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Autor: Redacción | Fuente: Agenciacatolica.com ¿En verdad se aplican códigos de ética en el periodismo?
22 reglas de ética periodística publicadas por los periodistas Stanley Johnson y Julia Harris, de la Universidad de Tenesi
¿En verdad se aplican códigos de ética en el periodismo?
Hace unos 45 años aproximadamente, los periodistas Stanley Johnson y
Julia Harris, de la Universidad de Tenesi, en los
Estados Unidos, escribieron el libro denominado “El Reportero Profesional”,
y en el establecen algunos punto importantes sobre los
llamados Códigos de Ética en el periodismo profesional La
pregunta que a casi medio siglo de distancia se podría
hacer tras esto puntos es: ¿Efectivamente se aplican códigos
de ética en el periodismo
¿Cuáles son algunas de las “reglas
de honor” que el periódico debe observar para crear una
prensa más poderosa y limpia?
Cada periódico tiene su propio
“código de ética”, sea escrito o no. Los códigos varían
desde el ultraconservador hasta el extremo sensacionalismo (llamado generalmente “periodismo
amarillo”).
A continuación se dan veintidos reglas, generalmente incluidas en estos
distintos códigos. Si todas ellas fueran aceptadas como un código
mínimo de ética, el prestigio de la prensa aumentaría.
1. El
periódico debe conservarse dentro de los límites de la decencia.
El lenguaje impropio que no puede ser leído en el
hogar no tiene cabida en el periódico.
2. El periódico debe
informar y no tratar de “hacer” noticias. Exagerar un incidente
pequeño, “para escribir una noticia mejor”, es hacer noticias. Así
es el “golpe publicitario” planeado por el reportero, o con
su conocimiento (no se incluyen ciertas noticias promocionales. “Noticias fútiles”,
concebidas por el propio reportero, también son noticias inventadas.
3. El
periódico debe presentar la verdad, toda la verdad. Informar que
“el hijo del alcalde tuvo un accdiente automovilístico al regresar
a su casa después de una alegre fiesta” puede ser
una tentativa de empañar la reputación de una persona (en
un esfuerzo por “sensacionalizar” la noticia), si el reportero omite,
por descuido, mencionar que era una noche lluviosa y con
niebla”.
4. El periódico no tiene el privilegio de entremeterse en
la vida privada de una persona. Tampoco puede obligar a
nadie a que haga declaraciones para la prensa. La libertad
de información no es licencia para violar la propiedad ajena
ni para robar ni exigir datos informativos. No se debe
intimidar a nadie en una tentativa de obtener declaraciones, amenazando
con comentarios desfavorables acerca de su persona.
5. El periódico debe
“jugar limpio” con las personas que cita en sus columnas.
El reportero debe darse cuenta de que la persona entrevistada
desea que se publiquen sus palabras. Las citas de discursos
no deben ser desvirtuadas, al reconstruir las palabras del orador,
ni siquiera para lograr una lectura más atractiva. No deben
citarse los errores gramaticales de una persona con el propósito
de ridiculizarla. En general, no use citas que usted no
desearía mostrar al interesado antes de publicarlas.
6. El periódico debe
conservar la confianza de sus fuentes informativas. Las noticias no
deben publicarse antes de la fecha señalada por la fuente.
El reportero no puede violar las promesas hechas a las
fuentes de información; pero tampoco debe prometer suprimir notas que
deben publicarse.
7. El periódico no debe suprimir noticias que deben
ofrecerse al público. Sin embargo, el periódico tiene conciencia, y
no puede, sin necesidad o injustamente, lastimar la reputación de
una persona para asegurar una noticia. Algunas veces, las noticias,
o los nombres de ellas, se suprimen en el caso
de detenidos por causas mínimas o por ser la primera
vez, si el bienestar de la sociedad no está comprometido:
los nombres de delincuentes juveniles son deben publicarse, por razones
obvias. El reportero debe someter a sus jefes todas las
peticiones de que se supriman noticias.
8. El periódico no debe
“vender” sus columnas informativas por dinero o atenciones. Los anunciantes
compran espacio, pero no el privilegio de determinar la política
del periódico. Atenciones especiales al personal de redacción no constituyen
una excusa para obtener publicidad gratuita ni la amistad con
los redactores.
9. El periódico debe evitar la política en sus
columnas informativas. La página editorial es el sitio donde aparecen
las opiniones del periódico: las columnas informativas dan noticias exactas
y completas, relacionadas con los asuntos políticos.
10. El periódico debe
servir a toda la sociedad y no solamente a una
clase. La misma consideración debe tenerse con las personas pertenecientes
a todas las clases sociales y económicas de la sociedad.
11.
El periódico debe luchar contra el crimen y no estimularlo.
El periódico es una institución social; el delincuente es antisocial.
Nunca debe glorificarse al delincuente ni protegerse ni crearle simpatía.
El criminal debe pagar la pena por su crimen. Nunca
debe hacerse resaltar el crimen y resaltar importancia ala sentencia.
Hay que cooperar con la policía a mantener en reserva
noticias que podrían ayudara la fuga del criminal.
12. El periódico
debe respetar y ayudar a la ley y los tribunales.
No debe criticar ni ridiculizar a un funcionario por su
estrito cumplimiento de la ley. Sin embargo, puede haber desacuerdo
con los objetivos o efectividad de ciertas leyes, en forma
de comentarios editoriales. Nunca debe “juzgarse” a un acusado en
el periódico ni llamarse criminal a un detenido, mientras no
sea condenado por la justicia”.
13. El periódico debe exaltar el
prestigio en su comunidad. Aprovechar las malas noticias y dar
poca importancia alas informaciones sobre el progreso y desarrollo de
la comunidad, no es cooperar con ella al bien común.
14.
El periódico no debe injuriar a los parientes y amigos
de una persona descarriada. Los padres, hermanos, hermanas, el esposo
o esposa de una persona acusada, no deben ser objeto
de publicidad adversa, sólo por publicar una información con interés
humano.
15. El periódico debe reconocer el divorcio como un lamentable
problema social. No es excusa para información sensacional o morbosa.
Un divorcio es noticia. Pero el periódico hace bien al
eliminar detalles inmorales.
16. El periódico debe reconocer el suicidio como
un lamentable problema social. Tampoco es excusa para ofrecer una
información sensacional. Un suicidio puede sugerir otros; al informarse sobre
un suicidio, deben eliminarse los detalles.
17. El periódico no debe
desatar ataques contra los periódicos competidores. No debe jactarse de
ser el primero en dar una información en un esfuerzo
por aumentar su propio valimiento. Déjese que la excelencia del
periódico hable por sí misma.
18. El periódico no debe ridiculizar
al demente. Tampoco al retrasado mental ni a los impedimentos
físicos de una persona.
19. El periódico debe respetar las creencias
religiosas, la nacionalidad y las razas. La utilización de apodos
relacionados con la raza, nacionalidad o religión no deben publicarse.
20.
La página deportiva está escrita para todos, y no para
un grupo selecto de aficionados o participantes, y ciertamente no
para fulleros, grandes o pequeños.
21. El periódico debe mantenerse dispuesto
a corregir errores que hayan aparecido en sus columnas o
que pueden aparecer.
22. El periódico debe recordar que las noticias
son leídas por adolescentes, por gente de mente inestable y
por extranjeros no asimilados, lo mismo que por ciudadanos adultos.
La información, las ilustraciones y los anuncios que aparecen en
el periódico no deben ejercer mala influencia en los lectores. Tomado
de “The Complete Reporter”, 1962. The Macmillan Company Traducido al castellano en
1966 por Guillermo Céspedes Rivera, Profesor de Periodismo en Maracaibo, Venezuela.
Quinta reimpresión en español en 1978 y Décimo séptima reimpresión
en inglés en 1963.
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