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Autor: Germán Sánchez Griese | Fuente: Catholic.net ¿Quiénes son los Obispos?
Su origen, funciones, requisitos, Símbolos episcopales, Conferencias Episcopales, Ordenación Episcopal, Presbíteros y Diáconos.
¿Quiénes son los Obispos?
Jesús instituyó la Iglesia para que la obra de la
redención pudiera continuar a lo largo de todos los siglos
venideros, hasta la consumación de los tiempos. Si bien Él
permanece en su Iglesia y la asiste constantemente a través
del Espíritu Santo, ha querido desde el inicio asociar a
varios hombres en esta obra de la redención. Cristo llamó
a doce hombres. Quiso asociarlos a su misión y así
vivió con ellos, comió con ellos,, pasó las mismas penalidades,
sufrimientos y alegrías que ellos pasaron. Estos doce hombres fueron
llamados apóstoles. Cristo, al instituir a los Doce, “formó una
especia de Colegio o grupo estable y eligiendo de entre
ellos a Pedro lo puso al frente de él.” (Lumen
Gentium 19)
De esta manera, por disposición de Jesucristo San Pedro
y los demás apóstoles forman un grupo, grupo que se
llama “Colegio Apostólico”. Los sucesores de los apóstoles, de este
colegio apostólico son los obispos.
San Clemente Romano nos explica
brillantemente quienes fueron esos hombres, lo que hicieron y quienes
son ahora los continuadores de esta obra: “Para que continuase
después de su muerte la misión a ellos confiada, encargaron
mediante una especie de testamento a sus colaboradores más inmediatos
que terminaran y consolidaran la obra que ellos empezaron. Les
encomendaron que cuidarán todo el rebaño en el que el
Espíritu Santo les había puesto para ser pastores de la
Iglesia de Dios.
Nombraron, por tanto, de esta manera a algunos
varones y luego dispusieron que, después de su muerte, otros
hombres probados les sucedieran en el ministerio”.
Por lo tanto podemos
decir, junto con el Catecismo de la Iglesia Católica en
el número 886 que “cada uno de los obispos es
el principio y fundamento visible de unidad en sus Iglesias
particulares. Como tales ejercen su gobierno pastoral sobre la porción
del Pueblo de Dios que le ha sido confiada, asistidos
por los presbíteros (que son los sacerdotes) y los diáconos.
Como miembros del colegio episcopal, que es la reunión de
todos los obispos, cada uno de ellos participa de la
solicitud por todas las Iglesias, solicitud que ejercen primeramente dirigiendo
bien su propia Iglesia, como porción de la Iglesia universal.
Esta solicitud se extenderá particularmente a los pobres, a los
perseguidos por la fe y a los misioneros que trabajan
por toda la tierra.”
¿Qué hace un obispo?
Tres son las funciones
de un obispo: enseñar, santificar y gobernar.
Enseñar. Los obispos tienen
él deber de anunciar a todos el Evangelio de Dios,
según el mandato que nos dejó Cristo de ir por
todo el mundo para predicar el Evangelio.
El oficio del
obispo, en materia de enseñanza no es sólo el de
la predicación, el de dar a conocer la palabra de
Dios. Debe también vigilar para que esta palabra de Dios
no sufra desviaciones y fallos para que de este modo
quede garantizada a todos los fieles la posibilidad objetiva de
profesar sin error la fe auténtica.
Para cumplir este servicio
Cristo ha dotado a los obispos la infalibilidad cuando ejercen
su ministerio con el sucesor de Pedro, sobre todo en
un concilio ecuménico.
Esto no quiere decir que los obispos sean
infalibles, sino que la asistencia divina les es concedida cuando
enseñan en comunión con el sucesor de Pedro, el obispo
de Roma, Pastor de toda la Iglesia, una enseñanza que
conduce a una mejor inteligencia de la Revelación en materia
de fe y de costumbres. Todos nosotros debemos adherirnos a
las enseñanzas de los obispos cuando enseñan en comunión con
el Romano Pontífice.
Santificar. La Eucaristía es el centro de la
vida de la Iglesia particular. Por lo tanto, al obispo
le toca ser el administrador de la gracia del sumo
sacerdote, en particular en la Eucaristía que él mismo ofrece
o cuya oblación asegura por medio de los presbíteros (sacerdotes).
Además, el obispo, junto con los presbíteros (sacerdotes) santifican la
Iglesia con su oración y su trabajo, por medio del
ministerio de la palabra y de los sacramentos. Hay que
recordar que el obispo es el ministro ordinario del sacramento
de la confirmación.
Los obispos generalmente gobiernan en una porción de
territorio que se llama diócesis. Las diócesis se forman de
acuerdo a características similares de personas, cultura, costumbres, lenguaje.
A
su vez, las diócesis de un país o territorio determinado
forman las Conferencias Episcopales.
Gobernar teniendo como modelo a Cristo, Buen
Pastor y no de acuerdo a los criterios humanos del
poder. Gobernar buscando ante todo el bien de las almas
a él encomendadas.
En esta misión de gobernar deberá ver
en esas almas a verdaderos hermanos a los que deberá
guiar, ayudar y, llegado el caso, corregir por el bien
de ellos. Un padre, cuando ve que su hijo se
equivoca, lo corrige. Y no podemos tildar a ese padre
de tirano o intolerante.
El Obispo buscará en todo y
sobre todo el bien de sus súbditos y por ello
deberá dictaminar lo que mejor corresponda a su bien espiritual.
¿Quién
puede ser Obispo?
Para la idoneidad de los candidatos al Episcopado
(Episcopado es una palabra que se utiliza en todo lo
relacionado a los obispos) se requiere que el interesado sea
insigne por la integridad de su fe, por sus buenas
costumbres, su piedad, esto es, su vida de oración y
sus relaciones con Dios.
También deberá tener un gran celo
y amor por las almas, sabiduría, prudencia y otras virtudes
humanas. Debe poseer buena fama, tener al menos treinta y
cinco años y que haya sido ordenado sacerdote desde al
menos cinco años antes de ser consagrado obispo. La palabra
adecuado es “ser consagrado obispo” y no ser ordenado obispo,
pues la palabra “ordenación” se aplica solamente al sacerdocio.
Otro requisito
indicado en el Código de Derecho Canónico es que sea
doctor o al menos licenciado en sagrada Escritura, teología o
derecho canónico por un instituto de estudios superiores aprobado por
la Sede Apostólica, o al menos verdaderamente experto en estas
disciplinas.
Por último, el mismo Código nos menciona que el
juicio definitivo sobre la idoneidad del candidato corresponde a la
Sede Apostólica.
Conferencias Episcopales es una institución de
carácter permanente y está formada por la asamblea de los
Obispos de una nación o territorio determinado.
Ministerio Ordenado La Ordenación Episcopal. La Ordenación de los
Presbíteros, cooperadores de los Obispos. La Ordenación de los Diáconos,
"en Orden al Ministerio"
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