La cantidad de $170,000 que Catholic.net necesita alcanzar dividida entre los 250,000 usuarios diarios del portal corresponde a un importe de menos de ¡0.70 dólares por cada uno!
En la práctica es imposible recibir 0.70 dólares de cada uno de los 130,000 usuarios, ¡pero quizá sí es posible recibir 50 dólares de 3,400 de ustedes! ¿Podría usted formar parte de ese "grupo de los 3,400" de cuya generosidad depende la sobrevivencia y el desarrollo de Catholic.net? ¡Por favor, piénselo! ¡Envíe su donativo hoy mismo!
Autor: . | Fuente: Catecismo La conversión y la sociedad
La caridad representa el mayor mandamiento social.
La conversión y la sociedad
La sociedad es indispensable para la realización de la vocación
humana. Para alcanzar este objetivo es preciso que sea respetada
la justa jerarquía de los valores que subordina las dimensiones
‘materiales e instintivas’ del ser del hombre ‘a las interiores
y espirituales’:
La sociedad humana... tiene que ser considerada, ante
todo, como una realidad de orden principalmente espiritual: que impulse
a los hombres, iluminados por la verdad, a comunicarse entre
sí los más diversos conocimientos; a defender sus derechos y
cumplir sus deberes; a desear los bienes del espíritu; a
disfrutar en común del justo placer de la belleza en
todas sus manifestaciones; a sentirse inclinados continuamente a compartir con
los demás lo mejor de sí mismos; a asimilar con
afán, en provecho propio, los bienes espirituales del prójimo. Todos
estos valores informan y, al mismo tiempo, dirigen las manifestaciones
de la cultura, de la economía, de la convivencia social,
del progreso y del orden político, del ordenamiento jurídico y,
finalmente, de cuantos elementos constituyen la expresión externa de la
comunidad humana en su incesante desarrollo.
La inversión de los
medios y de los fines, lo que lleva a dar
valor de fin último a lo que sólo es medio
para alcanzarlo, o a considerar las personas como puros medios
para un fin, engendra estructuras injustas que ‘hacen ardua y
prácticamente imposible una conducta cristiana, conforme a los mandamientos del
Legislador Divino’(Pío XII, discurso 1 junio 1941).
Es preciso entonces apelar
a las capacidades espirituales y morales de la persona y
a la exigencia permanente de su conversión interior para obtener
cambios sociales que estén realmente a su servicio. La prioridad
reconocida a la conversión del corazón no elimina en modo
alguno, sino, al contrario, impone la obligación de introducir en
las instituciones y condiciones de vida, cuando inducen al pecado,
las mejoras convenientes para que aquéllas se conformen a las
normas de la justicia y favorezcan el bien en lugar
de oponerse a él.
Sin la ayuda de la gracia, los
hombres no sabrían ‘acertar con el sendero a veces estrecho
entre la mezquindad que cede al mal y la violencia
que, creyendo ilusoriamente combatirlo, lo agrava’. Es el camino de
la caridad, es decir, del amor de Dios y del
prójimo. La caridad representa el mayor mandamiento social. Respeta al
otro y sus derechos. Exige la práctica de la justicia
y es la única que nos hace capaces de ésta.
Inspira una vida de entrega de sí mismo:
‘Quien intente
guardar su vida la perderá; y quien la pierda la
conservará’ (Lc 17, 33)
Todos los servicios de Catholic.net son gratuitos.
Sólo nos mantenemos gracias a los donativos que, voluntariamente, nos hacen algunos de nuestros visitantes.
Necesitamos de tu ayuda para continuar anunciando el mensaje de Cristo a través de la Red.
Ayúdanos, Dios te lo recompensará. DA CLICK AQUÍ PARA DONAR