La cantidad de $170,000 que Catholic.net necesita alcanzar dividida entre los 250,000 usuarios diarios del portal corresponde a un importe de menos de ¡0.70 dólares por cada uno!
En la práctica es imposible recibir 0.70 dólares de cada uno de los 130,000 usuarios, ¡pero quizá sí es posible recibir 50 dólares de 3,400 de ustedes! ¿Podría usted formar parte de ese "grupo de los 3,400" de cuya generosidad depende la sobrevivencia y el desarrollo de Catholic.net? ¡Por favor, piénselo! ¡Envíe su donativo hoy mismo!
Autor: Misael Cisneros | Fuente: Catholic.net Jesús camina sobre el agua
Juan 6, 16-21. Pascua. A pesar de la tormenta no hay que temer porque tenemos a Cristo por capitán del barco.
Jesús camina sobre el agua
Juan 6, 16-21
Al atardecer, bajaron sus discípulos a la orilla
del mar, y subiendo a una barca, se dirigían al
otro lado del mar, a Cafarnaúm. Había ya oscurecido, y
Jesús todavía no había venido donde ellos; soplaba un
fuerte viento y el mar comenzó a encresparse. Cuando habían
remado unos veinticinco o treinta estadios, ven a Jesús que
caminaba sobre el mar y se acercaba a la barca,
y tuvieron miedo. Pero él les dijo: «Soy yo. No
temáis». Quisieron recogerle en la barca, pero en seguida la
barca tocó tierra en el lugar a donde se dirigían.
Reflexión
“Duc in altum! ¡Caminemos con esperanza! Un nuevo milenio
se abre ante la Iglesia como un océano inmenso en
el cual hay que aventurarse, contando con la ayuda de
Cristo”.
Con este texto tan esperanzador inicia la conclusión
de la carta apostólica “Novo Millennio Ineunte”, que escribió el
Papa Juan Pablo II al inicio del siglo XXI. Y
qué similitud con el evangelio de hoy pues, los apóstoles
también se aventuraron a navegar en el mar de Cafarnaúm,
sin tener la más mínima idea de la sorpresa que
Cristo les esperaba. Sorpresa que les ayudaría a crecer en
su fe en el Hijo de Dios.
Era oscuro, el
mar estaba encrespado y además soplaba un fuerte viento. ¿Quién
no se asusta ante una situación de este tipo? Obviamente
los apóstoles eran pescadores y como tales sabían cómo actuar.
Pero ¿ver a alguien caminando sobre las aguas? ¿Quién está
acostumbrado a ver semejante acto? Hoy día sólo en las
películas del Hollywood.
Y con razones fundadas podríamos decirle
a Cristo, “pero, Jesús, mira cómo está el mar en
la oscuridad y Tú te les presentas de esa
manera, no les asustes así”. Pero Cristo nos quería enseñar
que lo buscásemos aun en medio de las pruebas. Aunque
el mar de nuestra esté oscuro y encrespado no hay
que temer porque está Él entre nosotros.
Los cristianos también
nos aventuramos en este mar inmenso. También se tambalea nuestra
barca y la oscuridad nos asusta. Pero a pesar de
la tormenta no hay que temer porque tenemos a Cristo
por capitán del barco. Confiemos en Él con la esperanza
de que llegaremos a tierra sanos y salvos. Sólo dejémonos
guiar.
Todos los servicios de Catholic.net son gratuitos.
Sólo nos mantenemos gracias a los donativos que, voluntariamente, nos hacen algunos de nuestros visitantes.
Necesitamos de tu ayuda para continuar anunciando el mensaje de Cristo a través de la Red.
Ayúdanos, Dios te lo recompensará. DA CLICK AQUÍ PARA DONAR
Consultores
de la sección Acompañamiento y ayuda espiritual. Dudas acerca de la oración y la vida espiritual en general; problemas de fe y de cuestiones morales y éticas. En general, cualquier duda acerca del desarrollo espiritual y apostólico en tu vida
Ver todos los consultores