La cantidad de $170,000 que Catholic.net necesita alcanzar dividida entre los 250,000 usuarios diarios del portal corresponde a un importe de menos de ¡0.70 dólares por cada uno!
En la práctica es imposible recibir 0.70 dólares de cada uno de los 130,000 usuarios, ¡pero quizá sí es posible recibir 50 dólares de 3,400 de ustedes! ¿Podría usted formar parte de ese "grupo de los 3,400" de cuya generosidad depende la sobrevivencia y el desarrollo de Catholic.net? ¡Por favor, piénselo! ¡Envíe su donativo hoy mismo!
Autor: P. Antonio Rivero LC | Fuente: Libro Jesucristo. Jesús según el Padre.
"Este es mi Hijo amado, mi predilecto, escuchadlo."
Jesús según el Padre.
"Tú eres mi Hijo amado, mi predilecto" (Mc 1,10):
se lo dijo el día del bautismo en el Jordán,
antes de comenzar la predicación del Reino de Dios. ¿Qué
habrá experimentado el corazón de Jesús al escuchar de su
mismo Padre celestial estas hermosas palabras, llenas de cariño y
de amor? ¡Qué ánimo y aliento no habrá sentido Jesús
al oírlas! Sentirse el Hijo amado, el predilecto era un
motivo de tanta alegría y gozo interior para Jesús. Jesús
es el predilecto porque hace siempre y con amor la
Voluntad de su Padre.
"Este es mi Hijo amado, mi predilecto,
escuchadlo" (Mt 17, 5); lo dijo el día de la
transfiguración en el monte, antes de su pasión y muerte.
Aquí añade un desafío para todos nosotros: escuchar a su
Hijo. Escucharlo porque Él es la Palabra del Padre, el
que trae el mensaje de parte del Padre. Escuchar implica
apertura interior, cerrar los oídos a los demás ruidos.
Escuchar
para que esa Palabra se meta en lo profundo de
nuestro corazón, nos alimente, nos interpele, nos convierta, nos arda,
nos queme y llegue a ser un volcán que salga
después en erupción y alcance su lava a todos los
que están a nuestro lado.
Este Hijo es distinto a
los hijos de los hombres. Corría el siglo III cuando
el obispo de Antioquía de Pisidia, san Acacio, fue llevado
a la presencia del cónsul Marciano. Le preguntó éste:
Así,
pues, según dices, ¿tiene Dios un hijo?
Sí que lo tiene.
Y,
¿quién es ese hijo de Dios?
El Verbo de verdad y
gracia...
Pues dime su nombre.
Su nombre es Jesucristo.
Y, ¿qué diosa lo
concibió?
Dios no engendró a su Hijo uniéndose al modo humano
con una mujer..., sino que el Hijo de Dios y
el Verbo de la verdad salió del corazón de Dios.
Todos los servicios de Catholic.net son gratuitos.
Sólo nos mantenemos gracias a los donativos que, voluntariamente, nos hacen algunos de nuestros visitantes.
Necesitamos de tu ayuda para continuar anunciando el mensaje de Cristo a través de la Red.
Ayúdanos, Dios te lo recompensará. DA CLICK AQUÍ PARA DONAR