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Bendito eres Yahvé Tuya es la fuerza, la gloria y
el poder Todo es tuyo, cuanto hay en cielo y tierra. Tu
te levantas por encima de todo De ti procede la riqueza
y la gloria Alabado eres Yahvé, Oh! Señor Yo alabo Tu nombre
y mi ser se goza en Tu presencia. Oh! Señor
dirige mi corazón hacia las riquezas insondables De Tu ser. Pueblos
todos alabad a Yahvé. Pregonad por el mundo su gloria.
Oh!
Yahvé Padre del Mesías Nuestro Señor Jesucristo A Tì te adoramos
Te alabamos, Te bendecimos A Ti te damos gracias y gloria
eternamente y cantamos Tus Misericordias.
Gloria a Tì amadísimo Padre, Gloria a
Tu Hijo, nuestro liberador Gloria al Espíritu Santo nuestro Padre, guía
y conductor.
Adorado eres Yahvé Por todas las legiones angélicas, por la
creación entera, pues todo de Tì proviene. Tuyo es el
orbe entero y todo lo que en él se contiene.
Oh!
Padre ¡Que grande es Tu amor, que hermosas son Tus
obras!
Que maravilla soy yo Señor. Me has creado para alabarte,
para gozar de Tu amistad.
Y ocupar el lugar de los
ángeles caídos. Gracias Padre mío, Gracias por tan grande amor. En verdad
yo también te amo de todo corazón, y en Tì
confío, en Tì creo, de Tì espero.
Amén.
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