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Autor: Papa Juan Pablo II | Fuente: Vatican.va Discurso con motivo del 70 Aniversario de la Fundación de Radio Vaticana
Discurso del Santo Padre Juan Pablo II con Motivo del 70 Aniversario de la Fundación de Radio Vaticana, 13 de febrero de 2001.En él habla de cómo se le confió a Radio Vaticano la tarea "de anunciar con libertad, fidelidad y eficacia el mensaje cristiano
Discurso con motivo del 70 Aniversario de la Fundación de Radio Vaticana
DISCURSO DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II CON MOTIVO DEL 70
ANIVERSARIO DE LA FUNDACIÓN DE RADIO VATICANA
Martes 13 de febrero de
2001
Amadísimos hermanos y hermanas:
1. Os doy de buen
grado una cordial bienvenida a todos los que formáis la
gran familia de Radio Vaticano. Gracias por esta visita, que
habéis querido hacerme en el 70° aniversario de fundación de
vuestra benemérita emisora radiofónica.
Os dirijo mi afectuoso saludo a cada
uno de vosotros, que, con inteligencia y esmero, hacéis diariamente
de ella un instrumento vivo y eficaz al servicio de
la Sede apostólica. Este encuentro me brinda la ocasión de
expresaros a todos mi gratitud. Agradezco particularmente al director general,
padre Pasquale Borgomeo, las amables palabras que me ha dirigido
en vuestro nombre, ilustrando al mismo tiempo las múltiples actividades
que habéis realizado, especialmente durante el Año jubilar. Saludo, asimismo,
al padre Federico Lombardi, director de los programas, y al
padre Lino Dan, director de los servicios técnicos. A través
de vosotros deseo enviar mi saludo y mi agradecimiento a
todos los padres de la Compañía de Jesús que, desde
los comienzos, han dado su valiosa contribución a esta institución,
con auténtico espíritu de fidelidad al carisma de san Ignacio
de Loyola.
También como un signo concreto de mi aprecio, he
querido incluir entre los miembros del Colegio cardenalicio al padre
Roberto Tucci, presidente de vuestro Comité de gestión. A él
va mi agradecimiento más cordial por la labor realizada en
el ámbito de Radio Vaticano, así como por haberme ayudado
durante muchos años en la realización de los viajes apostólicos
en tantas partes del mundo, con la ayuda del diligente
doctor Alberto Gasbarri, director administrativo.
2. Hoy queremos conmemorar el 70°
aniversario de Radio Vaticano. ¡Cómo no elevar un himno de
alabanza y acción de gracias al Señor por haber concedido
a la Iglesia ser, por amor al Evangelio, pionera en
el campo de la comunicación radiofónica! Pienso en aquel 12
de febrero de 1931, cuando mi venerado predecesor, el Papa
Pío XI, con un mensaje profético al mundo, inauguró la
primera estación de radio de alcance universal.
Desde entonces, las vicisitudes
de la que vosotros, con legítimo orgullo, llamáis la "Radio
del Papa", se entrelazan con los dramas, las expectativas y
las esperanzas de la humanidad. Durante siete decenios vuestra emisora
ha seguido los acontecimientos, exaltantes y tremendos, del siglo que
acaba de terminar. Ha difundo en todos los rincones de
la tierra el anuncio del Evangelio y la palabra del
Sucesor de Pedro. Sería largo enumerar los múltiples servicios que
ha prestado a la Sede apostólica. Quisiera limitarme a recordar
la contribución que ha dado al desarrollo fructuoso del gran
jubileo recién concluido y, en particular, las transmisiones especiales Jubilaeum,
difundidas también por Internet, con miles de horas de actividad
en diversas lenguas, con más de 2500 invitados en sus
estudios y casi el doble por teléfono, y un número
excepcional de transmisiones. Estos programas han implicado a voluntarios, han
tenido contactos regulares con otras emisoras esparcidas por el mundo,
y han cubierto las citas especiales de las peregrinaciones nacionales,
así como muchas otras iniciativas. Gracias, una vez más, a
todos los que, de diferentes maneras, han colaborado durante estos
setenta años en el trabajo diario de Radio Vaticano. Un
pensamiento especial y una oración por cuantos, durante estos años,
han entrado en la vida eterna.
3. Por Estatuto, a Radio
Vaticano se le ha confiado la tarea "de anunciar con
libertad, fidelidad y eficacia el mensaje cristiano y conectar el
centro de la catolicidad con los diversos países del mundo,
difundiendo la voz y las enseñanzas del Romano Pontífice, informando
sobre la actividad de la Santa Sede, haciéndose eco de
la vida católica en el mundo y contribuyendo a valorar
los problemas del momento a la luz del magisterio eclesiástico
y con constante atención a los signos de los tiempos".
Mi
venerado predecesor el siervo de Dios Pablo VI, a quien
consideráis con razón el segundo fundador de Radio Vaticano, comenta
admirablemente ese texto en las palabras que os dirigió con
ocasión de vuestro 40° aniversario: "¡Qué poder adquiere la
voz! -dijo en esa circunstancia-, ¡qué función se ha confiado
a la Radio! Nunca ha existido un servicio más conforme
con nuestra misión apostólica que el que vosotros, convertidos en
ministros de la Palabra, hacéis a la causa del Evangelio
y de la Iglesia" (27 de febrero de 1971, AAS
63 [1971] 225: L´Osservatore Romano, edición en lengua española,
7 de marzo de 1971, p. 9).
Sí, vuestra misión principal
consiste en difundir el magisterio, la palabra y la voz
misma del Sucesor de Pedro; dar a conocer a través
de vuestras antenas la vitalidad de la Iglesia, sus iniciativas
de caridad, sus alegrías, sus sufrimientos y sus esperanzas. Seguid
dedicándoos a esta singular misión eclesial con vuestras mejores energías
para el bien de todo el pueblo cristiano. Prestáis una
cualificada y moderna contribución a la obra de la nueva
evangelización en nuestro tiempo, que se caracteriza por la extensión
y la intensificación del fenómeno de la comunicación global.
4. A
este propósito, hoy afrontáis dos grandes desafíos: el desafío
tecnológico y el editorial. El tecnológico atañe a la producción
y difusión de los programas. Desde hace años ha comenzado
oportunamente la difusión por satélite e Internet, con un aumento
decisivo de oyentes, gracias a la retransmisión permitida a cerca
de ochocientas estaciones locales. Además, la introducción de la técnica
digital, que ofrece a la producción posibilidades inéditas y amplias,
modifica notablemente los perfiles profesionales clásicos. Si el desafío tecnológico
exige recursos financieros y capacidades técnicas y de gestión, el
editorial requiere sobre todo capacidades intelectuales y creativas. Se trata
de dar a la riqueza y a la densidad de
los contenidos que se quiere comunicar formas y lenguajes específicos
del medio radiofónico, adecuados a su evolución y eficaces para
alcanzar los objetivos propios de una emisora radiofónica al servicio
de la Iglesia.
Evangelizar a través de la radio significa ofrecer
una información profesionalmente esmerada que, en el comentario implícito y
explícito de los hechos, se convierta en catequesis diaria arraigada
en la vida y en la experiencia del oyente. Esta
acción evangelizadora exige un esfuerzo continuo de adaptación y actualización,
pero también una sólida formación humana, cultural y profesional, así
como firmes motivaciones espirituales y misioneras. La capacidad de anunciar
eficazmente la buena nueva se basa, ante todo, en una
intensa oración, en la escucha de Dios y en una
fidelidad valiente a Cristo, divino Comunicador de salvación.
5. Amadísimos hermanos
y hermanas, el 70° cumpleaños de Radio Vaticano se celebra
al comienzo del tercer milenio y poco después de la
conclusión de la extraordinaria experiencia jubilar. El dinamismo que el
gran jubileo ha impreso a la Iglesia no puede menos
de estimularos a proseguir, con humilde valentía, vuestro camino al
servicio del Evangelio en un nuevo período. El Papa cuenta
mucho con vuestra ayuda para desempeñar su ministerio petrino, y
os pide que difundáis a diario la verdad que libera.
Seguid
escribiendo páginas interesantes de vuestra historia, ya rica en nobles
memorias. Que las urgencias apostólicas de la Iglesia, en esta
fase de rápidos cambios, sean para vosotros un estímulo a
avanzar con entusiasmo. También a vosotros os dirijo la exhortación
que hice en la reciente carta apostólica Novo millennio ineunte:
"Ahora tenemos que mirar hacia adelante; debemos "remar mar
adentro", confiando en la palabra de Cristo: Duc in
altum!" (n. 15). Queridos miembros de la gran familia de
Radio Vaticano, remad mar adentro y no temáis. Ante vosotros
se abre un futuro no exento de sombras, pero en
el que la esperanza cristiana vislumbra promesas que no defraudan. No
os desaniméis ante las dificultades, la limitación de los recursos
y vuestros mismos límites. No os turbe el cambio cada
vez más veloz de escenarios, estructuras, métodos y estilos de
vida. "Duc in altum!, ¡rema mar adentro!". No estáis solos en
el servicio a la fe y a la unidad de
los cristianos, en la defensa de la vida y de
los derechos humanos, y en el anuncio de paz a
todos los hombres de buena voluntad. Estáis en el corazón
de la Iglesia. Estáis presentes también en mi solicitud y
en mi oración diaria.
Encomiendo de buen grado vuestras personas, vuestro
trabajo y vuestros proyectos a la protección materna de María,
Estrella de la evangelización. Acompaño mis deseos con una bendición
apostólica especial, que extiendo con afecto a vuestras familias y
a los millones de oyentes esparcidos por el mundo, riqueza
y orgullo de Radio Vaticano.
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