, a lo que se refieren es al sexo.
¿Qué se
cambia cuando se usa género y no sexo?
Se pueden añadir
otras categorías que no caben en la diferencia de sexos.
Así tenemos a las personas de un sexo particular pero
con atracción activa al mismo sexo o a ambos sexos.
Se
introduce un elemento supuestamente «cultural» al concepto que permite por
tanto explicar la división de los géneros. Como explica Álvaro
Fernández en su artículo «Ideología de Género: Caballo cultural», en
el lenguaje común hablamos de «la mesa» (femenino) o «el
vaso» (masculino). Es decir, nosotros asignamos en la cultura arbitrariamente
el género masculino o femenino a las cosas. Así, substituyendo
el concepto de «sexo» por el de «género», se pretende
que la gente elija arbitrariamente a qué género quiere pertenecer,
independientemente de su sexo biológico. Cada persona puede construir libremente
su género, por lo que se termina en una autoconstrucción
de la sexualidad u opción sexual [2].
De esta proposición fundamental
se derivan muchas más que trataremos de aclarar.
Postulados ¿Qué propone
la teoría de género?
Como se ha dicho ya, el postulado
fundamental es que el género es algo construido por la
cultura.
Por tanto, hay una esencial igualdad entre los géneros. La
diferencia cultural entre el hombre y la mujer ha sido
usada con la finalidad de oprimir al sexo débil, colocándolo
en una situación de desventaja en relación con el hombre.
Para
liberarse de esta opresión es necesario que la mujer compita
con el hombre -y gane- en el mundo profesional, aunque
para esto abandone necesariamente su maternidad. Incluso debe lograrse una
«fluidez de papeles» hasta el punto de que sean intercambiables:
los hombres deben estar más en el hogar, suplir a
las mujeres para que ellas salgan a trabajar, que haya
«equidad» (es decir, igualdad total) en la división de papeles
en el hogar.
Los géneros, incluyendo a los hombres y mujeres
de tendencias sexuales diversas, son también iguales (y deben ser
igualmente aceptables en la sociedad) y se asigna a su
tendencia una categoría sustantiva, al punto que se habla de
que esa tendencia provoca unos ciertos derechos humanos.
Reflexión crítica
Antes de
hacer una reflexión crítica, deseo mencionar que según parece el
término «feministas de género» fue acuñado en primer lugar por
Christina Hoff Sommers [3] con el fin de distinguir el
feminismo de ideología radical surgido hacia finales de los años
sesenta, del anterior movimiento feminista de «equidad». He aquí las
palabras de Hoff Sommers:
El feminismo de «equidad» es sencillamente la
creencia en la igualdad legal y moral de los sexos.
Una feminista de equidad quiere para la mujer lo que
quiere para todos: tratamiento justo, ausencia de discriminación. Por el
contrario, el feminismo de «género» es una ideología que pretende
abarcarlo todo, según la cual la mujer está presa en
un sistema patriarca! opresivo. La feminista de equidad opina que
las cosas han mejorado mucho para la mujer; la feminista
del «género» a menudo piensa que han empeorado. Ven señales
de patriarcado por doquier y piensan que la situación se
pondrá peor. Pero esto carece de base en la realidad.
Las cosas nunca han estado mejores para la mujer, que
hoy conforma el 55% del estudiantado universitario, mientras que la
brecha salarial continúa cerrándose.
Esta teoría de género tiene muchas debilidades
si se analiza críticamente:
1. Ante todo, aclaro que no se
puede hablar de teoría de género, pues no hay ninguna
demostración empírica de sus proposiciones. En todo caso, estamos ante
una ideología de género. La ideología es una visión reduccionista
de la realidad, con la que se quiere explicar todo
lo que sucede. Así, la ideología marxista pretende limitar la
realidad a la contraposición dialéctica de las clases sociales que
explicaría la historia, la sociedad, la cultura, etc. No hay
datos empíricos para soportar este postulado, sino que por el
contrario, en un esfuerzo contorsionista se transforman los datos para
ajustarlos a la ideología. En el caso de la ideología
de género, sucede exactamente lo mismo: si los datos niegan
los postulados, son los datos los que son erróneos.
2. Pero
la crítica fundamental es que estamos ante una serie de
manipulaciones contra las que debemos estar alerta. La primera es
una evidente manipulación del lenguaje. El concepto sexo no se
prestaba para introducir el elemento cultura! y todo lo que
de allí se deriva. Es imposible decir que el sexo
de una niña ha sido construido por la cultura.
Así
se usa género para decir algo parecido a sexo, manteniendo
del concepto lo que conviene, pero con una apertura que
permite poner unas ideas nuevas, totalmente ajenas al concepto de
sexo y que sirven para los fines de la ideología.
El abandonar un término para usar otro y meter con
calzador un concepto en el término nuevo es una técnica
de manipulación usada frecuentemente. Se hace cambiando un término por
otro como en el caso que nos ocupa o usando
el mismo término pero dándole un sentido nuevo. Así también
por ejemplo se habla de «matrimonio» de homosexuales cuando no
es matrimonio, sino en todo caso unión, y se habla
de familia ajustándola «a la estructura social del momento», definiéndola
como «el entorno afectivo que puede incluir la pareja, los
abuelos, los hijos o los amigos» [4].
3. La segunda manipulación es
que nos llevan a identificar «igual dignidad» con «igual identidad».
Sabemos que el hombre y la mujer tienen la misma
dignidad, pero no tienen la misma identidad. No se puede
hablar de igual identidad entre el hombre y la mujer
(son dos sexos diversos) y sin embargo, estamos casi obligados
a aceptar que el hombre y la mujer son totalmente
iguales, idénticos porque se han unido los conceptos de igual
dignidad y de igual identidad. Y con esto caemos en
la trampa, pues negar la igual identidad nos pondría en
la situación de negar la igual dignidad, y por tanto
negar que tienen los mismos derechos, algo que no podemos
hacer. Aquí hay una extensión de un concepto para adherirlo
a los conceptos divinizados o talismanes que por la fuerza
que tienen en la opinión pública estamos obligados a aceptar.
Sucede lo mismo, por ejemplo, cuando queremos exigir algo para
un grupo y hacemos pensar que se trata de derechos
humanos inalienables propios de ese grupo.
4. Luego entra en acción
la típica dialéctica de contraposición, herencia del marxismo: hay un
opresor y un oprimido. Ya no se trata de una
manipulación conceptual, como los otras dos, sino emocional. Se parte
del supuesto de la igualdad radical y de que las
diferencias son sólo culturales y de allí se manipula la
pasión de las personas [5]. Si el género es una
construcción cultural radicalmente independiente del sexo, el objetivo de la
ideología de género será eliminar la bipolaridad sexual: «La meta
no es sólo la de terminar con el privilegio masculino,
sino con la distinción sexual: las diferencias genitales no tienen
importancia cultural» [6].
Dado que la premisa de la ideología de
género (las diferencias son sólo culturales) no se sostiene, la
conclusión de que la diferencia construida culturalmente se usa para
oprimir, tampoco se sostiene. Sin embargo, a las personas involucradas,
en este caso las mujeres, que se sienten dañadas por
reales actitudes de desprecio de los varones, se les manipula
para que no usen la racionalidad sino su pasión y
su deseo de revancha. Ese mismo mecanismo se usa cuando
se reduce la relación entre europeos e indígenas americanos a
una relación de opresor-oprimido. Independientemente de que en algunos casos
haya habido verdadera opresión, reducir todo a esta contraposición produce
que el interlocutor quede ya negativamente dispuesto y en cierta
forma ideologizado.
5. En esta situación, viene la cuarta manipulación que
es la de proponer a las mujeres la realización por
la vía de la competencia contra los varones. Aquí es
evidente que se cometen muchas injusticias en relación con las
mujeres y se les manipula con fines oscuros y de
provecho de grupos y partidos:
a. Primero porque se les pone
a competir con los hombres cuando lo que se debe
hacer es proponer la complementariedad. Los sexos no están contrapuestos.
Es más, están hechos el uno para el otro. Y
el contraponerlos es condenar a la desconfianza y recelo a
la inmensa mayoría de la humanidad que vive o vivirá
en pareja. Además, no sé si en esta competencia se
hace justicia a las mujeres.
No creo que necesariamente cada
ser humano esté igualmente capacitado para todos los campos de
la vida profesional. Es cierto que los estudios modernos apuntan
a que las mujeres y los hombres tienen las mismas
capacidades en la práctica totalidad de los campos de la
vida profesional, pero pudiera darse el caso de algunos sectores
para los que los varones tengan diferentes cualidades o sean
más proclives que las mujeres. No es que tenga nada
en contra del trabajo profesional de las mujeres, sólo que
si hubiera esta diversidad, sería injusto hacia las mujeres. Me
parece que todos estamos de acuerdo en que deben tener
los mismos ingresos por el mismo tipo de trabajo, la
misma capacitación y preparación, las mismas oportunidades, pero no veo
por qué una mujer deba sentir que no se realiza
si no llega al mismo puesto que un hombre en
un sector particular (si se hizo una injusticia, se debe
corregir la injusticia, pero la vida de la mujer no
se define por vencer al varón en todos los campos).
Es como si una mujer no se realizara porque no
logra vencer a los hombres en una carrera de 100
metros lisos.
b. Además, por las manipulaciones la mujer termina coaccionada
al punto que no puede escoger con libertad qué hacer
en la vida y ya no puede mirar a la
maternidad y vida familiar como un camino de realización. Un
botón de muestra es el informe de Evolución de la
Familia en Europa 2007, realizado por el Instituto de Política
Familiar. En el año 2006 han nacido en la UE
un millón de niños menos que en 1982, lo que
supone una reducción del 16, 6%. España tiene la edad
media de maternidad mayor de Europa (30,84 años).
Estamos ante
un desierto demográfico que tendrá tremendas consecuencias para nuestras sociedades.
Creo, en cambio, que lo que debemos hacer es ofrecer
oportunidades para que las mujeres (y también los hombres) puedan
escoger con libertad lo que deseen. Así la mujer integrará
su vida como mujer, madre, esposa y su vida profesional
en paz y sin presiones sociales que nosotros hemos creado
y que terminan verdaderamente dañando a la mujer. Esto es
como la presión de las modas y modelos tan delgadas
que provoca que las niñas sufran de anorexia.
6. Al incluir
a las personas homosexuales en la ideología de género, se
introduce un concepto un tanto extraño. Se hizo mucho esfuerzo
para decirnos que la diferencia de los géneros es algo
producido por la cultura, es una construcción que hace el
ser humano. Sin embargo, en el caso de los homosexuales
se está buscando por todos los medios demostrar que la
homosexualidad no es una tendencia fruto de una disposición psicológica,
sino fruto de algo genético, algo físico. De esta forma
se pretende decir que uno es homosexual como es varón
para que de allí se puedan exigir, más de lo
que se exige ahora, los así llamados derechos de homosexuales.
De hecho, ésa es su principal reivindicación política: la consecución
de la igualdad legal entre la heterosexualidad y la homosexualidad
y sus expresiones, herramienta según ellos imprescindible para enfrentarse a
la homofobia cultural [7].
Aunque algún investigador homosexual intenta todavía demostrar
lo contrario, estudiosos como Masters, Johnson y Kolodny afirman que
«hoy la teoría genética de la homosexualidad está casi totalmente
descartada»[8] y Karlen ya en 1971 concluía que «la realidad
de los hechos demuestra cada vez más decisivamente que los
genes no causan la homosexualidad» [9].
Hoy, 37 años después, sigue
vigente esta afirmación. Se puede admitir la existencia de algunos
factores fisiológicos que pueden predisponer a ciertas carencias sexuales, y
en consecuencia a la homosexualidad, pero no de factores predeterminados
contra los que la persona no pueda sobreponerse y mucho
menos del «gen de la homosexualidad». Por lo demás, atribuir
la homosexualidad a causas biológicas sería una «condena sin apelación»
para la persona homosexual, porque le impediría confiar en la
posibilidad de una modificación y bloquearía cualquier intento de crecimiento
y cambio.
Ante esto, hay varios aspectos que debemos aclarar:
a) No
podemos hablar de derechos de una categoría de personas. No
hay derechos «humanos» privativos de minorías. Los derechos humanos son
inherentes a la persona por ser persona, no por pertenecer
a una clase particular. Se basan en su dignidad y
se refieren a todos. Se puede hablar de alguna consideración
particular porque se pertenece a una categoría más débil, pero
no se trata de un derecho humano.
b) Hablar de que
se conceda a esta categoría de personas la posibilidad de
contraer matrimonio no corresponde, porque el matrimonio en su definición
es la unión de un hombre y una mujer. Se
puede hablar de unión pero no de matrimonio. No creo
que debamos caer en esta manipulación, al punto que se
cambie completamente el concepto del matrimonio.
c) Además, independientemente de si
consideramos moral el comportamiento homosexual (sabemos que hay estados que
consideran inmoral la sodomía), me pregunto: ¿debe un Estado reconocer
legalmente una unión de este tipo? ¿Cuáles son los criterios
para reconocer una unión de dos personas? ¿Basta el deseo
de las personas? Yo no soy jurista, pero creo que
lo personal no se debe hacer político y el Estado
debe atender las instituciones jurídicas con alguna incidencia en el
bien común. En el caso de una unión de homosexuales,
no veo cómo se construya el bien común pues no
aporta nada a la sociedad el que dos personas homosexuales
vivan juntas ya que no es una unión fecunda. Entiendo
que el Estado pueda establecer acuerdos civiles y ventajas fiscales
para algunos tipos de uniones que sirven a la sociedad
en que vivimos, pero no por motivo de la tendencia
homosexual. Ciertamente el Estado crea marcos jurídicos para la protección
del bien privado individual por medio de contratos que regulan
el intercambio de bienes, sin embargo, tampoco en este caso,
veo cómo se pueda someter como materia sustantiva del contrato
la relación homosexual.
d) Incluso sería menos procedente el que puedan
adoptar niños, pues antes de preguntarse si deben recibir niños
como padres o tutores, debemos pensar en los niños, pues
no conocemos qué sucede con la psicología y desarrollo del
niño en una situación de este tipo y nadie puede
hacer una experimentación que puede trastornar la vida a un
ser indefenso.
Objetivos. ¿Qué se ha buscado con esto?
Está claro que
estamos ante una seguidilla de manipulaciones y uno no puede
no preguntarse cuál es el objetivo de este proceso en
el que nos han metido. Si estuviéramos en un juicio,
cualquier juez se preguntaría quién se beneficia con esto.
Vemos que
no se benefician las mujeres: ya dijimos que se les
coacciona y obliga a desnaturalizarse cuando en realidad lo que
debemos hacer es promoverlas y ayudarlas a escoger con libertad
la vida que quieren vivir, valorando para ellas y para
la sociedad tanto su trabajo profesional como la vida matrimonial,
el cuidado de los hijos, etc., cada uno en su
justa medida, como se debe hacer también con los varones,
de forma que también ellos tomen su responsabilidad en el
hogar [10]. Por otro lado, se trastoca todo el orden
natural y se hace pensar a las mujeres que su
igual dignidad con los varones está no en su ser
persona humana, sino en sus habilidades o en el papel
que juega su género.
No se benefician los niños porque evidentemente
al valorar que lo único que realiza a los hombres
y a las mujeres es el trabajo profesional, se logra
sacar del hogar a los padres dejando a los niños
desprotegidos.
Uno de cada tres niños en Europa nace fuera
del matrimonio [11] y en Inglaterra uno de cada cuatro
niños crece sin un padre [12]. Hay ya muchos estudios
que demuestran que los niños se desarrollan más y mejor,
con más estabilidad emocional cuando disponen de una cierta presencia
de los padres en el hogar [13]. No se benefician
tampoco cuando se permite a los homosexuales adoptar niños. El
catedrático de Psiquiatría de la Universidad Complutense, Enrique Rojas, afirma
que un núcleo familiar con dos padres o dos madres
es, a su juicio, claramente perjudicial para el desarrollo personal
del menor: «Puede dar lugar a que crezcan niños con
una personalidad endeble y con la ausencia de dos patrones
de referencia fundamentales». Por ello, Rojas incide en que «es
imposible» una educación completa en un ambiente homosexual ya que
es «antinatural condenar al niño a una educación privada de
padre o madre» [14].
No se benefician los homosexuales porque se
les mantiene engañados y viviendo en una ilusión vacía y
sin fecundidad, en lugar de resolver la situación en la
que viven. La homosexualidad, dicen algunos psicólogos que no están
sometidos a lo políticamente correcto, es una disfunción psicológica [15].
No
se beneficia la sociedad porque se daña el concepto de
familia, de matrimonio, se promueve el descuido de los hijos,
etc. Por ejemplo, en España hubo en el 2006 unos
210.132 matrimonios y 145.919 matrimonios rotos -entre divorcios, separaciones y
matrimonios declarados nulos [16].
La situación social actual -ambos padres trabajando
en horarios que no prestan atención a la familia o
a los hijos- ha creado la necesidad de recurrir a
instituciones del Estado para cuidar de los infantes. El que
regímenes como el de los nazis y el de los
comunistas de Rusia y China hayan sacado a los niños
de la familia para cuidarlos y educarlos en instituciones del
Estado nos da que pensar. No debe ser algo bueno.
Es un hecho comprobado que la desatención de los padres
de familia suele crear en los hijos personalidades débiles, incapaces
de pensamiento crítico, sujetos siempre a la moda imperante y
con temor de enfrentar el status quo, y reducidas a
una máquina de consumo. Esto sin duda es algo cómodo
para algunos grupos que quieren adquirir y mantener el poder
político por generaciones y sería ya suficientemente malo de por
sí, pero además, es el preludio para manipulaciones de gran
envergadura como las que experimentamos en el siglo XX.
El que
se esté buscando conseguir un control político es algo que
no podemos negar fácilmente. Basta ver el uso que han
dado recientemente a estas ideas algunos políticos y cómo hacen
leva sobre las mujeres, sobre los homosexuales, etc., para obtener
el poder. Si éste es un objetivo de todas estas
manipulaciones, es en realidad una nueva opresión y dictadura; más
sutil que las anteriores, pero a fin de cuentas una
dictadura. Estamos ante la reivindicación más clara de Gramsci y
su estrategia para la obtención del poder.
Si en cambio, lo
que se busca obtener son ventajas financieras al poder colocar
más productos para homosexuales, el hacer de la mujer una
consumidora activa de nuevos productos, etc. estamos realmente ante una
bajeza sin nombre.
Si por último, lo que se busca es
cambiar la cultura por motivos ideológicos, porque se piensa que
esto es lo correcto y porque hemos vivido siglos engañados
debido a lo reaccionario de la Iglesia y sus postulados,
estamos ante un experimento de ingeniería social que puede tener
tremendas y nefastas consecuencias ante el que debemos estar todos
alerta y oponernos decidida e inteligentemente.
La ideología de género debe
ser completamente rechazada pues nace basada en una serie de
equívocos y manipulaciones, y con unos objetivos tan poco claros
como éticos y aceptables. Debemos, en cambio, proponer el verdadero
feminismo de la diferencia tan propugnado por Juan Pablo II
con el fin de hacer nuestra sociedad más humana; debemos
ayudar a las personas con tendencias homosexuales con nuestra comprensión,
respeto y caridad a entrar dentro de ellos mismos y
superar cualquier dificultad que tengan; debemos ayudar al matrimonio y
a la familia, instituciones que están bajo tanto ataque, para
que puedan seguir siendo la base de la sociedad y
el lugar donde las nuevas generaciones aprenden a construir sociedades
justas basadas en el esfuerzo, la responsabilidad, la generosidad y
la caridad cristiana; y por último debemos ser astutos para
damos cuenta que hoy por hoy hay muchas fuerzas que
quieren transformar nuestra cultura, por lo que debemos contraponer acciones
concertadas e inteligentes que nos lleven a solidificar una cultura
basada en los auténticos valores y principios cristianos y humanos,
la más alta síntesis del espíritu europeo.
Recuerden que esta cultura
cristiana fue la gran aportación que España, en su momento
de máximo esplendor, ofreció al mundo.
Me pregunto, ¿qué aportará la
España de hoy? Con lo que he dicho, creo que
a todos nos quedan claros los retos y la tarea.
Notas
[1]
Cf. UNITED NATIONS. Office of dic Special Adviser on Gender
Issues and Aclvancement of Women. Gender Mainstreami.vg - An overview.
New York, 2001.
[2] Alvaro Fernández, «Ideología de género: caballo
cultural». Véase también el libro de Lucia Albino Gilbert Two
careers, onefamzly: thepromise of gender inequality, Sage Publications, 1993, en
el que sostiene que la historia ha demostrado que las
mujeres han sido oprimidas y que la teoría de género
postula que las diferencias entre hombre y mujer están determinadas
sólo culturalmente, por lo que para acabar con la opresión
se debe acabar con esas diferencias culturales.
[3] En el libro
Who Stole Feminism?
[4] Conclusiones del XV Encuentro Nacional de Mujeres
Autoconvocadas, Paraná 2000.
[5] Para mayor información, véase artículo de la
doctora Jutta Burggraf, profesora en la Universidad de Navarra, España,
«Perspectiva de género: sus peligros y alcances». Revista Arbil.
[6] S.
Firestone, The dsalectic of sex, Bantam Books, Nueva York, 1970,
p. 12.
[7] Beatriz Gimeno, presidenta de la FELFGT (Federación Estatal
de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales), Discurso Inaugural del 3°
Congreso de la Federación, Madrid, 20 de mayo 2005.
[8] 8
W. Masters, V. Johnson, R. Kolodny, Human sexualzty, Little, Brown,
Boston, 1985, p. 411.
[9] A. Karlen, Sexuality and homosexuality: a
new view, W. W. Norton, Nueva York, 1971, p. 337.
[10]
Una investigadora demostró que la mayoría de las madres de
niños menores de 18 meses preferirían sólo ser madres y
no tener que trabajar fuera del hogar y que 4
de cada 3 madres se sentían presionadas de volver al
trabajo después de dar a luz a los bebés: Maher,
Bridget (ed.), The Family Portrait: a Compilation of Data, Research
and PblIc Opinio on the Family, Family Research Council, Washington
D. C., 2002.
[11] Informe Evolución Familia Europea 2007.
[12] Sunday Telegraph,
15 de abril de 2007.
[13] Un volumen de ensayo publicado
hace poco recoge un impresionante arsenal de evidencias de eruditos
de primer orden que defienden el matrimonio y sostienen que
sirve al bien común. The Meaning of Marriage: Family, State,
Market, and Morais (Spence Publishing) ha sido editado por Robert
P. George yjean Bethke Elshtain, profesores de la Universidad de
Princeton y de la Universidad de Chicago, respectivamente.
[14] 11 de
junio de 2005.
[15] Algunas investigaciones psicológicas demuestran que los homosexuales
tienden a sufrir en promedio más problemas psicológicos que el
resto de la población, así como es mayor que el
promedio la incidencia de tendencias suicidas y de automutilación, y
hay mayor propensión al abuso de drogas. King, M., &
Nazaretb, 1., «The health of people classified as lesbians, gay
and bisexual attending family practitioners in London: a controlled study»,
BMC Public Health, 6,2006, p. 127. King, M., McKeownn, E.,
Warner, J., Angus, R., Johnson, K., cort, C., Wright, L.,
Blizard, R., & Davidson, O., «Mental health and quality of
life of gay men and lesbians in England and Wales:
Controlled cross-sectional study», BritishJournalofPsychiatry, 183, 2003, pp. 552-558. Cochran, S.
D., Sullivan, J. G., & Mays, V. M., «Prevalence of
Mental Disorders, Psychological Distress, and Mental Health Services Use Among
Lesbian, Gay and Bisexual Adults in the United States», Joarnal
of Consulting and Clinical Psychology, 71,2003, pp. 53-61. Cochran, S.
D., & Mays, V. M., «Lifetime prevalence of suicidal symptoms
and affective disorders among men reporting same-sex sexual partners: Results
from the NHANES III», American Joarnal of Public Health, 2000,
pp. 573-578.
[16] Agencia de noticias Zenit, 2 de diciembre de
2007
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Su artículo me pareció interesante y entretenido, más no estoy totalmente de acuerdo con él.
Pues plantea cierto pensamiento, el cual o está incompleto o está un tanto limitado ideológicamente; primero, no creo justo que indique que las mujeres no deberían de anteponer por su crecimiento laboral, al hecho de ser madres; pregunto: ¿por qué no hacerlo?, como buen cristiano usted debería saber que cada individuo tiene su propia vocación, la cual será distinta entre sí; por lo que, no todas las mujeres nacieron con la vocación de ser madres, así que el ser madres no es su punto de autorrealización; lo anterior, también se da en el caso de los hombres.
Por otro lado, para las mujeres que sí desean serlo; me parece, también debió de plantear, el hecho que el hombre debe apoyar responsablemente con el cuidado de los hijos, para así ejercer activamente con su papel de padre; lo anterior, con el fin de que haya equidad de género y así, los hombres como mujeres, se desarrollen tanto en el ámbito familiar, como en el laboral; sin que uno de ellos, quede rezagado en un ámbito o en el otro.
Por último, creo que su analogía: "Es como si una mujer no se realizara porque no logra vencer a los hombres en una carrera de 100 metros lisos."
Esa, está de más; bien se sabe que la equidad en el área labora se centra en las habilidades mentales e intelectuales de ambos sexos; puesto que claro está, en la fuerza física los hombres nos superan.
¡Saludos!
Magnífico artículo. Permite formarse un criterio y argumentar mejor
en una discusión acerca de esta teoría. Espero sigan publicando
artículos de este corte.
Esta teoria del "Genero" es tan perversa y manipulable, que al final causa una desorientación total, por eso que los defensores " del genero" estan tan confundidos, pues soslayan roles, posturas, modos, cultura, etc,etc.
que es la teoría del genero he leído sobre este
articulo y los felicito y me atrevo a comentar
según entiendo genero se refiere a una serie de
conceptos y actividades que realizamos tanto
hombres como mujeres, y definir genero
hombre,mujer hay que ser específicos ,desde el
momento en que nacemos tenemos muy claro que es
niño,niña con órganos que lo identifican con toda
claridad conforme van creciendo se les educa como
se va desarrollando su cuerpo que es diferente ,y
aunque pueden realizar actividades parecidas unas
mejores que otras las mujeres pueden tener hijos
no así los hombres para requiere la unión de un
hombre y una mujer aunque no debe hacerlo se hace
pues primero debe casarse para recibir la
bendición de DIOS y su familia que esta de acuerdo
con su hija, hijo que se casan y muchos derechos
que la sociedad jurídica y civil les brinda un
matrimonio del mismo sexo no puede ser bendecido
con hijos porque no puede aunque quiera DIOS todo
lo hizo bien al hombre lo doto con órganos que
contienen la mitadad de la semilla que
científicamente se llama espermatozoide y a la
mujer la doto de órganos que contienen la otra
mitadad de la semilla llamada ovulo por lo que nos
es un capricho impuesto por la sociedad del
matrimonio hombre mujer el hombre/mujer quieren
cuestionar a DIOS pero esta conducta llevaría a la
especie humana a la extinción que no se da en las
otra especie