La cantidad de $170,000 que Catholic.net necesita alcanzar dividida entre los 250,000 usuarios diarios del portal corresponde a un importe de menos de ¡0.70 dólares por cada uno!
En la práctica es imposible recibir 0.70 dólares de cada uno de los 130,000 usuarios, ¡pero quizá sí es posible recibir 50 dólares de 3,400 de ustedes! ¿Podría usted formar parte de ese "grupo de los 3,400" de cuya generosidad depende la sobrevivencia y el desarrollo de Catholic.net? ¡Por favor, piénselo! ¡Envíe su donativo hoy mismo!
Autor: Catholic.net | Fuente: Catholic.net La confesión, una herramienta de conversión
¡Anímate! Aunque a muchos les da terror, la experiencia demuestra que funciona muy bien!
La confesión, una herramienta de conversión
Los Sacramentos son instrumentos que nos dejó Jesucristo para ayudarnos
a llegar al Cielo más fácilmente.
La Confesión o
Reconciliación es el Sacramento mediante el cual Dios nos perdona
los pecados cometidos después del Bautismo y recuperamos la vida
de gracia, es decir, la amistad con Dios.
Es la gran oportunidad que tenemos para acercarnos de nuevo
a Dios que es nuestra verdadera felicidad.
La confesión no es
un sacramento de tristeza, sino de alegría, es el sacramento
del hijo arrepentido que vuelve a los brazos de su
Padre.
No es el Sacramento del final de nuestra vida,
sino el que nos da la oportunidad de empezar una
nueva vida cerca de Dios.
¿Cuándo me debo confesar?
Debemos confesarnos cada
vez que caigamos en pecado grave o por lo menos
una vez al año durante el tiempo de Pascua. Pero
es aconsejable confesarse cuando menos una vez al mes, ya
que así fortalecemos nuestra alma para resistir la tentación y
nos acercamos más a Dios.
¿Qué es un pecado grave?
Se comete
un pecado grave cuando se cumple con tres características: 1. Materia
grave (lo que se va a hacer es algo importante) 2.
Pleno conocimiento (se sabe que es malo lo que se
va a hacer) 3. Pleno consentimiento (se elige libremente hacerlo)
¿Habló Cristo
de la confesión?
Existen quienes piensan que el sacramento de la
Reconciliación no fue instituido por Cristo, sino que es
un invento de la Iglesia. Cristo lo instituyó cuando le
dijo a los apóstoles: “Recibid el Espíritu Santo. A quienes
perdonéis los pecados les serán perdonados, pero a quienes se
los retengáis les serán retenidos”. (Jn. 20, 23; Mt. 18,
18; 16, 18-19). La Iglesia es la que posee el
poder de perdonar los pecados y buscar la santificación de
sus miembros, a través de la penitencia y de una
renovación interior.
Cuando nos reconciliamos con alguien: esposa, esposo, hijos, amigos,
después de haber tenido un período de separación a causa
de una pelea, de un mal entendido o una ofensa,
nos sentimos en paz, nos da una gran alegría. Con
más razón cuando nos reconciliamos con Dios a quien hemos
ofendido con nuestros pecados. ¿Cómo podemos darle la espalda a
Aquél que nos ha dado todo?
El sacramento de la
Reconciliación es algo maravilloso. En él encontraremos la paz que
tanto buscamos. Perdamos el miedo a este sacramento y acerquémonos
a él. frecuentemente.
Todos los servicios de Catholic.net son gratuitos.
Sólo nos mantenemos gracias a los donativos que, voluntariamente, nos hacen algunos de nuestros visitantes.
Necesitamos de tu ayuda para continuar anunciando el mensaje de Cristo a través de la Red.
Ayúdanos, Dios te lo recompensará. DA CLICK AQUÍ PARA DONAR
Consultores
de la sección Acompañamiento y ayuda espiritual. Dudas acerca de la oración y la vida espiritual en general; problemas de fe y de cuestiones morales y éticas. En general, cualquier duda acerca del desarrollo espiritual y apostólico en tu vida
Ver todos los consultores