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Autor: P Mariano de Blas LC | Fuente: Catholic.net La Misa, la oración suprema del cristiano
Es la oración más importante, es Cristo quien nos espera.
La Misa, la oración suprema del cristiano
¿Qué es, por tanto, la Eucaristía? El amor
de Cristo hasta el extremo, para ti, para mí, durante
toda la vida. Porque la Eucaristía significa poner
a tu disposición toda la omnipotencia, toda la bondad, todo
el amor y la misericordia de Dios, todos los días,
todas las horas, de tu vida. Y así,
en cada Sagrario del mundo, en cada Misa, se está,
por así decir, creando un incendio, una hoguera de amor;
pero, ¿quién se calienta?, ¿quién se quema?, el que se
acerca.
Él dijo: ‘Yo estaré con vosotros todos los
días hasta el fin del mundo’. La Eucaristía
es ese lugar, es esa manera misteriosa pero real, con
la que Cristo se queda a lo largo de toda
nuestra vida, con cada uno de nosotros.
Y el decir:
‘con vosotros’, es decir contigo. Les pongo un
ejemplo que nos puede ayudar en este caso: Si un
día de sol, tú eres la única persona que sales
a tomar ese sol, puedes decir: ‘Todo el sol fue
para mí esta mañana’. Si salen dos personas,
no se reparten el sol, sino que las dos pueden
decir: ‘Todos sus rayos, toda su luz, la disfruté
yo solo’. Pero, si sale un millón de
personas al sol, o dos millones, nuevamente no se
reparte el sol, sino que cada uno dice: ‘Todo
el sol fue para mí’, y es cierto; el hecho
de que esté solo, o haya millones, no disminuye el
sol. La Eucaristía es como el sol: aunque
participen en Ella millones, ese sol, esa Eucaristía, ese amor
de Dios, es para mí solo; en realidad, si yo
fuera la única persona que comulgo, que voy a Misa,
no recibiría más de lo que recibo yendo con otros.
Ahí
está, pues, Cristo, medicina de mis males, el gran amigo,
en todos los Sagrarios, en todas las Misas.
Si yo me reconozco enfermo, necesitado de redención, no hace
falta recordarme que tengo que ir, de la misma manera
que cuando a uno le duele una muela, piensa en
el dentista; cuando a uno le duele otra parte del
cuerpo, enseguida: hospital, medicinas, tengo que curarme porque estoy enfermo.....
¡Qué lástima que no sintamos eso mismo hacia
la Eucaristía, que es el remedio de todos nuestros males
espirituales! Ahí está, a todas horas, para ti,
el único Bien verdadero, subrayándolo, el único Bien perdurable, que
dura toda la vida; el único Amigo sincero, el único
Amigo fiel que nos tiende la mano, y que nos
ama en la juventud, en la edad adulta, en la
ancianidad, en la tumba, y en la eternidad.
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