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Autor: Ma Esther De Ariño | Fuente: Catholic.net Abrazando la cruz...para ti mujer
Pon tu alma adolorida en el Corazón de Nuestro Señor Jesucristo, y encontrarás el consuelo que jamás imaginaste.
Abrazando la cruz...para ti mujer
Me han dicho que sufres, y que sufres mucho. Que
sabías que había dolor en el mundo pero nunca pensaste
en que a ti te alcanzaría... ¡Y en qué forma!
Quisiera llegar a tu corazón, mujer que sufres.
En cualquier parte
del mundo existe el dolor, y a ti, seas del
lugar que seas, te ha alcanzado su dardo. No se
quién eres...tal vez la luna ha besado ya tus cabellos
dejando en ellos sus rayos de plata y tus ojos
tienen la profundidad de la experiencia de una larga vida
compuesta de muchas realidades y ya muy pocos sueños... Tu corazón
sufre lo que jamás imaginaste, la amargura sin igual que
te ha proporcionado ese hijo o hija en el que
pusiste todas tu esperanzas, al que meciste en tus brazos,
el que apretaste contra tu corazón para que nadie lo
hiriese ¡por el que tanto te sacrificaste! y ahora... tu
sola mujer, puedes conocer toda la magnitud de tu dolor.
También puede ser que seas joven, muy joven. Aún esperas,
mejor dicho, esperabas mucho de la vida... aún resuenan en
tus oídos las notas de aquella marcha nupcial en la
mañana radiante en que unías tu vida a la de
aquel hombre, que ahora ya, ¡no tienes a tu lado!...
o tal vez, y permíteme que te diga que así
es más profunda tu tragedia, lo tengas junto a ti
y sin embargo la inmensidad de un abismo os separa...
tal vez teniéndolo a tu lado te sientes infinitamente sola.
No lo se, quizá tengas el gran dolor de una
madre que ve la cuna vacía... Oh, mujer, yo no
lo se pero tu si sabes cual es tu historia
y por qué te duele tanto el corazón, por qué
hay veces que te pesa tanto la vida...
Yo no me
atrevo a entrar en tu alma pero me acerco a
ti con respeto y cariño. Quisiera llevar hasta ti, no
el remedio a tus penas, pero si un poco de
serenidad y paz, aún a pesar de tu dolor. Quiero
pedirte que seas valiente y que no pierdas tu fe.
Si te acercas a un Cristo clavado en una Cruz
se abrirán tus ojos, pues no hay dolor como su
dolor y que como bien dicen los teólogos de la
Verdad: era suficiente solo una gota de sangre, la más
ligera humillación, un solo deseo que hubiera brotado de su
corazón, para la redención completa de la Humanidad y sin
embargo...¡contémplalo! está en la Cruz para que sepas que su
corazón te comprende, que pasó por todos tus dolores y
más y ese Cristo es tu Dios que muere en
un Cruz para que cuando sufras lo tengas muy presente.
Míralo bien. Dile que le das tu corazón herido para
que de tus espinas florezcan rosas fragantes que deseas poner
en sus llagados pies ¡clavados en la Cruz para esperarte!
Se valiente.
Quisiera que grabaras en tu memoria pero sobre
todo en tu corazón estas palabras hermosas y llenas de
gran sabiduría: "No es el sufrir sino la manera de
sufrir, lo que dignifica". Es preciso tratar bien a las
espinas ¡más sufre el que las pisa que el que
las besa!. Pasa por la vida heroicamente y poniendo tu
alma adolorida en el Corazón de Nuestro Señor Jesucristo, hallarás
el consuelo que jamás imaginaste.
Quiero que seas valiente y que
sonrías...Se que eso cuesta mucho pero aún voy a atreverme
a pedirte más: que si hay alguien o algo que
tienes que perdonar, que perdones. Perdona a quién robó tu
calma, tu felicidad, a quién no tuvo reparo en destrozar
tu vida, tus sueños, a quién te hundió en la
soledad y el abandono. A quién te hizo mucho daño...¡perdónalo!.
Arranca de tu corazón hasta la más leve sombra de
rencor y verás cuánta más luz hay en tu vida.
Verás que así te sientes más buena y mucho más
valiente para caminar con tu cruz. No lleves tu pesada
cruz arrastras, abrázala contra tu corazón, esa cruz pesa mucho
ya lo se, pero abrazada a ella ya es diferente
y serás la mujer fuerte de la que nos habla
el Evangelio, una mujer nueva y total.
¡Que el Señor nos
de fuerza a todos, cuando el dolor nos alcanza, para
abrazar nuestra cruz!
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me dió mucho gusto saber que tienes una nena que se llama Clara que Dios te bendiga.
Publicado por: beatriz
Fecha: 2009-10-29 13:21:02
Muchas gracias
Publicado por: carola helman
Fecha: 2009-10-28 10:27:49
ma ester que hermoso mensaje soy una mama que perdio tres hijos en un accidente y realmente tus palabras caen como un remanso en medio de mi tormenta me gustaria hablar o escribirte
muchas gracias
mis hijos eran chicos tenian 16 11 y 8 añitos
gracias necesito de mucha fe
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