La cantidad de $170,000 que Catholic.net necesita alcanzar dividida entre los 250,000 usuarios diarios del portal corresponde a un importe de menos de ¡0.70 dólares por cada uno!
En la práctica es imposible recibir 0.70 dólares de cada uno de los 130,000 usuarios, ¡pero quizá sí es posible recibir 50 dólares de 3,400 de ustedes! ¿Podría usted formar parte de ese "grupo de los 3,400" de cuya generosidad depende la sobrevivencia y el desarrollo de Catholic.net? ¡Por favor, piénselo! ¡Envíe su donativo hoy mismo!
Autor: SS Juan Pablo II | Fuente: Catholic.net Quédate con nosotros, amigo fiel y apoyo seguro
Nosotros creemos en Ti, en Ti esperamos, porque sólo Tú tienes palabras de vida eterna.
Quédate con nosotros, amigo fiel y apoyo seguro
Mane nobiscum, Domine!
¡Quédate con nosotros, Señor! (cf. Lc 24,29).
Con estas palabras, los discípulos de Emaús invitaron al misterioso
Viandante a quedarse con ellos al caer de la tarde
de aquel primer día después del sábado en el que
había ocurrido lo increíble. Según la promesa, Cristo había resucitado;
pero ellos aún no lo sabían.
Sin embargo las palabras
del Viandante durante el camino habían hecho poco a poco
enardecer su corazón.
Por eso lo invitaron: «Quédate con nosotros».
Después, sentados en torno a la mesa para la cena,
lo reconocieron "al partir el pan". Y, de repente, él
desapareció.
Ante ellos quedó el pan partido, y en su
corazón la dulzura de sus palabras.
Queridos hermanos y hermanas,
la Palabra y el Pan de la Eucaristía, misterio y
don de la Pascua, permanecen en los siglos como memoria
perenne de la pasión, muerte y resurrección de Cristo. También
nosotros hoy, Pascua de Resurrección, con todos los cristianos del
mundo repetimos: Jesús, crucificado y resucitado, ¡quédate con nosotros!
Quédate
con nosotros, amigo fiel y apoyo seguro de la humanidad
en camino por las sendas del tiempo.
Tú, Palabra viviente
del Padre, infundes confianza y esperanza a cuantos buscan el
sentido verdadero de su existencia.
Tú, Pan de vida eterna,
alimentas al hombre hambriento de verdad, de libertad, de justicia
y de paz.
Quédate con nosotros, Palabra viviente del Padre,
y enséñanos palabras y gestos de paz: paz para la
tierra consagrada por tu sangre y empapada con la sangre
de tantas víctimas inocentes; paz para los Países de Oriente
Medio y África, donde también se sigue derramando mucha sangre;
paz para toda la humanidad, sobre la cual se cierne
siempre el peligro de guerras fratricidas.
Quédate con nosotros, Pan
de vida eterna, partido y distribuido a los comensales: danos
también a nosotros la fuerza de una solidaridad generosa con
las multitudes que, aun hoy, sufren y mueren de miseria
y de hambre, diezmadas por epidemias mortíferas o arruinadas por
enormes catástrofes naturales.
Por la fuerza de tu Resurrección, que
ellas participen igualmente de una vida nueva.
También nosotros, hombres
y mujeres del tercer milenio, tenemos necesidad de Ti, Señor
resucitado.
Quédate con nosotros ahora y hasta al fin de
los tiempos.
Haz que el progreso material de los pueblos
nunca oscurezca los valores espirituales que son el alma de
su civilización.
Ayúdanos, te rogamos, en nuestro camino. Nosotros creemos
en Ti, en Ti esperamos, porque sólo Tú tienes palabras
de vida eterna (cf. Jn 6,68).
Mane nobiscum, Domine! ¡Alleluia!
Mensaje de Juan Pablo II para Pascua de Resurrección 2005.
Todos los servicios de Catholic.net son gratuitos.
Sólo nos mantenemos gracias a los donativos que, voluntariamente, nos hacen algunos de nuestros visitantes.
Necesitamos de tu ayuda para continuar anunciando el mensaje de Cristo a través de la Red.
Ayúdanos, Dios te lo recompensará. DA CLICK AQUÍ PARA DONAR
Consultores
de la sección Acompañamiento y ayuda espiritual. Dudas acerca de la oración y la vida espiritual en general; problemas de fe y de cuestiones morales y éticas. En general, cualquier duda acerca del desarrollo espiritual y apostólico en tu vida
Ver todos los consultores