La cantidad de $170,000 que Catholic.net necesita alcanzar dividida entre los 250,000 usuarios diarios del portal corresponde a un importe de menos de ¡0.70 dólares por cada uno!
En la práctica es imposible recibir 0.70 dólares de cada uno de los 130,000 usuarios, ¡pero quizá sí es posible recibir 50 dólares de 3,400 de ustedes! ¿Podría usted formar parte de ese "grupo de los 3,400" de cuya generosidad depende la sobrevivencia y el desarrollo de Catholic.net? ¡Por favor, piénselo! ¡Envíe su donativo hoy mismo!
Autor: SS Benedicto XVI | Fuente: Catholic.net El silencio de san José
Dejémonos "contagiar" por este silencio. Nos es muy necesario, en un mundo ruidoso, que no favorece el recogimiento y la escucha de la voz de Dios.
El silencio de san José
En estos últimos días del Adviento, la liturgia nos invita
a contemplar de modo especial a la Virgen María y
a san José, que vivieron con intensidad única el tiempo
de la espera y de la preparación del nacimiento de
Jesús. Hoy deseo dirigir mi mirada a la figura de
san José. (......)
Desde luego, la función de san José no
puede reducirse a un aspecto legal. Es modelo del hombre
"justo" (Mt 1, 19), que en perfecta sintonía con su
esposa acoge al Hijo de Dios hecho hombre y vela
por su crecimiento humano. Por eso, en los días que
preceden a la Navidad, es muy oportuno entablar una especie
de coloquio espiritual con san José, para que él nos
ayude a vivir en plenitud este gran misterio de la
fe.
El amado Papa Juan Pablo II, que era muy
devoto de san José, nos ha dejado una admirable meditación
dedicada a él en la exhortación apostólica Redemptoris Custos, "Custodio
del Redentor". Entre los muchos aspectos que pone de relieve,
pondera en especial el silencio de san José. Su silencio
estaba impregnado de contemplación del misterio de Dios, con una
actitud de total disponibilidad a la voluntad divina. En otras
palabras, el silencio de san José no manifiesta un vacío
interior, sino, al contrario, la plenitud de fe que lleva
en su corazón y que guía todos sus pensamientos y
todos sus actos.
Un silencio gracias al cual san José,
al unísono con María, guarda la palabra de Dios, conocida
a través de las sagradas Escrituras, confrontándola continuamente con los
acontecimientos de la vida de Jesús; un silencio entretejido de
oración constante, oración de bendición del Señor, de adoración de
su santísima voluntad y de confianza sin reservas en su
providencia.
No se exagera si se piensa que, precisamente de
su "padre" José, Jesús aprendió, en el plano humano, la
fuerte interioridad que es presupuesto de la auténtica justicia, la
"justicia superior", que él un día enseñará a sus discípulos
(cf. Mt 5, 20).
Dejémonos "contagiar" por el silencio de
san José. Nos es muy necesario, en un mundo a
menudo demasiado ruidoso, que no favorece el recogimiento y la
escucha de la voz de Dios. En este tiempo de
preparación para la Navidad cultivemos el recogimiento interior, para acoger
y tener siempre a Jesús en nuestra vida.
Meditación del
Ángelus. Domingo 18 de diciembre de 2005
Todos los servicios de Catholic.net son gratuitos.
Sólo nos mantenemos gracias a los donativos que, voluntariamente, nos hacen algunos de nuestros visitantes.
Necesitamos de tu ayuda para continuar anunciando el mensaje de Cristo a través de la Red.
Ayúdanos, Dios te lo recompensará. DA CLICK AQUÍ PARA DONAR
Consultores
de la sección Acompañamiento y ayuda espiritual. Dudas acerca de la oración y la vida espiritual en general; problemas de fe y de cuestiones morales y éticas. En general, cualquier duda acerca del desarrollo espiritual y apostólico en tu vida
Ver todos los consultores