La cantidad de $170,000 que Catholic.net necesita alcanzar dividida entre los 250,000 usuarios diarios del portal corresponde a un importe de menos de ¡0.70 dólares por cada uno! [Expandir]
> Inglés
> Francés
> Italiano
El lugar de encuentro de los católicos en la red
 
 
Tus Favoritos   |   Página de Inicio   |   Recomiéndanos   |   Opiniones   |   Suscríbete
Aprende a orar | sección
Libros de meditación y oración | categoría
Folletos para Orar de Hospitalidad | tema
Autor: Centro de Hospitalidad y Misericordia | Fuente: Centro de Hospitalidad y Misericordia
3. Cuando sientes miedo
Para orar. Sagrado Corazón de Jesús, en ti confío.
 
3. Cuando sientes miedo
3. Cuando sientes miedo








El Señor es mi pastor, nada me falta. Aunque fuese por valle tenebroso, ningún mal temería, pues tu vienes conmigo.
Salmo 22, 1-4


PALABRA DE DIOS

El Buen Pastor


  • “El Señor es mi pastor, nada me falta.
    En verdes pastos me hace reposar.
    Me conduce a fuentes tranquilas,
    allí reparo mis fuerzas.
    Me guía por cañadas seguras
    haciendo honor a su nombre.
    Aunque fuese por valle tenebroso,
    ningún mal temería,
    pues tú vienes conmigo;
    tu vara y tu cayado me sosiegan.
    Preparas ante mí una mesa,
    a la vista de mis enemigos;
    perfumas mi cabeza,
    mi copa rebosa.
    Bondad y amor me acompañarán
    todos los días de mi vida,
    y habitaré en la casa de Yahvé
    un sinfín de días.”
    Salmo 22


    Paz en la tormenta

  • Cierto día subió (Jesús) a una barca con sus discípulos y les dijo: «Pasemos a la otra orilla del lago». Y se hicieron a la mar. Mientras ellos navegaban, se quedó dormido. Se abatió sobre el lago una tormenta; la barca se anegaba y estaban en peligro. Entonces, acercándose, lo despertaron, diciendo: «¡Maestro, Maestro, nos hundimos!» Él, habiéndose despertado, increpó al viento y al oleaje, que amainaron y sobrevino la bonanza. Entonces les dijo: «¿Dónde está vuestra fe?» Ellos, llenos de temor, se decían entre sí maravillados: «Pues ¿quién es éste, que manda a los vientos y al agua, y le obedecen?»”.
    Lucas 8, 22-25


    Hijos de Dios gracias al Espíritu

  • “En efecto, todos los que se dejan guiar por el Espíritu de Dios son hijos de Dios. Y vosotros no habéis recibido un espíritu de esclavos para recaer en el temor; antes bien, habéis recibido un espíritu de hijos adoptivos que nos hace exclamar: ¡Abbá, Padre! El Espíritu mismo se une a nuestro espíritu para dar testimonio de que somos hijos de Dios. Y, si somos hijos, también herederos: herederos de Dios y coherederos de Cristo, si compartimos sus sufrimientos, para ser también con él glorificados.”
    Romanos 8, 14-17


    Oración en la prueba

  • “En ti, Señor, me cobijo,
    ¡nunca quede defraudado!
    ¡Líbrame conforme a tu justicia,
    tiende a mí tu oído, date prisa!
    Sé mi roca de refugio,
    alcázar donde me salve;
    pues tú eres mi peña y mi alcázar,
    por tu nombre me guías y diriges.
    En tus manos abandono mi vida
    y me libras, Señor, Dios fiel.
    Me alegraré y celebraré tu amor,
    pues te has fijado en mi aflicción,
    conoces las angustias que me ahogan.
    Ten piedad de mí, Señor,
    que estoy en apuros.
    La pena debilita mis ojos,
    mi garganta y mis entrañas;
    mi vida se consume en aflicción,
    y en suspiros mis años;
    sucumbe mi vigor a la miseria,
    mis huesos pierden fuerza.
    Pero yo en ti confío, Señor,
    me digo: «Tú eres mi Dios».
    Mi destino está en tus manos, líbrame
    de las manos de enemigos que me acosan.
    Dios, no quede yo defraudado
    después de haberte invocado.
    ¡Qué grande es tu bondad, Señor !
    La reservas para tus adeptos,
    se la das a los que a ti se acogen
    a la vista de todos los hombres.
    ¡Bendito Dios que me ha brindado
    maravillas de amor!
    ¡Y yo que decía alarmado:
    «Estoy dejado de tus ojos»!
    Pero oías la voz de mi plegaria
    cuando te gritaba auxilio.”
    Salmo 30


    No temas

  • Así dice el Señor: "no tengas miedo, pues te he rescatado. Yo te llamé por tu nombre, y tú eres mío, cuando atravieses las aguas, estaré contigo; cuando cruces los ríos, no te ahogarás; cuando pases entre brasas, no te quemarás, y no te abrasarán las llamas, porque yo, el Señor, soy tu Dios. Tú eres valioso a mis ojos, eres honorable y yo te amo; no temas porque yo estoy contigo.”
    Isaías 43, 1-5


    Confianza y valor en las dificultades

  • “Y no temáis a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma; temed más bien al que puede llevar a la perdición alma y cuerpo en el infierno. ¿No se venden dos pajarillos por un as? Pues bien, ni uno de ellos caerá en tierra sin el consentimiento de vuestro Padre. En cuanto a vosotros, hasta los cabellos de vuestra cabeza están todos contados. No temáis, pues; vosotros valéis más que muchos pajarillos.”
    Mateo 10, 28-31


  • “Si Dios está por nosotros, ¿quién contra nosotros?”
    Romanos 8, 31


    ORACION

    Nada te turbe, nada te espante,
    todo se pasa, Dios no se muda.
    La paciencia todo lo alcanza,
    quien a Dios tiene nada le falta:
    ¡Sólo Dios basta!
    Santa Teresa de Jesús


    REFLEXION

    Huellas en la arena


    Una noche tuve un sueño... soñé que estaba caminando por la playa con el Señor y, a través del cielo, pasaban escenas de mi vida.
    Por cada escena que pasaba, percibí que quedaban dos pares de pisadas en la arena: unas eran las mías y las otras del Señor.
    Cuando la última escena pasó delante nuestro, miré hacia atrás, hacia las pisadas en la arena y noté que muchas veces en el camino de mi vida quedaban sólo un par de pisadas en la arena.
    Noté también que eso sucedía en los momentos más difíciles de mi vida. Eso realmente me perturbó y pregunté entonces al Señor: "Señor, Tú me dijiste, cuando resolví seguirte, que andarías conmigo, a lo largo del camino, pero durante los peores momentos de mi vida, había en la arena sólo un par de pisadas. No comprendo por que Tú me dejaste en las horas en que yo más te necesitaba".
    Entonces, Él, clavando en mí su mirada infinita me contestó: "Mi querido hijo, yo te he amado y jamás te abandonaría en los momentos más difíciles. Cuando viste en la arena sólo un par de pisadas fue justamente allí donde te cargué en mis brazos".



    MENSAJE DE LA VIRGEN DE GUADALUPE

    “Oye y ten entendido, hijo mío el más pequeño, que es nada lo que te asusta y aflige, no se turbe tu corazón, no temas esa enfermedad, ni otra alguna enfermedad ni angustia. ¿No estoy yo aquí que soy tu madre? ¿Y no estás bajo mi sombra? ¿No soy yo tu salud? ¿No estás por ventura en mi regazo? ¿Qué más has menester? No te apene ni te inquiete cosa alguna”.
    (Nican Mopohua)




  • Todos los servicios de Catholic.net son gratuitos. Sólo nos mantenemos gracias a los donativos que, voluntariamente, nos hacen algunos de nuestros visitantes. Necesitamos de tu ayuda para continuar anunciando el mensaje de Cristo a través de la Red. Ayúdanos, Dios te lo recompensará.
    DA CLICK AQUÍ PARA DONAR
         Herramientas del Artículo:
    Arriba
    .
    Ver más artículos del tema
    .
    Preguntas o comentarios
    .
    ¿En donde estoy?
    .
    Hacer un donativo
    Envíalo a un amigo
    .
    Formato para imprimir
    .
    Descargar en PDF
    .
    Descargarlo a tu Palm
    .
      Suscripción canal RSS

    Escribir un comentario sobre este artículo

     Nombre

     Email Formato invalido. (no será publicado)

     País

    Comentario




    * Gracias por su comentario. El número de mensajes que pueden estar en línea es limitado. La longitud de los comentarios no debe exceder los 500 caracteres. Catholic.net se reserva el derecho de publicación de los mensajes según su contenido y tenor. Catholic.net no se solidariza necesariamente con los comentarios ni las opiniones expresadas por sus usuarios. Catholic.net no publicará comentarios que contengan insultos o ataques y se reserva el derecho de publicar direcciones de correo o enlaces (links) a otras páginas.

    Inicio | Secciones | Comunidades | Servicios | Consultorios | Alianzas | Foros | Contacto
    Servicios por email Servicios por email
    Foros Foro de círculo de oración
    Mapas Mapa de Aprende a orar
    Opiniones ¿Qué opinas de Catholic.net?
    Comentarios Comentarios al editor de esta sección
    Biblioteca Documentos de apoyo de Aprende a orar
    Preguntas frecuentes Preguntas Frecuentes
    Donativos Hacer un donativo
    Habla con Dios
    Reflexión diaria
    Evangelio meditado
    Cambia tu vida
    Devocionario
    Libros de meditación y oración
    Más temas aquí
    Folletos para Orar de Hospitalidad
     
    Lista de correo


    Suscribir
    Cancelar suscripción
    Consultores de la sección
    Acompañamiento y ayuda espiritual. Dudas acerca de la oración y la vida espiritual en general; problemas de fe y de cuestiones morales y éticas. En general, cualquier duda acerca del desarrollo espiritual y apostólico en tu vida
    Ver todos los consultores
    Apoyan a la sección
    Buscadores del Reino
    Adoración Real, Perpetua y Universal al Santísimo Sacramento
    Asociación Cultural Salvadme Reina de Fátima
    María Visión
    Espacio Sagrado

    Ver todas las alianzas que apoyan a la sección

    Eventos
    Grupo de oración Santa María del camino
    Rezo del rosario ,alabanza y predicación.
    Ver todos los eventos

    Encuesta
    El Taller de oración interactivo de Catholic.net me ha servido para:
    Cambiar el concepto que yo tenía de la oración
    Controlar mejor mis pensamientos e imaginación durante la oración
    Cuidar el tiempo, el lugar, la postura y el contenido de mi oración
    Dedicar más tiempo a la oración
    Darle una mayor importancia a la oración en mi vida
    No me ha servido para nada
    No conozco el taller de oración de Catholic.net
    > Ver resultados
    > Ver todas las encuestas
    Foro de círculo de oración
    ¡Participa!
     |   Homenajes  |   Condiciones de uso   |   Donativos   |   Política de privacidad   |   Publicidad   |   Contáctanos   |  RSS
    © 2009 Catholic.net Inc.
    Todos los derechos reservados
    El lugar de encuentro de los católicos en la red