Directivas de la Pastoral Católica de la Aviación Civil
Autor: Pontificio Consejo para la Pastoral de los Emigrantes e Itinerantes
Como madre, la Iglesia siente una gran preocupación
por el bienestar de sus hijos y pone todo su
empeño en que ninguno se vea excluido de su atención
maternal. La Pastoral de la Aviación Civil es una mano
tendida hacia cuantos no pueden beneficiarse de la usual atención
de las parroquias a causa de sus obligaciones en las
líneas aéreas o en los aeropuertos.
El presente Directorio se propone
describir el ministerio que la Iglesia Católica desea desempeñar en
el campo de la Aviación Civil. Va dirigido, por tanto,
a los capellanes de la Aviación Civil, a los agentes
pastorales y a sus colaboradores.
La presencia y el ministerio pastoral
en los aeropuertos puede sintetizarse en los dos mandamientos mayores
de “amar a Dios” y “amar al prójimo” tanto en
su expresión individual como colectiva. No precisa, desde luego, de
una descripción muy detallada.
Son necesarias, en cambio, indicaciones precisas, de
acuerdo con las normas vigentes de la Iglesia Católica, por
lo que respecta a las capillas de los aeropuertos y
a la liturgia. Para mayor claridad y para facilitar el
cumplimiento de estas normas, se ha procurado indicar el modo
de proceder en situaciones previsibles que pueden generar dudas.
En muchos
aeropuertos el capellán católico trabaja codo con codo con otros
capellanes cristianos. Para que esta colaboración sea realmente efectiva y
no esté sujeta a interpretaciones ambiguas, es necesario definir la
identidad del capellán católico de la Aviación Civil y de
los miembros de la capellanía católica. Es preciso, además, asegurar
que todos ellos reciban la formación y preparación esenciales para
su apostolado.
Queridos capellanes de la Aviación Civil, agentes pastorales y
miembros de la capellanía: que vuestro celo apostólico y vuestro
amor hallen su expresión auténtica en la aplicación sincera de
estas normas en vuestra actividad pastoral. Sólo el Espíritu Santo
es conocedor de los dones que os son reservados a
vosotros y a cuantos son confiados a vuestro ministerio.
Que Dios
os bendiga
Arzobispo Giovanni Cheli
Presidente
Vaticano, 14 marzo 1995