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| Second Life o vacío existencial |
“Get a life” o lo que es lo mismo: ¡consíguete
una vida!... es una frase común cuando alguien tiene tan
poco que dar y que hacer, que vive husmeando en
la vida de los demás, criticando y destrozando a cuanta
persona se le cruza por el camino, se les nota
por todos lados que su vida es vacía, hueca, sin
metas, sin ilusiones, sin dinamismo, sin esperanza y sin Amor.
Hoy en dia, el “obtener una vida” es ya una
realidad “gracias” a sitios de Internet como Second Life.
¿QUÉ ES
SECOND LIFE?
Second life es una página de Internet que le
“da la oportunidad” de reinventarse a quien quiera.
Para existir
en Second Life es necesario crear una figura virtual tridimensional
o avatar. Es decir, una persona real crea un espejo
de sí mismo en la red con la diferencia de
que ese espejo o segundo “yo” puede tener características físicas,
psicológicas y conductuales totalmente diferentes a las que posee esa
persona en el mundo real, con lo cual, la vida
al estilo “Matrix”, la famosa trilogía, es ya hoy una
realidad.
En el second life, formado hoy en día por mas
de 9 millones de “residentes” (personas que tiene su personaje
o avatar en este sitio de Internet), se ha creado
ya una especie de país (como le denomina su fundador
Roseadle) virtual, en donde las personas con su personalidad virtual
interactúan, juegan, hacen negocios (comprar y vender cosas, terrenos, ideas,
ropa…), se comunican, tienen sexo, familias, casas, viajan, exploran, construyen,
aprenden, se divierten, vuelan y en general hacen todo lo
que quieran. Second Life.
Este país tiene su propia moneda
(dólar Linden) y un producto interno bruto de 500 millones
de dólares REALES. Su extensión territorial tiene un total de
651 kilómetros cuadrados distribuidos en islas y continentes. Varias ciudades
reproducidas con exactitud como Nueva York, Roma, Dublín, Los Angeles,
Tokio entre otras. Puedes asistir a tiendas, centros comerciales, discotecas,
yates, viajar por helicóptero, en globo, en coches Fórmula 1,
surfear, escalar y hasta volar por encima de todas estas
“maravillas”. Y eso no es todo, los avatares o personajes
virtuales se pueden “teleportear”, es decir trasladarse en cuestión de
segundos de una ciudad a otra.
Hay sitios privados, generados por
comunidades o empresas, en los cuales sólo pueden estar los
avatares que hayan sido expresamente aceptados para acceder a ellas.
Hay zonas rojas o de adultos, en las cuales el
negocio del sexo representa una buena parte de las transacciones
económicas que se realizan en Second Life.
Second Life ha generado
furor en algunos ambientes y sociedades, al grado que se
puede asistir a conciertos de U2 o se podía asistir
en temporada electoral a los mítines de Royale y Sarkozy.
Puedes comprar en tu boutique favorita, escuchar jazz, pasearte por
Chichén Itzá, visitar museos, exposiciones y galerías.
Tiene varios competidores entre
ellos Active Worlds, There, Entropia Universe, Multiverse y la plataforma
de código libre Metaverse.
¿CUÁL ES EL ORIGEN DE SECOND LIFE?
Considerado
el “dios de lo virtual”, Philip Roseadle, quien ronda los
40 años, es reconocido por haber proporcionado a los internautas
“el don” de elegir la personalidad, el rostro, el cuerpo,
la vida, los lujos, la profesión, en una palabra, todo
eso que hubieran deseado tener, gracias al mundo paralelo de
Second Life. Nacido en Silicon Valley, casado y padre de
dos hijos, Philip explica que Second Life es un país,
“un lugar digital en el que, quienes viven allí, experimentan
algo imposible en el mundo real: controlar su futuro”, añade.
Los
orígenes de SL no son difíciles de descubrir para los
seguidores de la ciencia-ficción. Según sus creadores, la inspiración para
este mundo mágico proviene de la novela Snow Crash, de
Neal Stephenson, y del movimiento literario Cyberpunk.
ENTENDIENDO EL FUNCIONAMIENTO DE
SECOND LIFE
Cualquiera puede registrarse con una cuenta gratuita y comenzar
a utilizar las herramientas para cambiar la apariencia física y
la indumentaria. Sin embargo, para comprar terreno o construir una
casa hay que crear una cuenta de pago –unos 9
dólares mensuales– y eso supone identificarse –dar el nombre y
apellidos reales– mediante una tarjeta bancaria. Se pueden obtener dólares
linden “trabajando” o “haciendo filas largas” para recibir gratuitamente algunos
dólares.
Aprender a comunicarse en second life “puede requerir varios días
o varias semanas”. Crear un objeto o construir una casa
exige una paciencia mayor, pues hay que familiarizarse con las
herramientas de edición, buscar diferentes texturas y aprender a combinarlas.
En el fondo es una tarea muy entretenida. Existen reglas
básicas para “convivir” en el mundo virtual:
1. Se combate la
intolerancia y todo lo que suponga marginar o discriminar a
otros residentes por motivos de raza, religión u orientación sexual.
2. No se permite el acoso, lo que incluye amenazas
o comportamientos groseros.
3. El nudismo, los contenidos sexuales o
la violencia sólo se admiten en zonas privadas y en
áreas expresamente calificadas con la letra “M”, indicativa de “madurez”.
4. Se impiden las agresiones (empujones o disparos en áreas
“S”, consideradas seguras)
5. Se prohibe faltar al respeto a la
privacidad de otros residentes; por ejemplo, se prohíbe revelar datos
personales de su vida real, sin su consentimiento.
Cuando alguno
de estos hechos sucede, basta con enviar un informe a
los administradores de SL –un clic en el menú lo
remite de manera inmediata– y en breves segundos residentes apellidados
Linden, empleados en Linden Lab, acuden al lugar del conflicto.
Estos conflictos pueden causar hasta la remoción de un avatar
de ese mundo virtual.
LAS EMPRESAS Y SECOND LIFE
Algunas grandes
empresas ya observan este mundo virtual como un nuevo segmento
de mercado, con clientes potenciales adultos –teóricamente, no se permite
la inscripción a los menores de 18 años–, con empleo,
título universitario y suficiente poder adquisitivo, según el perfil básico
del residente. IBM ha adquirido quince islas, General Motors, Vodafone,
Sun Microsystems, Accenture, Wells Fargo y Dell tienen sus “representantes”
en ese mundo virtual.
Algunas empresas quieren usar este “mundo” como
“medio de reuniones virtuales”, otras quieren explorar el comportamiento de
sus clientes después de realizar una compra. Otras hacen reclutamiento
por esta vía para que, si satisface sus necesidades, después
se lleve a cabo una entrevista real. Sin embargo, hay
especialistas como la revista Times que ha pronosticado que Second
Life “se desinflará” pronto.
ALGUNOS TESTIMONIOS... ¿Y LA ESQUIZOFRENIA?
Tener una vida
real y una paralela… o virtual… ¿no es esquizofrenia? Hay
quien se pregunta cómo es posible vivir una vida virtual
si para vivir la vida real a plenitud se requiere
de todo el tiempo para poder desarrollarla y afianzarla… o
es que es tan pobre la vida real que hay
que buscar una virtual… El siguiente es un testimonio que
encontramos en foros sobre Second Life, que por obvias razones
es anónimo, leerlo aclara las preguntas anteriores con una contundencia
incuestionable:
“Entré en Second Life (SL) por motivos laborales. Fue en
noviembre del 2006. Tardé mes y medio en realizar mi
trabajo, y se presuponía que tras su realización mi vida
iba a seguir como siempre y que iba a dejar
SL. Pero, algo había cambiado.
Algo en mi interior gruñía
con fuerza abriéndose paso hacía afuera. Ahora que conocía el
funcionamiento del programa, que había conocido a personas más o
menos interesantes, yo que nunca había chateado por Internet, me
negaba a abandonar este mundo virtual, de fantasía, donde podía
realizar todo lo que deseaba. No sólo recrear mis propias
fantasías del tipo que fueran, sino llenar el enorme vacío
que mi alma tenía. Saciar mis carencias, olvidar mis frustraciones.
Y así fue como con un avatar nuevo comencé a
tirarme sin paracaídas en ese mundo donde a todos les
pasaba exactamente lo mismo que a mí. No que buscásemos
las mismas cosas, pero sí que teníamos los mismos vacíos
existenciales.
En definitiva, el mundo virtual era tamizado por mi mismo
cerebro. Recibía las mismas sensaciones y emociones que en la
vida real con la formula ampliada del anonimato. Y las
horas iban pasando dentro de aquel mundo donde cada vez
pasaba más tiempo. La segunda vida se trasformó en la
primera. Y mi familia en mi segunda familia. El que
me conoce un poco sabe cuánto me doy a lo
que me gusta: sólo paro cuando estoy completamente saciado, harto.
Quiero aclarar, que no estaba sujeto al programa, sino a
las personas que había en él y a lo que
hacía con ellas. Cuando apagaba la computadora era un dolor
terrible el que me producía, y estaba deseando poder volverme
a conectar. Tenía amigos de los cinco continentes. E incluso,
y eso fue lo más importante, llegué a enamorarme como
un adolescente. Y a ella le pasó lo mismo que
a mí. No quiero entrar en detalles.
¿Qué puede uno
decir y a quién, cuando se ha enamorado de una
persona que no conoce físicamente? Sencillamente nada. Lo que durante
tantos años había estado tapado, al final se había desamordazado
y gritaba con más fuerza que nunca. No dormía, no
comía, no quedaba con nadie. Mi único deseo era estar
en Second Life, con ella y con las personas que
tan buenos ratos agradables me proporcionaban. ¿Era un adicto a
SL? No. Más bien era un carente de muchas cosas
que ahí veía saciadas. Creo que la adicción es otra
cosa, o yo al menos quiero pensar eso… No hay
dos vidas, ni tres ni cuatro ni cinco. Sólo una;
y esa la tenemos que llenar como sea y donde
sea. Me hizo comprender que al igual que llenaba mi
alma y calmaba mi sed en el mundo virtual, lo
podía hacer en mi vida real, incluso con más intensidad,
porque en los mundos virtuales sólo utilizamos dos sentidos: vista
y oído. Suficientes para llenar brechas, vacíos del corazón, pero,
¿por qué conformarse con dos cuando tenemos cinco? Además había
abandonado a mi familia y cada vez estaba más alejado
de ella. Estaba solo. Solo en la realidad. Mi mujer
y mis hijos se habían marchado hacía meses y ni
siquiera los echaba de menos.
Pero, me sobrevino la enfermedad
y me encontré sin compañía, y fue entonces cuando me
di cuenta, en la cama del hospital, de lo solo
que me encontraba sin nadie a quien llamar, sin nadie
a quien acudir, sin una cara amiga a quien decirle
lo malito que estaba.
¿Egoísmo? Llámenlo como quieran. Quizás sólo sea
el resultado de una reflexión profunda después de verle los
dientes al lobo. Así que, cuando volví del hospital mi
vida se redujo a pedir perdón a las personas queridas
de mi primera vida, y a las que dejaba de
mi segunda. Abandoné definitivamente Second Life; pero, algo les puedo
decir con sinceridad: todavía añoro ciertos momentos con determinadas personas.
Sería un hipócrita si así no lo dijera, si no
reconociera que he dejado allí dentro parte de mi vida.
Sin embargo, sé que no debo de entrar más. Soy
muy débil, tengo muchas carencias, estoy frustrado por los mil
latigazos que me ha dado la vida, y sé que
no tengo medida.
No estoy preparado para entrar con la
tranquilidad que debería de tener y que volvería a las
andadas. Sólo espero que mi historia le pueda servir a
alguien. Es breve, pero, así es la vida”.
¿QUÉ OPINAN LOS
EXPERTOS?
Para Antonio Damasio, director del Instituto del Cerebro y la
Creatividad de California, abusar de SL “puede llegar a aislar
a los individuos”, desconectarlos de su realidad. Damasio, portugués afincado
en Estados Unidos que recibió en 2005 el premio Príncipe
de Asturias y dirige en California el Instituto del Cerebro
y la Creatividad, declaró en una entrevista con Efe que
´pasar cada vez más y más tiempo en este mundo
no es bueno, ya que se trata de un mundo
de ficción´.
Esa misma opinión sostiene Charo Sádaba: “El deseo de
ser otra persona durante un largo periodo obviamente manifiesta una
frustración con tu propia vida, que te lleva a inventar
una vida paralela, simular ser otra persona y pretender ser
feliz, y eso es una huida de la realidad que
no se puede mantener por mucho tiempo”. Precisamente ese es
el objetivo de un gran número de usuarios, que pasan
horas enganchados en casinos o clubes de alterne. Según declara
el mismo fundador Rosedale, “buscan escapar; les mueve el deseo
de ser alguien que quieren ser, pero quizá no pueden
ser en la vida real”. De hecho, como muchas veces
ha reconocido su fundador, “Second Life se parece mucho a
Los Ángeles; la casa de los sueños es siempre la
misma, estilo Frank Lloyd Wright, sobre el mar; los coches
son Ferrari y los avatares, increíblemente bellos, parecen super-modelos…”.
Las críticas
más recientes a Second Life se refieren a otros problemas,
relacionados con el blanqueo de capitales, las drogas o el
negocio del sexo, a raíz de las denuncias presentadas por
una cadena alemana de televisión, ARD, en relación con un
caso de pornografía infantil. Su reportero –Nick Sanders– fue invitado
a una reunión privada en la que presuntamente se cometía
este hecho delictivo, que ahora investiga la policía.
Al escritor José
Saramago le asusta que la vida real sea insuficiente, que
no baste. En una entrevista en radiocable.com aseguró que «el
riesgo es que todo esto se convierta en una adicción
que encierre a la persona en el personaje. Podemos acabar
teniendo dudas sobre qué es más real, nuestra compleja vida
interior o el personaje/avatar que hemos creado, una situación de
esquizofrenia».
CONCLUSIONES
Estar insatisfecho con la propia vida, sin esperanza y sin
ganas de luchar por mejorar el propio entorno, es el
mejor caldo de cultivo para negocios lucrativos, deshumanizantes y que
desubican en lugar de ayudar a mejorar la propia vida.
Son vendedores de sueños, de triunfos aparentes, vendedores de humo
que se dispersa con la primera ráfaga de viento.
El éxito
de ese mundo paralelo se debe a que el ser
humano siempre ha soñado con “ser el príncipe o la
princesa azul”, el triunfador, el guapo, el rico, el poderoso,
y este tipo de tecnologías dan la “ilusión” de ser
así. Sin embargo, en la realidad nada cambia. Por desgracia,
sin restricciones ni gobierno, Second Life es proclive a la
anarquía y la depravación, y bien se merece una investigación
aparte la supuesta red alemana de pornografía infantil que infecta
a la incipiente sociedad virtual.
Por todo ello y por otras
lacras sociales que están surgiendo en Second Life –donde a
la fecha los negocios más rentables son los prostíbulos y
casinos–, el premio Nobel José Saramago, en una entrevista aparecida
en YouTube, pronosticó que con el tiempo, el mundo de
Second Life será peor que el real.
Es fundamental no confundir
Second Life con un “juego”, pues jugar es una actividad
lúdica y pedagógica, un ejercicio de simplificación de la propia
realidad para poder vivirla, un ejercicio de la imaginación para
comprender la realidad, pero no para negarla. Jugar, por tanto,
necesita de una distancia con lo real y simular implica
una distinción entre la simulación y la realidad. ¿Qué puede
tener de divertido jugar a un juego en el que
yo soy yo, en el que vivo una cotidianeidad y
un reflejo de mi propia vida o de mis frustraciones?
Es simplemente un ejercicio esquizofrénico.
¿No dice mucho de nuestra situación
psíquica, erótica y social el hecho de que inventemos simuladores
para simular lo que de por sí deberíamos hacer en
nuestra vida? La vida es esperanza, es una oportunidad cada
vez que sale el sol, es un respiro de descanso
cada que se oculta para recomenzar y reconstruir y re
intentar dia con dia la vida que es UNICA.
Aprovechar
cada instante de nuestra vida es nuestro derecho, pero también
nuestro deber de justicia para con todos los que nos
rodean, nuestra familia, nuestros amigos y por supuesto este México
que hoy necesita una sociedad activa, participativa y comprometida.
Si tu
estás frustrado con tu propia vida, haz lo necesario para
reconstruirla, pero DE NINGUNA FORMA te falsifiques y mucho menos
pierdas el tiempo, que es el tesoro mas grande que
puedes tener. Úsalo para ser quien quieres ser, quien
debes ser por ti y por los tuyos… y recuerda
que la mejor forma de encontrarle sentido a la vida
es SIRVIENDO a quienes te rodean, tal y como la
Madre Teresa de Calcuta nos enseñó con su testimonio:
“El que no VIVE para servir, no sirve para vivir.”
Para
contactar al autor escribir a: Rosa Martha Abascal |
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