La cantidad de $170,000 que Catholic.net necesita alcanzar dividida entre los 250,000 usuarios diarios del portal corresponde a un importe de menos de ¡0.70 dólares por cada uno!
En la práctica es imposible recibir 0.70 dólares de cada uno de los 130,000 usuarios, ¡pero quizá sí es posible recibir 50 dólares de 3,400 de ustedes! ¿Podría usted formar parte de ese "grupo de los 3,400" de cuya generosidad depende la sobrevivencia y el desarrollo de Catholic.net? ¡Por favor, piénselo! ¡Envíe su donativo hoy mismo!
La ley moral es obra de la Sabiduría divina. Se la puede definir, en el sentido bíblico, como una instrucción paternal, una pedagogía de Dios.
La Ley Moral
La Ley Moral prescribe al hombre los caminos, las reglas
de conducta que llevan a la bienaventuranza prometida; proscribe los
caminos del mal que apartan de Dios y de su
amor. Es a la vez firme en sus preceptos y
amable en sus promesas.
La ley es una regla de conducta
proclamada por la autoridad competente para el bien común. La
ley moral supone el orden racional establecido entre las criaturas,
para su bien y con miras a su fin, por
el poder, la sabiduría y la bondad del Creador. Toda
ley tiene en la ley eterna su verdad primera y
última. La ley es declarada y establecida por la razón
como una participación en la providencia del Dios vivo, Creador
y Redentor de todos. ‘Esta ordenación de la razón es
lo que se llama la ley’ (León XIII, enc. "Libertas
praestantissimum";
El hombre es el único entre todos los seres
animados que puede gloriarse de haber sido digno de recibir
de Dios una ley: animal dotado de razón, capaz de
comprender y de discernir, regular su conducta disponiendo de su
libertad y de su razón, en la sumisión al que
le ha entregado todo.
Las expresiones de la ley
moral son diversas, y todas están coordinadas entre sí: la
ley eterna, fuente en Dios de todas las leyes; la
ley natural; la ley revelada, que comprende la Ley antigua
y la Ley nueva o evangélica; finalmente, las leyes civiles
y eclesiásticas.
La ley moral tiene en Cristo su plenitud y
su unidad. Jesucristo es en persona el camino de la
perfección. Es el fin de la Ley, porque sólo El
enseña y da la justicia de Dios: ‘Porque el fin
de la ley es Cristo para justificación de todo creyente’.
Todos los servicios de Catholic.net son gratuitos.
Sólo nos mantenemos gracias a los donativos que, voluntariamente, nos hacen algunos de nuestros visitantes.
Necesitamos de tu ayuda para continuar anunciando el mensaje de Cristo a través de la Red.
Ayúdanos, Dios te lo recompensará. DA CLICK AQUÍ PARA DONAR