> English
> Français
> Italiano
El lugar de encuentro de los católicos en la red
 
 
Tus Favoritos   |   Página de Inicio   |   Recomiéndanos   |   Opiniones   |   Suscríbete
Aprende a orar | sección
Evangelio meditado | categoría
Tiempo Ordinario | tema
Autor: José Rodrigo Escorza | Fuente: Catholic.net
Cristo resucita a una niña
Mateo 9, 18-26. Tiempo Ordinario. No hay sacrificio que no se haga para alcanzar la salud física. ¿Por qué no hacer lo mismo con la salud espiritual?
 
Cristo resucita a una niña
Cristo resucita a una niña
Del santo Evangelio según san Mateo 9, 18-26


Así les estaba hablando, cuando se acercó un magistrado y se postró ante él diciendo: «Mi hija acaba de morir, pero ven tú a imponerle las manos y vivirá». Jesús se levantó y le siguió junto con sus discípulos. En esto, una mujer que padecía flujo de sangre desde hacía doce años se acercó por detrás y tocó la orla de su manto. Pues se decía para sí: «Con sólo tocar su manto, me salvaré». Jesús se volvió, y al verla le dijo: «¡Animo!, hija, tu fe te ha salvado». Y se curó la mujer desde aquel momento. Al llegar Jesús a casa del magistrado y ver a los flautistas y la gente alborotando, decía: «¡Retiraos! La muchacha no ha muerto; está dormida». Y se burlaban de él. Mas, echada fuera la gente, entró él, la tomó de la mano, y la muchacha se levantó. Y la noticia del suceso se divulgó por toda aquella comarca.

Oración introductoria

Señor, eres mi Salvador y Redentor. Creo que en este justo momento estabas esperando que dejará todo para tener un momento de oración, por eso me acerco con fe, confianza y mucho amor. Te ofrezco esta meditación por aquellos que temen acercarse a Ti.

Petición

Jesús, te pido una fe que toque y transforme mi vida entera.

Meditación del Papa

Los cuatro evangelistas coinciden en testimoniar que la liberación de enfermedades y padecimientos de cualquier tipo, constituían, junto con la predicación, la principal actividad de Jesús en su vida pública. De hecho, las enfermedades son un signo de la acción del mal en el mundo y en el hombre, mientras que las curaciones demuestran que el Reino de Dios -y Dios mismo-, está cerca. Jesucristo vino para vencer el mal desde la raíz, y las curaciones son un anticipo de su victoria, obtenida con su muerte y resurrección. Un día Jesús dijo: "No necesitan médico los que están fuertes, sino los que están mal". En aquella ocasión se refería a los pecadores, que Él había venido a llamar y a salvar [...] Hagamos también como la gente en tiempos de Jesús: presentémosle espiritualmente a todos los enfermos, confiando en que Él quiere y puede curarlos. E invoquemos la intercesión de Nuestra Señora, en especial por las situaciones de mayor sufrimiento y abandono. María, Salud de los enfermos, ¡ruega por nosotros! Benedicto XVI, 5 de febrero de 2012.

Reflexión

Ante las enfermedades todos buscamos al mejor médico, y no paramos hasta encontrarlo. En él ponemos toda nuestra confianza y esperanzas, con tal de que nos dé la salud. No hay sacrificio que no se haga para alcanzar la salud física, pero ¿por qué no hacer lo mismo con nuestra salud espiritual?

En este pasaje evangélico se nos presenta a Cristo que va a resucitar a una niña, pero en el camino una mujer enferma lo toca y recobra la salud. ¿Qué pensaba ella a la hora de tocar la punta del manto del Maestro? Tenía una confianza muy clara de que el Médico de las almas también podría curar su cuerpo. Eso era lo que tenía en la mente y lo que le llevó curarse por la fe.

Cristo no se cansa de alabar la fe de la gente sencilla, porque sabe que ellos son los que más le necesitan y él los necesita para dar a conocer a los fuertes que Dios se vale del débil para dar la salvación a los fuertes.

Propósito

A ejemplo de esa mujer, pidamos a Dios la gracia de la fe y de la confianza en su amor y en su poder, para que cambie nuestros corazones por corazones puros y aptos para la misión que Dios quiera encomedarnos.

Diálogo con Cristo

Señor, el oficial romano y la mujer con flujo de sangre me recuerdan lo maravilloso que es vivir con fe. Tú sabes exactamente qué es lo que necesito, mas esperas que me acerque a Ti y con confianza te pida lo que creo necesitar, por eso te suplico por el don de una fe viva, que no olvide nunca que Tú eres mi Amigo fiel, que eres el compañero que va conmigo siempre, que eres mi Padre bueno que vela continuamente sobre mí.






 

 
Publicar un comentario sobre este artículo

 Nombre

 Email (no será publicado)

 País

Comentario



Escriba las letras como aparecen



* Gracias por su comentario. El número de mensajes que pueden estar en línea es limitado. La longitud de los comentarios no debe exceder los 500 caracteres. Catholic.net se reserva el derecho de publicación de los mensajes según su contenido y tenor. Catholic.net no se solidariza necesariamente con los comentarios ni las opiniones expresadas por sus usuarios. Catholic.net no publicará comentarios que contengan insultos o ataques y se reserva el derecho de publicar direcciones de correo o enlaces (links) a otras páginas.
     Herramientas del Artículo:
Arriba
.
Ver más artículos del tema
.
Preguntas o comentarios
.
¿En donde estoy?
.
Hacer un donativo
Envíalo a un amigo
.
Formato para imprimir
.
Descargar en PDF
.
Descargarlo a tu Palm
.
  Suscripción canal RSS

Todos los servicios de Catholic.net son gratuitos. Sólo nos mantenemos gracias a los donativos que, voluntariamente, nos hacen algunos de nuestros visitantes. Necesitamos de tu ayuda para continuar anunciando el mensaje de Cristo a través de la Red. Ayúdanos, Dios te lo recompensará.
DA CLICK AQUÍ PARA DONAR

Inicio | Secciones | Comunidades | Servicios | Consultorios | Alianzas | Foros | Contacto
Servicios por email Servicios por email
Foros Foro de círculo de oración
Mapas Mapa de Aprende a orar
Opiniones ¿Qué opinas de Catholic.net?
Comentarios Comentarios al editor de esta sección
Biblioteca Documentos de apoyo de Aprende a orar
Preguntas frecuentes Preguntas Frecuentes
Donativos Hacer un donativo
Evangelio meditado
Ciclos A B C
Solemnidades y Fiestas Ciclos A, B,C
Adviento
Cuaresma y Semana Santa
La Pascua de Resurrección
Tiempo Ordinario
Parábolas de Jesús
Milagros de Jesús
Reflexión diaria
Habla con Dios
Cambia tu vida
Devocionario
Libros de meditación y oración
 
Lista de correo


Suscribir
Cancelar suscripción
Consultores de la sección
Acompañamiento y ayuda espiritual. Dudas acerca de la oración y la vida espiritual en general; problemas de fe y de cuestiones morales y éticas. En general, cualquier duda acerca del desarrollo espiritual y apostólico en tu vida
Ver todos los consultores
Apoyan a la sección
Buscadores del Reino
Adoración Real, Perpetua y Universal al Santísimo Sacramento
Asociación Cultural Salvadme Reina de Fátima
María Visión
Espacio Sagrado

Ver todas las alianzas que apoyan a la sección

Eventos
Retiro de Oración de Silencio y Lectio Divina
Enseñanza y Práctica Monástica Trapenses de Oración de Silencio y Lectio Divina
Ver todos los eventos

Encuesta
El Taller de oración interactivo de Catholic.net me ha servido para:
Cambiar el concepto que yo tenía de la oración
Controlar mejor mis pensamientos e imaginación durante la oración
Cuidar el tiempo, el lugar, la postura y el contenido de mi oración
Dedicar más tiempo a la oración
Darle una mayor importancia a la oración en mi vida
No me ha servido para nada
No conozco el taller de oración de Catholic.net
> Ver resultados
> Ver todas las encuestas
Foro de círculo de oración
¡Participa!
Homenajes  |   Condiciones de uso   |   Donativos   |   Privacidad   |   Transparencia   |   Publicidad   |   Contáctanos   |  RSS
© 2013 Catholic.net Inc.
Todos los derechos reservados
El lugar de encuentro de los católicos en la red