> English

> Français

El lugar de encuentro de los católicos en la red
 
 
Secciones  |  Comunidades  |  Servicios  |  Opiniones  |  Alianzas  |  Mapa del sitio
Documentos de apoyo | Base documental de Catholic.net

La Humanae Vitae de Pablo VI. Esencia de un documento profético

Autor: Miguel Ángel Fuentes, I.V.E.
Significado y consecuencias de la encíclica Humanae Vitae, de S.S. Pablo VI, en su 40 aniversario
Indice:
• Introducción general
1.- División de la Humanae vitae
2.- Los dos significados del acto conyugal (8)
3.- La Inseparabilidad de los dos significados (9)
4.- Consecuencias morales
5.- Falsas argumentaciones contra la doctrina de la HV
6.- Conclusión (La Humanae Vitae de Pablo VI)
7.- Referencias (La Humanae Vitae de Pablo VI)

La Humanae Vitae de Pablo VI. Esencia de un documento profético
Autor: Miguel Ángel Fuentes, I.V.E.

Capítulo 2: Los dos significados del acto conyugal (8)

Los puntos claves de la HVse encuentran en los nn. 11-13, donde se presenta la doctrina central sobre el acto matrimonial y se fundamenta la condenación moral de todo acto contraceptivo. En el n. 12 se dice que el acto conyugal tiene dos significados: el unitivo y el procreativo.

1) Aspecto unitivo: viene designado muchas veces en la encíclica con diversos términos: unidad (n. 12), amor mutuo (n. 12 y 13), don del amor conyugal (n. 13), etcétera. Se trata de un dato de hecho: el acto conyugal une a los cónyuges íntimamente entre sí. Es una unión entre dos personas, es decir, unión de cuerpos, de psicologías y de almas. Son “dos en una sola carne” (Mt. 19,6).

2) Aspecto procreativo: es la facultad de procrear o de transmitir la vida. Es propio del acto en su nivel biológico. Consiste en poner las condiciones para la procreación (fecundación). Sólo a veces el acto es de hecho procreador. El acto conyugal confiere a los esposos una capacidad procreativa no-absoluta, sino tal como la determinan las leyes biológicas en ese hombre y esa mujer en el momento concreto en que realizan el acto conyugal. Así podrá tratarse de:

- una capacidad efectiva y actual, si están presentes todos los elementos requeridos para una fecundación;
- una capacidad provisoriamente potencial, si falta por un periodo de tiempo más o menos breve uno de los elementos requeridos para la fecundación (ausencia de ovulación, de permeabilidad en la vías internas, durante el embarazo ya comenzado, etcétera);
- una idoneidad definitivamente potencial, si alguno de los elementos esenciales para la fecundación falta irremediablemente (por edad senil, esterilidad natural, intervenciones quirúrgicas, etcétera).

Estos dos aspectos son calificados en la HV de diversa manera, por ejemplo:
1) Como “los dos significados del acto conyugal”(n. 12).
2) Como significado y al mismo tiempo como fin (al decir que “usar este don divino destruyendo aunque sólo sea parcialmente, su significado y finalidad...”: n. 13).
3) Como significado el aspecto unitivo y como fin el procreativo (“Salvaguardando ambos aspectos esenciales, unitivo y procreador, el acto conyugal conserva íntegro el sentido [significado] del amor mutuo y su ordenación [fin] a la... paternidad”: n. 12).
4) Los dos como fines; al decir que el acto de los cónyuges está “destinado a significar y corroborar la unión de los esposos” y “debe permanecer, por su naturaleza, destinado a procrear la vida” (n. 11).

Significado y fin son los dos roles específicos que cumplen el aspecto unitivo y el procreativo en el acto conyugal. Se trata, en verdad, de dos expresiones inadecuadas de una única realidad. El término fin es evidente: quiere decir orientación, ordenación. Significado quiere decir expresión sensible, signo. Aplicando estos términos al acto conyugal se quiere afirmar:

1) Que el acto conyugal expresa sensiblemente el amor que los esposos se tienen (aspecto unitivo) y la actitud de apertura a la vida (aspecto procreativo), que son los dos motivos por los cuales un hombre y una mujer se unen en matrimonio. Por eso, tal como los esposos realizan su acto conyugal, de ese modo, expresan y confiesan cómo es el amor que se tienen:

a) Un acto conyugal realizado con delicadeza, respeto, abierto a la vida, etcétera, manifiesta un amor delicado, respetuoso, libre y fecundo (biológica y espiritualmente). No hay que olvidar que las características del verdadero amor conyugal son cuatro, indicadas en la HV, n. 9: ante todo, plenamente humano (es decir, al mismo tiempo sensible y espiritual); en segundo lugar, total (es decir, tal que los esposos compartan todo cuanto son y poseen generosamente, creando una “forma singular de amistad”); fiel y exclusivo hasta la muerte (uno con una para siempre y a pesar de todas las dificultades); y, finalmente, fecundo (o sea, “que no se agota en la comunión de los esposos, sino que está destinado a prolongarse suscitando nuevas vidas”).

b) Un acto conyugal realizado sin respeto, o sin delicadeza, o coaccionado, o cerrado a la vida, etcétera, manifiesta un amor egoísta.

2) Que el acto conyugal se orienta como a su fin a incrementar el amor (aspecto unitivo) y a llamar (actual o potencialmente) nuevas vidas (aspecto procreativo).

.
 Ver otros documentos de apoyo
 Indice del documento
 Siguiente capitulo:
 La Inseparabilidad de los dos significados (9)

Homenajes  |   Condiciones de uso   |   Donativos   |   Privacidad   |   Transparencia   |   Publicidad   |   Contáctanos   |  RSS
© 2014 Catholic.net Inc.
Todos los derechos reservados
El lugar de encuentro de los católicos en la red