La cantidad de $170,000 que Catholic.net necesita alcanzar dividida entre los 250,000 usuarios diarios del portal corresponde a un importe de menos de ¡0.70 dólares por cada uno!
En la práctica es imposible recibir 0.70 dólares de cada uno de los 130,000 usuarios, ¡pero quizá sí es posible recibir 50 dólares de 3,400 de ustedes! ¿Podría usted formar parte de ese "grupo de los 3,400" de cuya generosidad depende la sobrevivencia y el desarrollo de Catholic.net? ¡Por favor, piénselo! ¡Envíe su donativo hoy mismo!
Autor: Jean Lafrance | Fuente: Catholic.net 11. Tú estás con Dios
En la actitud del que está delante, que es escuchado y tomado en consideración.
11. Tú estás con Dios
En esta actitud del que está delante, que es escuchado
y tomado en consideración, se da el principio de una
convivencia. Este es el segundo aspecto del diálogo y el
segundo movimiento: la voluntad de estar con este Dios ante
el cual estás en pie. Estás con él, quieres servirle.
Esto es verdad hasta el punto de que la Biblia
de Jerusalén, hablando de Elías, ha traducido de una manera
diferente el término "estar ante". En vez de decir “…el
Dios vivo ante el cual estoy", ha traducido: "el Dios
vivo al que sirvo". Profundiza sobre la dimensión y la
fuerza de esta palabra "con" que no significa tan sólo
una proximidad o un trato sino una amistad fuerte.
Estar con
Dios significa tres cosas:
-Estás de acuerdo con Él. "El que
no está conmigo está contra mi", dice Cristo. Esto plantea
la cuestión de la aceptación actual de la voluntad de
Dios sobre tu vida, tu manera de pensar o de
obrar: ¿Estás contento con la vida por la que Dios
te lleva hoy? Cuidado con no hacer un doble juego
desmintiendo con tu vida lo que proclaman tus labios: "Cerca
estás tú de sus bocas, pero lejos de sus corazones.
En cambio a mi ya me conoces, Yavé; me has
visto y has comprobado que mi corazón está contigo." (Jr
12, 2-3). Conclusión para ti: yo hago tu voluntad, quiero
hacer tu voluntad.
-Estás unido a Él. Es el lenguaje del
amor. Tu corazón de hombre necesita apasionarse por el amor
de Cristo: "Estando contigo no hallo gusto ya en la
tierra. Mi carne y mi corazón se consumen. ¡Roca de
mi corazón, mi porción, Dios por siempre!" (Sal 73, 25-26).
Más profundamente, deseas no separarte nunca de Jesús y aspiras
a estar con él cara a cara por siempre: "Deseo
morir para estar contigo... estaremos con él para siempre" (san
Pablo). Tu oración no puede carecer de este amor gustado
y experimentado para con Dios. Es el premio de una
oración cordial y afectiva. Segunda conclusión: te amo, quiero amarte.
-
Tú trabajas con Él. Lee el texto de Marcos (3,
14) y comprenderás lo mucho que insiste Cristo en que
sus apóstoles sean sus amigos y compañeros: "Instituyó Doce, para
que estuvieran con él, y para enviarlos a predicar." Esta
amistad para con Jesús no es un sentimiento vago que
nacería de tu pobre corazón, es una amistad que viene
del mismo Jesús. Es el mismo amor con el que
Cristo ama al Padre y a los hombres el que
derrama en tu corazón. Lo ha declarado él mismo unas
horas antes de morir: "Vosotros sois mis amigos, si hacéis
lo que yo os mando. No os llamo ya siervos,
porque el siervo no sabe lo que hace su amo;
a vosotros os he llamado amigos, porque todo lo que
he oído a mi Padre os lo he dado a
conocer." (Jn 15, 14-15).
Un apóstol, es el hombre de la
amistad con Dios, que está vuelto hacia él y le
encuentra en todas sus presencias. Vuelve a leer el diálogo
del principito y el zorro y mira si sabes pasar
el tiempo de la oración dejándote "amansar" por Cristo. En
este tiempo perdido gratuitamente por él es cuando te hace
compartir los secretos del Padre. Déjale que te repita esas
palabras: "Ya no eres mi siervo, eres mi amigo." Y
sabes muy bien que, para Jesús, la amistad no es
una palabra yana. El mismo ha dicho que dará su
vida por sus amigos. Abre todo lo posible tus manos
para acoger esta amistad de Cristo.
De aquí brota una tercera
conclusión: tú trabajas con Cristo, quieres trabajar con él. En
la oración desarrolla esta actitud del diálogo con él. Llámale
con una unión de voluntad, de amistad y de trabajo. "Mas
para mi, mi bien es estar junto a Dios." (Sal
73, 28). El Espíritu Santo te dará esta conciencia y
esta voluntad de estar unido a la persona de Jesús
y a su obra.
Todos los servicios de Catholic.net son gratuitos.
Sólo nos mantenemos gracias a los donativos que, voluntariamente, nos hacen algunos de nuestros visitantes.
Necesitamos de tu ayuda para continuar anunciando el mensaje de Cristo a través de la Red.
Ayúdanos, Dios te lo recompensará. DA CLICK AQUÍ PARA DONAR
Consultores
de la sección Acompañamiento y ayuda espiritual. Dudas acerca de la oración y la vida espiritual en general; problemas de fe y de cuestiones morales y éticas. En general, cualquier duda acerca del desarrollo espiritual y apostólico en tu vida
Ver todos los consultores