La cantidad de $170,000 que Catholic.net necesita alcanzar dividida entre los 250,000 usuarios diarios del portal corresponde a un importe de menos de ¡0.70 dólares por cada uno!
En la práctica es imposible recibir 0.70 dólares de cada uno de los 130,000 usuarios, ¡pero quizá sí es posible recibir 50 dólares de 3,400 de ustedes! ¿Podría usted formar parte de ese "grupo de los 3,400" de cuya generosidad depende la sobrevivencia y el desarrollo de Catholic.net? ¡Por favor, piénselo! ¡Envíe su donativo hoy mismo!
Autor: SS Bebedicto XVI | Fuente: Catholoic.net El "sí" de María y el "sí" de cada hombre y mujer
Dios nos pide a cada uno de nosotros que le acojamos, que pongamos a disposición nuestro corazón y nuestro cuerpo, para que Él pueda habitar en el mundo.
El "sí" de María y el "sí" de cada hombre y mujer
Queridos hermanos y hermanas:
Recordando la gran fiesta de la Asunción
de María al Cielo, leemos en el Evangelio estas palabras
de Jesús: "Yo soy el pan vivo bajado del cielo"
(Juan 6, 51). No podemos permanecer indiferentes ante esta correspondencia,
que gira en torno al símbolo del "cielo": María ha
sido "elevada" al lugar del que su Hijo había "bajado".
Naturalmente
este lenguaje, que es bíblico, expresa con términos figurativos algo
que no entra completamente en el mundo de nuestros conceptos
e imágenes. Pero, ¡detengámonos un momento a reflexionar!
Jesús se
presenta como el "pan vivo", es decir, el alimento que
contiene la vida misma de Dios y es capaz de
darla a quien come de Él, el verdadero alimento que
da vida, que alimenta profundamente. Jesús dice: "si uno come
de este pan, vivirá para siempre; y el pan que
yo le voy a dar es mi carne por la
vida del mundo" (Juan 6, 51).
Pues bien, ¿de quién
ha tomado el Hijo de Dios su "carne", su humanidad
concreta y terrenal? La tomó de la Virgen María. Dios
tomó de Ella el cuerpo humano para entrar en nuestra
condición mortal. A su vez, al final de la existencia
terrena, el cuerpo de la Virgen fue llevado al cielo
por parte de Dios e hizo que entrara en la
condición celestial.
Es una especie de intercambio en el que
Dios siempre toma la iniciativa, pero en cierto sentido, como
hemos visto en otras ocasiones, tiene también necesidad de María,
del "sí" de la criatura, de su carne, de su
existencia concreta, para preparar la materia de su sacrificio: el
cuerpo y la sangre para ofrecerla en la Cruz como
instrumento de vida eterna y, en el sacramento de la
Eucaristía, como alimento y bebida espirituales.
Queridos hermanos y hermanas: lo
que le sucedió a María es válido también, de manera
diferente aunque real, para todo hombre y mujer, porque Dios
nos pide a cada uno de nosotros que le acojamos,
que pongamos a disposición nuestro corazón y nuestro cuerpo, toda
nuestra existencia, nuestra carne -dice la Biblia-, para que Él
pueda habitar en el mundo.
Nos llama a unirnos a Él
en el sacramento de la Eucaristía, Pan partido para la
vida del mundo, para formar juntos la Iglesia, su Cuerpo
histórico. Y si nosotros decimos "sí", como María, en la
misma medida de este nuestro "sí" tiene lugar también para
nosotros y en nosotros este misterioso intercambio: quedamos asumidos en
la dignidad de Aquél que ha asumido nuestra humanidad.
La Eucaristía
es el medio, el instrumento de esta transformación recíproca, que
tiene siempre a Dios como fin y como actor principal:
Él es la Cabeza y nosotros los miembros; Él es
la Vid, y nosotros los sarmientos, quien come de este
Pan y vive en comunión con Jesús, dejándose transformar por
Él y en Él, queda salvado de la muerte eterna:
ciertamente muere como todos, participando también en el misterio de
la pasión y de la Cruz de Cristo, pero ya
no es esclavo de la muerte y resucitará el último
día para gozar de la fiesta eterna con María y
todos los santos.
Intervención con motivo del Ángelus, el 16 de
agosto 2009
Todos los servicios de Catholic.net son gratuitos.
Sólo nos mantenemos gracias a los donativos que, voluntariamente, nos hacen algunos de nuestros visitantes.
Necesitamos de tu ayuda para continuar anunciando el mensaje de Cristo a través de la Red.
Ayúdanos, Dios te lo recompensará. DA CLICK AQUÍ PARA DONAR
Consultores
de la sección Acompañamiento y ayuda espiritual. Dudas acerca de la oración y la vida espiritual en general; problemas de fe y de cuestiones morales y éticas. En general, cualquier duda acerca del desarrollo espiritual y apostólico en tu vida
Ver todos los consultores