La cantidad de $170,000 que Catholic.net necesita alcanzar dividida entre los 250,000 usuarios diarios del portal corresponde a un importe de menos de ¡0.70 dólares por cada uno!
En la práctica es imposible recibir 0.70 dólares de cada uno de los 130,000 usuarios, ¡pero quizá sí es posible recibir 50 dólares de 3,400 de ustedes! ¿Podría usted formar parte de ese "grupo de los 3,400" de cuya generosidad depende la sobrevivencia y el desarrollo de Catholic.net? ¡Por favor, piénselo! ¡Envíe su donativo hoy mismo!
Autor: P. Mariano de Blas LC | Fuente: Catholic.net Hay que resucitar
Resucitar espiritualmente, Cristo no quedó en la cruz, ni quedó en un sepulcro.
Hay que resucitar
Cristo no quedó en la cruz, ni quedó en
un sepulcro, al tercer día resucitó, venciendo a la muerte
para siempre. Pero Él quisiera que los hombres, todos, por
quienes dio su vida, vivieran eternamente como resucitados.
¿Qué significa
morir?, ¿Qué significa resucitar? Hoy lo voy a explicar mediante
una carta de una muchacha que resucito espiritualmente en uno
de esos retiros o ejercicios espirituales que se suelen hacer
durante la cuaresma. Aquí la tenemos:
" Al salir de aquí,
me voy con una profunda paz espiritual, cosa que realmente
me hacia falta, creo que será inolvidable esta experiencia pues
Dios me llegó en el preciso momento y he vuelto
a creer en Él. Doy gracias a Dios porque es
bueno y misericordioso, porque he aprendido en dos días, lo
que no había podido aprender en 17 años de vida
que tengo. Espero no volver a ser la niña que
era antes y creo haberlo logrado. Doy gracias al Señor
porque me ha hecho ver que estaba en la basura,
y me ha dado la mano y ayudado a levantar
y volver a empezar a vivir. Comenzaré una nueva vida,
yo se qué me va a costar, me voy a
tropezar con miles de obstáculos, me voy a enfrentar nuevamente
a un ambiente horrible, pero lucharé por salir a flote.
Me siento feliz de haber vuelto a creer, de estar
al comienzo del buen camino nuevamente".
La otra carta comienza así:
"Antes de ir a aquel retiro, mi vida era horrible,
la estaba llevando en tal forma que era en verdad
de dar tristeza. Era una niña con solo 16 años,
y ya sin alegrías ni ilusiones, ya decepcionada de la
vida. Pero era obvio llegó el día en que me
sentí asqueada de todo y empecé a sentir un vacío
enorme. Algo me hacia falta. Pensé que ese vacío lo
llenarían mis amigas, las fiestas, conocer niños nuevos. Acababa de
terminar con mi novio. Y así lo hice: salía mucho,
conocí miles de niños, pero yo, seguía igual. Antes los
estudios me llenaban bastante, pero en esos momentos ni el
estudio llenó aquel vacío tan horrible. Era desesperante, nada me
gustaba. Llego el día en que Dios me llegó directamente,
porque decir que nunca me había buscado, sería una mentira.
Me insistió y mucho, pero yo preferí vivir mi vida
sin ÉL. Pero como decía, me habló, me hizo ver
directamente que ahora tenía de nuevo los dos mismos caminos
que antes ya había tenido: con Él o sin Él.
Obviamente esta vez lo escogí a Él. Fui a hablar
con el padre que dirigía el retiro, y después de
insistirle mucho, me dejó ir. Fue el día de mi
cumpleaños, es por eso que yo digo que nací a
los 17 años. ¡Que día!, increíble, volví a nacer, pero
con la conciencia de que tenía mucho que hacer. Y
así empezó mi cielo, que hasta ahora sigo viviendo y
nadie ha podido convertirlo en un infierno. Es algo maravilloso,
porque desde que fui todo es diferente. Cristo me ha
dado un ideal por el cual vivir. Antes estudiaba por
un MB, ahora estudio por Él; antes me reía pero
por tonterías, ahora porque sé que cuento con Él; antes
era una niña responsable pero sólo ante mi misma, ahora
lo soy ante Dios, ante los demás, ante Cristo. Antes
lloraba y ahora también lloro; antes por falta de Cristo
y ahora por que lo adoro, es decir de felicidad.
Claro, he tenido problemas, pero con Cristo todo lo he
podido solucionar. Ahora hasta los problemas los veo como una
bendición, porque he aprendido a exigirme. No sé cómo explicarme,
sólo me sale decir que es extraordinario: para mi Dios
lo es todo, y si a mi me dijeran déjalo,
preferiría morirme en ese momento, ya que sin El me
perdería, no sabría que hacer, perdería a Cristo y mi
felicidad. ¿Por quién lucharía entonces? ¿por mi? ¿para qué?
Esta
es una de las lecciones más grandes que he recibido
de alguien. Verdaderamente me estremecí por ser esta chica una
adolescente, de la cual según los adultos creemos que no
saben lo que quieren.
Resucitar espiritualmente es algo tan real
como la alegría de vivir, de ser feliz como un
niño. Es tener una razón para existir, para sufrir, para
amar eternamente.
Segundo Domingo de Pascua o de la Divina Misericordia
"En nuestros tiempos, muchos son los fieles cristianos
de todo el mundo que desean exaltar esa misericordia divina
en el culto sagrado y de manera especial en la
celebración del misterio pascual, en el que resplandece de manera
sublime la bondad de Dios para con todos los hombres.
Acogiendo
pues tales deseos, el Sumo Pontífice Juan Pablo II se
ha dignado disponer que en el Misal Romano, tras el
título del Segundo Domingo de Pascua, se añada la denominación
"o de la Divina Misericordia" ..... " (Fragmento del Decreto
de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina
de los Sacramentos, de 5 de mayo de 2000.
Indulgencias en el Segundo Domingo de Pascua o de
la Divina Misericordia:
"Se concede la indulgencia plenaria,
con las condiciones habituales (confesión sacramental, comunión eucarística y oración
por las intenciones del Sumo Pontífice) al fiel que, en
el domingo segundo de Pascua, llamado de la Misericordia divina,
en cualquier iglesia u oratorio, con espíritu totalmente alejado del
afecto a todo pecado, incluso venial, participe en actos de
piedad realizados en honor de la Misericordia divina, o al
menos rece, en presencia del santísimo sacramento de la Eucaristía,
públicamente expuesto o conservado en el Sagrario, el Padrenuestro y
el Credo, añadiendo una invocación piadosa al Señor Jesús misericordioso
(por ejemplo, "Jesús misericordioso, confío en ti")".
Todos los servicios de Catholic.net son gratuitos.
Sólo nos mantenemos gracias a los donativos que, voluntariamente, nos hacen algunos de nuestros visitantes.
Necesitamos de tu ayuda para continuar anunciando el mensaje de Cristo a través de la Red.
Ayúdanos, Dios te lo recompensará. DA CLICK AQUÍ PARA DONAR
Consultores
de la sección Acompañamiento y ayuda espiritual. Dudas acerca de la oración y la vida espiritual en general; problemas de fe y de cuestiones morales y éticas. En general, cualquier duda acerca del desarrollo espiritual y apostólico en tu vida
Ver todos los consultores