La cantidad de $170,000 que Catholic.net necesita alcanzar dividida entre los 250,000 usuarios diarios del portal corresponde a un importe de menos de ¡0.70 dólares por cada uno!
En la práctica es imposible recibir 0.70 dólares de cada uno de los 130,000 usuarios, ¡pero quizá sí es posible recibir 50 dólares de 3,400 de ustedes! ¿Podría usted formar parte de ese "grupo de los 3,400" de cuya generosidad depende la sobrevivencia y el desarrollo de Catholic.net? ¡Por favor, piénselo! ¡Envíe su donativo hoy mismo!
Autor: P . Clemente González | Fuente: Catholic.net Los discípulos de Jesús y el ayuno
Lucas 5, 33-39. Tiempo Ordinario. De qué nos sirve ayunar, rezar mucho, si no está presente Cristo en nuestra vida diaria.
Los discípulos de Jesús y el ayuno
Lucas 5, 33-39
En aquel tiempo los escribas y fariseos le
dijeron a Jesús: Los discípulos de Juan ayunan frecuentemente y
recitan oraciones, igual que los de los fariseos, pero los
tuyos comen y beben. Jesús les dijo: ¿Podéis acaso hacer
ayunar a los invitados a la boda mientras el novio
está con ellos? Días vendrán en que les será arrebatado
el novio; entonces ayunarán en aquellos días. Les dijo también
una parábola: Nadie rompe un vestido nuevo para echar un
remiendo a uno viejo; de otro modo, desgarraría el nuevo,
y al viejo no le iría el remiendo del nuevo.
Nadie echa tampoco vino nuevo en odres viejos; de otro
modo, el vino nuevo reventaría los pellejos, el vino se
derramaría, y los odres se echarían a perder; sino que
el vino nuevo debe echarse en odres nuevos. Nadie, después
de beber el vino añejo, quiere del nuevo porque dice:
El añejo es el bueno.
Reflexión
Todos deseamos momentos para estar con
las personas o la persona que nos cae bien, que
estimamos, que amamos. Entre amigos, el novio con la novia
o entre esposos. Y cuando alguien viene a arrebatarnos esos
momentos más los anhelamos y más deseamos que vengan.
A
los apóstoles les sucede algo semejante en este evangelio porque
los fariseos, no sabiendo ya por donde fastidiar, pretenden hacer
ver a Jesús que los suyos no se comportan como
los discípulos de Juan que ayunan y rezan mucho. Pero
perfectamente podríamos haberles dicho a los fariseos aquella frase de
san Agustín que dice: “teme a la gracia de Dios
que pasa y no vuelve”. Y los apóstoles preferían disfrutar
de la compañía del Mesías que ayunar y estar lejos
de Él. O también les podríamos haber respondido con la
misma frase que Jesús le dijo a la mujer de
Betania: “Marta, Marta muchas cosas te preocupan pero una sola
es importante y María ha elegido la mejor”, que fue
la de sentarse a sus pies.
He aquí por tanto
la clave de este evangelio, la presencia de Cristo en
nuestra vida. De qué nos sirve ayunar, rezar mucho, hacer
penitencia si a la hora de la hora no acompañamos
a Cristo donde realmente está que es en la Eucaristía.
Estaríamos ayunando y rezando por deporte. Por ello, si hasta
ahora nuestros rezos o ayunos son sin una presencia de
Cristo dominical o más frecuente pensemos que estamos desaprovechando la
verdadera gracia de Dios para nuestra alma, que es la
de estar cerca de Él.
Todos los servicios de Catholic.net son gratuitos.
Sólo nos mantenemos gracias a los donativos que, voluntariamente, nos hacen algunos de nuestros visitantes.
Necesitamos de tu ayuda para continuar anunciando el mensaje de Cristo a través de la Red.
Ayúdanos, Dios te lo recompensará. DA CLICK AQUÍ PARA DONAR
Consultores
de la sección Acompañamiento y ayuda espiritual. Dudas acerca de la oración y la vida espiritual en general; problemas de fe y de cuestiones morales y éticas. En general, cualquier duda acerca del desarrollo espiritual y apostólico en tu vida
Ver todos los consultores