La cantidad de $170,000 que Catholic.net necesita alcanzar dividida entre los 250,000 usuarios diarios del portal corresponde a un importe de menos de ¡0.70 dólares por cada uno!
En la práctica es imposible recibir 0.70 dólares de cada uno de los 130,000 usuarios, ¡pero quizá sí es posible recibir 50 dólares de 3,400 de ustedes! ¿Podría usted formar parte de ese "grupo de los 3,400" de cuya generosidad depende la sobrevivencia y el desarrollo de Catholic.net? ¡Por favor, piénselo! ¡Envíe su donativo hoy mismo!
Autor: Cristina Cendoya de Danel Efectos y necesidades del Bautismo
Es absolutamente necesario para la salvación en aquellos a los que el Evangelio ha sido anunciado y han tenido la posibilidad de pedir este Sacramento.
Efectos del Bautismo
Es muy posible que no conozcamos todos
los efectos del bautismo y esto, quizás, nos lleve a
menospreciarlo. Los efectos del bautismo son cuatro:
La justificación o gracia
santificante, que significa la remisión de los pecados y
la santificación del hombre. Si se tienen las debidas
disposiciones, por el bautismo, todos los pecados son perdonados, el
pecado original y, – en el caso de los adultos
- todos los pecados personales. En efecto, al haber sido
regenerados por el Bautismo, no existe nada que les impida
entrar en el Reino de Dios.
Al recibir la gracia
santificante, se reciben las tres virtudes teologales, “fe, esperanza y
caridad” y los dones del Espíritu Santo y demás virtudes
infusas, y por ello, se obtiene una santificación, una renovación
interior. A partir de este momento, en que Dios entra
en el alma, se puede llevar una vida sobrenatural, y
el alma comienza a lograr frutos para la vida eterna.
La gracia sacramental que ofrece la ayuda necesaria para vivir
la vida cristiana, pues nos hace capaces de creer en
Dios, de esperar en Él y de amarle; además permite
crecer en el bien mediante los dones del Espíritu Santo
y de las virtudes morales.
El carácter bautismal. El bautismo imprime
en el cristiano un sello espiritual indeleble, llamado "carácter”. Por
esto, este sacramento no se puede recibir más que una
vez. Este carácter o sello nos asemeja a Cristo, además de
marcarnos como pertenecientes a Dios. Por medio de él, somos
incorporados a la Iglesia. Nos hace miembros del Cuerpo Místico
de Cristo. Por el bautismo se participa del sacerdocio de
Cristo, de su misión profética y real, son "linaje elegido,
sacerdocio real, nación santa, pueblo adquirido, para anunciar las alabanzas
de aquel que os ha llamado de las tinieblas a
su admirable luz” (I P. 2,9).
El bautismo hace
participar en el sacerdocio común de los fieles. La participación
es de dos formas: activa, mediante el apostolado y santificando
todas las realidades temporales y pasiva, recibiendo los demás sacramentos.
La
remisión de todas las penas debidas por el pecado. Quien
muera inmediatamente después de recibir el Bautismo, entraría directamente en
el Cielo, sin tener que purificar en el Purgatorio las
penas debidas por el pecado. Recordemos que los pecados quedan
perdonados, pero falta purgar las penas debidas por el pecado.
Estas son como las cicatrices que quedan después de una
herida.
Necesidad del Bautismo
El Señor mismo afirma que"el bautismo" es necesario
para la salvación (Jn. 3,5). Por ello mandó a
sus discípulos a anunciar el Evangelio y bautizar a todas
las naciones ( Mt. 28,19-20). Por lo tanto, el
bautismo es absolutamente necesario para la salvación en aquellos a
los que el Evangelio ha sido anunciado y han tenido
la posibilidad de pedir este Sacramento (Mc. 16,16).
Al
ser Cristo el único camino para la vida eterna, nadie
puede salvarse, sin haberse incorporado a Él mediante el bautismo.
Hay casos en que este medio de salvación puede ser
suplido – en casos extraordinarios – cuando sin culpa alguna
no se puede recibir el bautismo de agua. Estos son:
El
Bautismo de deseo, es decir cuando se tiene un deseo
explícito, como sería el adulto que ha manifestado su deseo
de bautizarse y muere antes de poder recibir el sacramento,
pero debe de estar unido a un arrepentimiento.
Quien no
ha tenido la oportunidad de conocer la revelación cristiana –
sin culpa alguna -, invocan a Dios, están arrepentidos y
cumplen con la ley natural, obtienen la salvación por el
bautismo de deseo. Recordemos que Dios quiere que todos
se salven y su misericordia está al alcance de todos.
El
Bautismo de sangre, quedan salvados todos aquellos que mueren
por medio del martirio por haber confesado la fe cristiana
o por haber practicado la virtud cristiana.
En cuanto a
los niños muertos sin el bautismo, la Iglesia sólo puede
confiarlos a la misericordia divina, como hace en el rito
de las exequias por ellos. En efecto, la gran
misericordia de Dios, que quiere que todos los hombres se
salven (1 Tm. 2, 4) y la ternura de Jesús
con los niños, que le hizo decir: "Dejar que los
niños se acerquen a mí, no se los impidáis" (Mc.
10,14), nos permiten confiar en que haya un camino de
salvación para los niños que mueren sin bautismo. Por
eso es más apremiante aún la llamada de la Iglesia,
a no impedir que los niños pequeños vengan a Cristo
por el don del santo Bautismo. (Catec. n. 1261).
Todos los servicios de Catholic.net son gratuitos.
Sólo nos mantenemos gracias a los donativos que, voluntariamente, nos hacen algunos de nuestros visitantes.
Necesitamos de tu ayuda para continuar anunciando el mensaje de Cristo a través de la Red.
Ayúdanos, Dios te lo recompensará. DA CLICK AQUÍ PARA DONAR
Consultores
de la sección Consulta cualquier duda acerca de las principales verdades de la fe católica, su congruencia con la razón y las normas para vivirlas. Cuestiones apologéticas para saber defender tu fe ante el ataque de las sectas y de doctrinas y corrientes contrarias a la misma
Ver todos los consultores
Curso que presenta las bases teóricas para ser un buen evangelizador, enriquecidas con un muy amplio repertorio de sugerencias prácticas.
Ver todos los eventos