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| Paso a la generación del “messenger” |
La literatura tecnológica y de comunicación en Estados Unidos trata
este año con especial interés la innovación que está incorporando
la generación de los "IMers", los jóvenes del "instant messaging"
(IM). Su modo de usar Internet está suponiendo además un
gran revuelo de los sitios de entretenimiento, cultura y música,
así como en los medios de comunicación. Esta generación dice
adiós al estar a solas con el ordenador y da
la bienvenida a la socialización en red y al contenido
móvil.
La generación
del ordenador personal, que ha liderado los últimos veinte años
las tecnologías de la información, ya tiene su relevo en
los nacidos después de 1980. Estos forman de hecho la
primera generación de personas que han crecido íntegramente en la
cultura de Internet y de las diferentes tecnologías digitales. Sin
duda, el mercado de los PC (o Mac) sigue siendo
elevado; pero lo importante no es eso, sino que los
menores de 25 años hoy están utilizándolos de modo muy
distinto.
En 2005,
dos tercios de jóvenes de 13 a 21 años enviaron
más mensajes a través del IM que por e-mail. Muchos
ya tienen su "blog" o un espacio personal en algún
sitio atractivo (como YouTube.com).
¿Cómo son los IMers?
La transición ha sido bastante natural.
Para ellos entrar en Internet ha sido entrar en redes
de amigos, parientes, compañeros de clase u otras personas del
mundo real. Su familiaridad con la tecnología les permite comunicarse
con igual facilidad enviando un texto, corto o largo, o
una foto, o un video, o llamando por teléfono. MySpace
o Friendster saben que esto es así, y también por
supuesto Yahoo, Google o MSN están explotando estas oportunidades.
El concepto del estilo
de vida que los define es el "always on": siempre
en marcha, conectados en cualquier lugar y momento, no al
estilo de los estresados adultos, sino como forma natural de
comunicación.
Conectados. Mediante
mensajes de texto, listas de distribución de correo electrónico, "chats",
"blogs", telefonía vía Internet, "videochats", etc. No es la pasiva
conexión de la pantalla televisiva, sino la de la comunicación
persona a persona. Por eso no prestarán atención a las
webs o sitios que no permitan la interactividad, no se
fiarán de ellas.
Creativos. Son la misma generación nacida con los videojuegos –los
"gamers"–, que convierten la creación de contenidos originales en todo
un entretenimiento. Son los que lanzan a la web espacios
personales de distintos contenidos; videos realizados por ellos mismos, nuevas
versiones de canciones ("remix"), listas de favoritos, etc.
Editores. También editan sus contenidos
en la red, publican o cuelgan obras multimedia, los comparten
con sus contactos o, sencillamente forman un grupo de aficionados.
Y, por supuesto, también son "blogueros". Ya se conocen más
de 4 millones de "blogs" elaborados por jóvenes de 12
a 17 años. Además, el 40% de ellos confiesan visitar
"blogs" y leerlos, frente al 27% de los adultos de
29 a 40 años.
Movibles. Quieren movilidad. De ahí que estén entrando con
fuerza en el mercado de los más pequeños (los que
aún no han llegado a los 13) las consolas tipo
PSP, con un radio de acción de wi-fi, "chat", etc.
Ellos prefieren tener los contenidos audiovisuales en soportes móviles, sobre
todo reproductores de MP3 con video, iPod o teléfono móvil.
Menos influenciables por
la publicidad. También se conoce que dan más valor a
una recomendación en red, el consejo de un foro, antes
que un anuncio tradicional. Eso no indica que no sean
sensibles a las marcas –lo son–, sino que su sistema
de confianza de los "emisores" sencillamente es distinto.
Objetivo del mercado y oportunidad.
Todas las empresas lo saben; no sólo las que ofrecen
programas a estos "IMers", sino también el sector de contenidos,
de telefonia, de hardware, de ropa o productos de consumo.
Todo
en un solo "espacio"
¿Qué hay detrás de esas expectativas de crecimiento de
Internet? Sin duda, además de la multiplicación del tráfico, de
visitantes, de descargas, de usuarios de servicios digitales totalmente integrados
(teléfono, mensajería, documentos, música, etc.), de relaciones personales y sociales,
hay una cultura de compartir cuyas buenas esencias pueden ser
exprimidas por padres, profesores y adultos. Un nuevo estilo de
vida en un nuevo espacio social que no sustituye el
del mundo físico, sino que lo fortalece y amplía.
Como dijo recientemente en
la Universidad de Stanford Mary Meeker, consultora de Morgan Stanley,
las predicciones de lo que será la sociedad de la
información se sacan mirando lo que hacen ahora los niños:
ese es el futuro.
Aunque la familia y los amigos son su principal
fuente de relaciones, los "IMers" detectan que sus padres no
saben exactamente de qué va todo ese asunto. Además de
enseñarnos a sintonizar el video, configurar el móvil, los niños
pueden ahora llevar a las generaciones predecesoras a un mundo
más personal y comunicado. Quizá se levanten preocupaciones viejas sobre
el uso de ese medio entre los "IMers". Pero también
debe importarnos entrar en algunas de sus coordenadas, para traerlas
al campo educativo, y revitalizarlos.
Todas las empresas los cortejan
Rupert Murdoch (editor de,
entre otros diarios, "The Times", "The Sun"...) ha reconocido que
su emporio de medios ha vivido al margen del fenómeno
Internet estas décadas. Pero quiere recuperar el tiempo perdido, y
ha invertido 580 millones de dólares en MySpace.com, una de
las comunidades virtuales más numerosas. Desde entonces está incorporando otros
servicios IP (los basados en el Internet Protocol), como Skype,
un servicio de voz vía Internet, o busca acuerdos con
portales clásicos como Yahoo, AOL o MSN.
El valor de estos negocios se
multiplica. La mism Skype, fundada en 2002 por Niklas Zennström
y Janus Friis –quien creara poco antes el famoso programa
P2P Kazaa–, fue comprada por eBay en el invierno pasado
por nada menos que 2.600 millones de dólares.
Yahoo ha comprado un sitio
de compartir fotos (Flickr), al igual que American On Line
(AOL) está adquiriendo sitios de "blogs". Estas mismas empresas saben
que esta generación buscará sobre todo servicios gratuitos, no es
muy dada a tener que pagar un "royalty" excesivo por
usar o tener marca. Por eso ya hay un procesador
de textos, Writely (www.writely.com), para poder escribir un documento, colaborar
en su elaboración vía e-mail con quien el autor quiera,
publicarlo como "blog" o enviarlo a un profesor como trabajo
de curso. Es la cultura y educación de redes abiertas
al estilo Wikipedia. Se comprende la preocupación de Microsoft, Adobe
u otras compañías que tradicionalmente venían vendiendo cultura, formación y
herramientas de trabajo.
El fenómeno iPod de Apple es muy fuerte en Estados
Unidos, pero ya se han levantado de hecho ciertas alarmas
–de momento sólo predicciones–. ¿Por qué? Porque a los más
jóvenes no les gusta nada que el iPod no sea
inalámbrico, que no permita compartir la música directamente, o que
vengan los archivos con tantas limitaciones de la marca.
También las empresas de
entretenimiento audiovisual (Disney, por ejemplo, o cadenas de televisión como
ABC, NBC o, en España, Antena 3 o Tele 5)
están probando modos de difundir contenidos con estos criterios. No
con las pautas de un telespectador clásico, sino móviles, activos,
con posibilidad de respuesta, etc.
Quedará para otro momento la revisión que esto
supone en las normas de "copyright", todavía anclada en estilo
de vida de los años setenta. O dejemos simplemente que
estos jóvenes lleguen a diputados, senadores o abogados: seguro que
su ley no será como la actual.
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Fuentes: revista Always On,
primavera 2006 (http://www.writely.com/); informes del Pew Internet & American
Life Project, disponibles en http://www.alwayson.goingon.com/. |
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