La cantidad de $170,000 que Catholic.net necesita alcanzar dividida entre los 250,000 usuarios diarios del portal corresponde a un importe de menos de ¡0.70 dólares por cada uno!
En la práctica es imposible recibir 0.70 dólares de cada uno de los 130,000 usuarios, ¡pero quizá sí es posible recibir 50 dólares de 3,400 de ustedes! ¿Podría usted formar parte de ese "grupo de los 3,400" de cuya generosidad depende la sobrevivencia y el desarrollo de Catholic.net? ¡Por favor, piénselo! ¡Envíe su donativo hoy mismo!
Autor: Ma. Esther De Ariño | Fuente: Catholic.net ¿Qué tengo yo, que mi amistad procuras?
No te cansas, no abandonas, no te rindes. Porque quieres que te abramos y puedas entrar para entregarnos tu Corazón lleno de amor.
¿Qué tengo yo, que mi amistad procuras?
Una vez más estoy ante ti, Señor, Jesús Sacramentado. Ante
el milagro y misterio de tu gran amor por todos
los seres de este mundo sin distinción de clases sociales,
de colores, razas y credos.
Tu amor abarca a todas las
criaturas, santos y pecadores.... ¡Qué misterio tan profundo y qué
poco pensamos en él!.
Con ese amor, con ese deseo de
ser correspondido, llamas a nuestra puerta, a la puerta de
nuestro corazón para que te abramos, y llamas siempre a
lo largo de todo el día, en todos los instantes,
en los momentos que menos podemos imaginar... siempre llamas, siempre
estás. No te cansas, no abandonas, no te rindes. Porque
lo único que persigues es que te abramos y puedas
entrar para entregarnos tu Corazón lleno de amor.
¿Y qué nos
pasa?. Tal vez tenemos miedo de que si te "dejamos
entrar" nos vas a pedir que cambiemos nuestro modo de
vivir, que nos apartemos de esa persona que...., que dejemos
ese rencor que hasta nos parece que lo necesitamos para
así, no perdonar..., que nos vas a "obligar" a cosas
que... ¡nos cuestan tanto!
Somos cobardes, Jesús, cobardes y acomodaticios. Tal
vez nos asusta ese amor tuyo tan inmenso, tan desbordado,
tan auténtico, ¡tan loco, casi diría yo, porque entregaste tu
vida y te quedaste encerrado en ese "trocito de pan
y en ese vino" para ser nuestro alimento!. El Papa
Juan Pablo II nos decía siempre: "¡No tengaís miedo,
abirdle las puertas a Cristo!".
Y pensando en estas cosas, ahora
que estoy frente a Ti, mi Señor, voy recordando las
palabras del gran poeta Lope De Vega, en su verso
que hace que el corazón duela porque habla de nuestra
ingratitud para ese tu gran AMOR, por todos,...por mi.
Deja que
te lo diga, Señor, de rodillas y con el corazón
contrito porque esas palabras son mi verdad....
"Qué tengo yo, que
mi amistad procuras? ¿Qué interés se te sigue, Jesús mío que
a mi puerta, cubierto de rocío pasas las noches del invierno
oscuras?
¡Oh, cuánto fueron mis entrañas duras, pues no te abrí! ¡Qué
extraño desvarío si de mi ingratitud el hielo frío secó
las llagas de tus plantas puras!
Cuántas veces el ángel
me decía: "Alma, asómate ahora a la ventana; verás con cuánto amor
llamar porfía" Y cuántas, hermosura soberana, "Mañana le abriremos", respondía para lo
mismo responder mañana!".
Si, Jesús, "mañana"... porque hoy estoy muy
ocupada... Porque hoy ... así como que "no me late". Porque...
no se lo que me vas a pedir... Porque la verdad
es que me asusta un poco ese TU AMOR POR
MI y yo ...no se querer así...
Todos los servicios de Catholic.net son gratuitos.
Sólo nos mantenemos gracias a los donativos que, voluntariamente, nos hacen algunos de nuestros visitantes.
Necesitamos de tu ayuda para continuar anunciando el mensaje de Cristo a través de la Red.
Ayúdanos, Dios te lo recompensará. DA CLICK AQUÍ PARA DONAR
Consultores
de la sección Acompañamiento y ayuda espiritual. Dudas acerca de la oración y la vida espiritual en general; problemas de fe y de cuestiones morales y éticas. En general, cualquier duda acerca del desarrollo espiritual y apostólico en tu vida
Ver todos los consultores