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Autor: P Antonio Rivero LC | Fuente: Catholic.net 10a. sesión. Pentateuco: El Génesis. Capítulos 12-50
Conocer los inicios de la Historia de Salvación.
CAPÍTULO NOVENO
PENTATEUCO: EL GÉNESIS
CAPÍTULOS 12-50
I. INTRODUCCIÓN
Frente a la historia del
hombre, que resultó ser una historia de alejamiento de Dios
y de pecado, Dios propone “Su historia”, la Historia de
Salvación, que comienza con Abraham. Son los albores y el
nacimiento de Israel como pueblo elegido por Dios.
Mientras que
el libro del Éxodo es la historia de un pueblo,
el Génesis es más bien la historia de una familia
patriarcal, la de Abraham.
II. OBJETIVO DOCTRINAL: Conocer los inicios
de la Historia de Salvación.
III. OBJETIVO VIVENCIAL: Aprender y asimilar
en nuestra vida las maravillosas lecciones de estos patriarcas, con
quienes Dios hizo su Alianza 35.
IV. TESIS: Dios
quiere formar Su Pueblo, hacer con él una Alianza eterna
de amor e iniciar con él la historia de salvación
para todos los hombres. Para ello escoge a Abraham, lo
prueba en su fe y obediencia y, finalmente, le premia,
haciéndole padre de todos los creyentes.
V. EXPLICACIÓN DE LA TESIS:
1. Abraham
Se llamaba Abram, que significa “padre venerado”. Pero Dios le
cambia el nombre y le pone Abraham, que significa “padre
de una muchedumbre”. Dios cuando cambia un nombre lo hace
en vistas a una nueva misión.
Originario de Ur, al
sur de Mesopotamia, perteneciente a la tribu de Teraj, nómadas
que se habían establecido en los valles regados por el
Tigris y el Eufrates, alrededor del año 3000 a.C.
a) Dios
lo elige
Dios no quiere actuar solo en la historia.
Siempre se elige algunos hombres y los asocia a su
Plan. De la respuesta de estos hombres depende el buen
o mal resultado de su Plan de salvación.
Con la
elección, Dios le hizo estas promesas: tendrá descendencia numerosa (cf.
Gn 15, 2-5), poseerá una tierra (cf. Gn 15, 79)
y será fuente de bendición para todas las naciones de
la tierra (cf. Gn 12, 3; 22, 18).
Con la
elección, Dios le pide unos compromisos: monoteísmo (cf. Gn 17,
1), rectitud moral: “Anda en mi presencia y trata de
ser perfecto” (Gn 17, 1) y la fe, es decir,
docilidad absoluta a la voluntad del Señor (cf. Gn 15,
6).
b) Dios lo prueba
Dios pone duramente a prueba la
fe de sus elegidos. Así es su pedagogía.
¿Qué pruebas
puso a Abraham?
“Sal de tu tierra”(cf. Gn 12, 1).
La tierra era lo más querido para un hombre en
ese tiempo. Es una ruptura muy costosa: ruptura con su
pasado, con su sangre, con su suelo, con su patria.
Romper con el pasado para lanzarse a un futuro incierto,
para crear un nuevo pueblo, el pueblo de Dios.
“Sacrifica
a tu hijo Isaac” (cf. Gn 22, 2). Después de
la esterilidad de Sara, su mujer, Dios le concedió un
hijo, Isaac 36. Pero después, Dios le manda
sacrificar a su único hijo. ¡Qué prueba tan grande!
La respuesta
de Abraham en las pruebas es la fe: no pregunta,
no discute; cree, confía, obedece, se entrega a Dios.
c) Dios
lo premia
Dios, a quien le es fiel, le premia.
Dios premia la fe de Abraham. Le dio una gran
descendencia: los creyentes; le concedió una espléndida tierra, Canaán; y
una hermosa bendición que no se borró ni se borrará
nunca: la alianza con él. Esta alianza la firmó Abraham
con la circuncisión37 . Sólo después de Pentecostés
será abolida definitivamente por los apóstoles (cf. Hech 15, 5-29)
y sustituida con el bautismo (cf. Col 2, 10-12). La
circuncisión no era sólo un hecho físico: exigía la pureza
interior y la obediencia a la ley (cf. Dt 10,
16; 30, 6); es lo que los profetas llamaban “circuncisión
del corazón” (cf. Jer 4,4; Ez 44, 7).
En una palabra:
el premio que Dios dio a Abraham fue su amor,
la cercanía y la compasión.
2. Los demás patriarcas (Isaac,
Jacob, José)
a) Isaac (Gn 25-28)
Es el hijo de la promesa.
De él habla poco la Biblia y lo hace mezclando
lo pintoresco y la poesía de Oriente (su matrimonio con
Rebeca) con lo fundamental: que Isaac recibe la misma bendición
y promesas que su padre, y las trasmite a Jacob
(cf. Gn 27, 14-29) en un relato lleno de colorido.
b) Jacob (Gn 25-33)
Jacob significa “el tramposo, el que suplanta”
(suplantó a su hermano Esaú en la bendición paterna). Más
tarde, después de la “lucha con Dios” (cf. Gn 32,
23-33)38 , Dios le cambia el nombre
en “Israel” que significa “Dios es fuerte”. Jacob tuvo doce
hijos, que formaron las doce tribus de Israel.
Dios sigue
siendo fiel a sus promesas y a sus bendiciones, que
renueva a lo largo de toda la vida de Jacob.
El sueño de Jacob (cf. Gn 28, 10-22) significa que
Dios no está lejos de los hombres. Él mismo ha
tendido un puente para comunicarse con ellos.
c) José (Gn 37-48)
José
era el hijo preferido de Jacob. La bella historia de
José vendido por sus hermanos corresponde a hechos verídicos y
realmente acaecidos. Pero lo que más interesa es la enseñanza
religiosa que se esconde detrás: la misteriosa providencia de Dios
que siempre cuida de sus elegidos. José también es una
figura que anticipa algunos aspectos de la vida de Cristo.
Así lo dice san Pablo: “Tomó la condición de esclavo...se
humilló...y por eso Dios lo engrandeció y le dio el
nombre sobre todo nombre” (Fp 2, 6-10). Al igual
que José salvó a su pueblo de la carestía, así
también Jesús nos salvó a nosotros.
3. Contenido teológico y espiritual
de los capítulos 12-50 del Génesis
Dios escoge hombres
para realizar su Plan de Salvación.
Dios pide la obediencia
de la fe y la disponibilidad total.
Las pruebas
son ocasión maravillosa para demostrar nuestra preferencia por Dios.
Dios es siempre fiel a sus promesas.
El Pueblo
que Dios se escoge es un pueblo que va gestándose
en el camino mismo de la historia; se va haciendo
en su caminar. No retorna hacia sí mismo, como le
ocurrió a Ulises, el rey de Ítaca39 .
El Pueblo de Dios es un pueblo en camino hacia
la eterna Patria. Para llegar a esta patria hay que
salir de nuestra pequeña patria de la comodidad, correr el
riesgo y la oscuridad del camino; pero con la fe
y confianza en que Dios camina junto a nosotros.
VI.
CONCLUSIÓN: La historia patriarcal evoca la figura de los grandes
antepasados. Cada uno tiene su propia característica: Abraham es el
hombre de fe, cuya obediencia es premiada por Dios, que
le promete una posteridad para él mismo, y la Tierra
Santa para sus descendientes. Jacob es el hombre de la
astucia, que suplanta a su hermano Esaú, y escamotea la
bendición de su padre Isaac. Pero de nada le habrían
servido todas sus habilidades, si Dios no le hubiera preferido
a Esaú, desde antes de su nacimiento. José es el
hombre honesto, íntegro, lleno de caridad y sabio.
VII. ORACIÓN: Gracias,
Señor, por habernos llamado a pertenecer al Pueblo de Dios.
Te pedimos por todos los que nos guían en este
peregrinar hacia Ti, para que nunca les falte tu luz
y tu amor. Y a nosotros, danos la gracia de
obedecerles como lo hizo tu siervo Abraham. Aumenta nuestra
fe y nuestro deseo de caminar hacia la Tierra prometida.
Amén.
_______________________________
Leer y confrontar las promesas
o alianzas de Dios con Abraham: Gn 49, 8-10; con
Isaac: Gn 26, 23-25; con Jacob: Gn 28, 10-15; con
Judá: Gn 49, 8-10.regresar Isaac
es la figura de Cristo, a quien Dios Padre mandó
sacrificar para salvarnos.regresar Este rito
no es exclusivo del pueblo de Israel, lo practicaban muchos
pueblos antiguos como un medio de limpieza e higiene o
como un rito social (la entrada del joven en la
sociedad). Para el Pueblo de Israel, esta práctica alcanza un
significado profundamente religioso y con carácter perpetuo. Es la señal
de pertenencia al pueblo elegido (cf. Gn 17, 12; Ex
12, 48).regresar Es un
pasaje misterioso de la Biblia. Podría ser una descripción del
estado de ánimo de Jacob, lleno de oscuros sentimientos, de
temores, antes de ir al encuentro de su hermano Esaú.
En este caso Jacob lucha consigo mismo, con el miedo,
con la angustia de su futuro, y Dios le visita
para infundirle serenidad y paz. regresar Historia maravillosa relatada por el poeta griego Homero en
su obra “La Odisea”.regresar
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