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Autor: catecismo | Fuente: catecismo El Hijo del hombre también es Señor del sábado
La institución del domingo y las fiestas de precepto
El Hijo del hombre también es Señor del sábado
Recuerda el día del sábado para santificarlo. Seis días trabajarás
y harás todos tus trabajos, pero el día séptimo es
día de descanso para el Señor, tu Dios. No harás
ningún trabajo.
El sábado ha sido instituido para el hombre y
no el hombre para el sábado. De suerte que el
Hijo del hombre también es Señor del sábado
El sábado, que
representaba la coronación de la primera creación, es sustituido por
el domingo que recuerda la nueva creación, inaugurada por la
resurrección de Cristo.
La Iglesia celebra el día de la
Resurrección de Cristo el octavo día, que es llamado con
toda razón día del Señor, o domingo.
El domingo ha
de observarse en toda la Iglesia como fies ta primordial
de precepto‘. ‘El domingo y las demás fiestas de precepto,
los fieles tienen obligación de participar en la misa’
‘El
domingo y las demás fiestas de precepto... los fieles se
abstendrán de aquellos trabajos y actividades que impidan dar culto
a Dios, gozar de la alegría propia del día del
Señor o disfrutar del debido descanso de la mente y
del cuerpo‘.
La institución del domingo contribuye a que todos
disfruten de un ‘reposo y ocio suficientes para cultivar la
vida familiar, cultural, social y religiosa‘.
Todo cristiano debe evitar
imponer, sin necesidad, a otro impedimentos para guardar el día
del Señor.
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