La cantidad de $170,000 que Catholic.net necesita alcanzar dividida entre los 250,000 usuarios diarios del portal corresponde a un importe de menos de ¡0.70 dólares por cada uno!
En la práctica es imposible recibir 0.70 dólares de cada uno de los 130,000 usuarios, ¡pero quizá sí es posible recibir 50 dólares de 3,400 de ustedes! ¿Podría usted formar parte de ese "grupo de los 3,400" de cuya generosidad depende la sobrevivencia y el desarrollo de Catholic.net? ¡Por favor, piénselo! ¡Envíe su donativo hoy mismo!
Autor: Ma Esther De Ariño | Fuente: Catholic.net Presencia Viva....plenitud de Vida
Que tuviste ganas no solo de comer con nosotros sino de ser nuestro alimento.... y tocaste a nuestra puerta y.... ¡no te reconocimos!.
Presencia Viva....plenitud de Vida
Cuando estoy en tu presencia, Señor, ahí, desde el Sagrario
donde me miras y me escuchas... me da gusto recordar
pasajes de tu vida y pienso que a ti te
gusta... ¿Recordamos?
Ya resucitado te apareces a tus amigos, a
los que tanto quisiste, a los que se durmieron cuando
les pediste que velasen mientras sudabas sangre y estabas lleno
de tristeza...
En la primicia de tu resurrección te apareciste a
la mujer pecadora, porque ya arrepentida, te amaba en entrega
total,... a tus seguidores en el camino de Emaús que
iban decepcionados tras la muerte del Maestro, porque eran pesimistas
y en su corazón solo tenían tristeza y desánimo..., al
amigo que no creyó lo que le contaron sus compañeros
... y tuvo que meter sus dedos en tus llagas
y la mano en tu herida palpitante para creer, e
hizo que tu, Jesús, le dijeras: - "Tomás, porque has
visto has creído. Dichosos los que creen sin ver"
Y en
ese momento nos llamaste dichosos y bienaventurados a todos los
que en el tiempo y la distancia creemos en Ti
por la fuerza y la gracia de la fe.
Te
volviste a aparecer una y otro vez después de tu
resurrección...no como un fantasma, no como fue la resurrección de
Lázaro, que a pesar del milagro de volver a la
vida, quedó sujeto a volver a morir. No como algo
irreal e intocable, no, te presentaste con una realidad tangible
y transfigurado al mismo tiempo. Tu ya no pertenecías a
la Tierra pero vivías en ella.
Eras presencia viva, plenitud de
vida.
Y como queriendo demostrar que no eras una aparición,
un fantasma o figuración de las mentes de tus discípulos,
te sientas con ellos, conversas con sencillez y les pides
de comer....
Hubo en tu tercer encuentro, un cuadro bellísimo.
Estaban pescando.
No sacaban nada. Todo la noche fatigosa y sin ningún
logro.
Al amanecer, la figura de un hombre joven, en la
playa, les hace señas. Se acercan, El les dice: -
"Muchachos, teneís algo que comer? " ( Jn 21,5). Estaban
malhumorados y te contestaron, que no. Y les dijiste: -
"Echad la red a la derecha y hallareís". Así lo
habían estado haciendo toda la noche pero obedecieron en silencio,
quizá recordando otra ocasión parecida... ¡y las redes se llenaron!
Volvieron a mirar a la orilla buscando al desconocido y
te vieron encendiendo la hoguera. Todos los corazones latían fuerte
por el mismo pensamiento y Juan fue el que habló
:- "Es El, el Señor!
Pedro no pudo contener su
carácter vehemente y se arrojó al agua con la túnica
arrollada al cuello y cuando llegó a la orilla se
la puso y corrió hacia Ti.
Luego se les unieron los
demás , felices y seguros. Allí estabas Tu, el resucitado
pero asando un pez, como antes, como un viejo y
querido amigo, como el Maestro de siempre, sencillo, tierno, bondadoso,
con tu mismo estilo de mansedumbre y con la misma
forma, tan especial, de partir y repartir el pan.
Y Tu,
Jesús, te acercas a nosotros así, en mil formas diferentes.
Te vemos en el que nos pide pan, en el
que nos pide ayuda. Tenemos que estar alertas para conocerte,
que no estemos distraídos con "una y mil cositas que
no tienen valor".... y no tengamos que experimentar la tristeza
de que LLEGASTE Y PASASTE DE LARGO.
Que tuviste ganas
no solo de comer con nosotros sino de ser nuestro
alimento.... y tocaste a nuestra puerta y.... ¡no te reconocimos!.
Tu que eres, Señor, presencia viva, plenitud de vida. ¡Ayúdanos,
Señor!
Todos los servicios de Catholic.net son gratuitos.
Sólo nos mantenemos gracias a los donativos que, voluntariamente, nos hacen algunos de nuestros visitantes.
Necesitamos de tu ayuda para continuar anunciando el mensaje de Cristo a través de la Red.
Ayúdanos, Dios te lo recompensará. DA CLICK AQUÍ PARA DONAR
Consultores
de la sección Acompañamiento y ayuda espiritual. Dudas acerca de la oración y la vida espiritual en general; problemas de fe y de cuestiones morales y éticas. En general, cualquier duda acerca del desarrollo espiritual y apostólico en tu vida
Ver todos los consultores