La cantidad de $170,000 que Catholic.net necesita alcanzar dividida entre los 250,000 usuarios diarios del portal corresponde a un importe de menos de ¡0.70 dólares por cada uno!
En la práctica es imposible recibir 0.70 dólares de cada uno de los 130,000 usuarios, ¡pero quizá sí es posible recibir 50 dólares de 3,400 de ustedes! ¿Podría usted formar parte de ese "grupo de los 3,400" de cuya generosidad depende la sobrevivencia y el desarrollo de Catholic.net? ¡Por favor, piénselo! ¡Envíe su donativo hoy mismo!
Se opone inmediata, directa y contradictoriamente a la verdad revelada por Dios y propuesta auténticamente como tal por la Iglesia
¿Qué es una herejía?
Jesucristo al instituir su Iglesia sobre Pedro le confiere
el poder total y lo hace árbitro de la doctrina,
que es la línea medular de la fe, sobre la
cual funciona la vida de la Iglesia a través de
los siglos.
Herejía: es una doctrina que se opone inmediata,
directa y contradictoriamente a la verdad revelada por Dios y
propuesta auténticamente como tal por la Iglesia.
La palabra "herejía"
proviene de la lengua griega y encierra el concepto de
error, desviación o enseñanzas de doctrinas que van contra un
programa de fe, ya estructurado, o bien sometido a examen
y finalmente aprobado con una definición de base inmutable. Desde
el tiempo de los apóstoles abundaron las herejías: unas negaban
la divinidad de Jesucristo, otras su humanidad y otras amalgamaban
la doctrina cristiana con otras religiones, etc.
Durante toda la
época de las persecuciones oficiales surgieron herejías, la mayoría provenían
de los mismos cristianos descontentos y algunas de los paganos.
Tampoco faltaron los defensores de la fe verdadera y exponían,
al mismo tiempo, la doctrina bíblica enseñada por la Iglesia.
Apenas terminadas las persecuciones a principios del siglo IV, la
Iglesia, como institución, gozó oficialmente de plena libertad y fue,
entonces, cuando aparecieron las llamadas grandes herejías; las llamaron grandes
por la extensión que cubrieron a lo largo y ancho
del imperio romano, que paulatinamente iba cristianizándose, y también por
el número de sus seguidores que se enrolaban en sus
filas, sin excluir sacerdotes y obispos.
El acto de herejía
es un juicio erróneo de la inteligencia. Si el juicio
erróneo no se refiere a la regla de la fe,
sino al objeto material de la fe, no se trata
de actos de herejía.
Entre todos los pecados de infidelidad,
la herejía es el más grave, porque supone un conocimiento
más completo de la regla de la fe y de
las verdades que hay que creer. Esta gravedad es probada
por la palabra de Jesucristo, mandando a sus apóstoles a
predicar el Evangelio: "Id por todo el mundo y predicad
el Evangelio a todas las criaturas; el que crea y
sea bautizado se salvará, el que no crea será condenado"
(Marc 16,15).
El hereje ha sido definido así en el
código del Derecho Canónico: "Si alguien después de haber recibido
el bautismo, aun conservando el nombre de cristiano, niega con
obstinación o pone en duda algunas de las verdades de
la fe divina que hay que creer, este católico es
hereje".
Los castigos que recaen sobre los herejes están expuestos
en el mismo Código:
"Todos los que apostatan la fe
cristiana, todos los herejes y cismáticos y cada uno de
ellos:
1) Incurren por el hecho mismo en la excomunión.
2) Si no se arrepienten después de una advertencia, serán
privados de todos los beneficios, dignidades, pensiones, oficios u otros
cargos que tuvieran en la Iglesia. Serán declarados infames, y
los clérigos, después de una segunda amonestación canónica, son, por
sólo este hecho, tachados de infamia, etc.; los clérigos, después
de una segunda amonestación canónica sin ningún resultado, serán degradados".
La absolución a los herejes provoca dificultades por razón del
rito. El Código resume brevemente las disposiciones de la disciplina
canónica: "La absolución de la excomunión está reservada de una
manera especial a la Sede apostólica...El pecador así absuelto puede
después recibir el perdón de su pecado de un confesor
cualquiera. La abjuración está considerada como jurídicamente hecha cuando tiene
lugar ante el ordinario del lugar o su delegado y
por lo menos ante dos testigos".
Grande es la diferencia
entre herejía, que es una recusación de la doctrina católica,
y el cisma, que es una rebelión contra la unidad
de la Iglesia.
San Pedro describe ya la herejía con
los caracteres que se le atribuyen hoy en día:
"Herejías
de perdición por las cuales la voz de la verdad
será blasfemada y se pervertirán muchos hombres. Consiste en una
perversión de doctrinas; esta perversión de la doctrina implica en
el fondo la negación de la divinidad del Salvador.
Toda
doctrina opuesta a la verdadera fe constituye en sí una
infidelidad, pero toda infidelidad positiva no es una herejía. Santo
Tomás explica que la herejía, siendo elección en la doctrina,
se refiere no al mismo fin de la fe, sino
al medio propuesto para alcanzar este fin.
Algunas herejías:
Docetismo Negó la humanidad de Jesús y afirmó que Cristo
tuvo sólo un cuerpo aparente no real.
Ebionismo Afirmaba
que Cristo no es Dios, sino un simple hombre; las
corrientes más moderadas, en cambio, admitían también su origen divino.
Mandeísmo Doctrina heterogénea en sus elementos que se vale
de la fantasía en sus elaboraciones.
Gnosticismo La figura de
Cristo era un mito más en su visión del mundo.
Monoarquismo En la creación se revela el Dios unipersonal
como Padre, en la redención como Hijo, y en la
obra de la santificación como Espíritu Santo.
Maniqueísmo Todo
procede de dos principios contrarios: el de la luz (Ormuz)
y el de las tinieblas (Ahrimán).
Montanismo Herejía de tendencias apocalípticas y semi-místicas.
Arrianismo
y semiarrianismo No hay tres personas en Dios sino una
sola, el Padre. Jesucristo no era Dios, sino que había
sido creado por éste de la nada como punto de
apoyo para su Plan.
Macedonianismo Enseñaban que en la Trinidad
existía una jerarquía de personas, en la que el Hijo
sería inferior al Padre y el Espíritu Santo sería inferior
a ambos.
Imagen: RUBENS,
Peter Paul (1577 - 1640). La victoria de la verdad
eucarística sobre la herejía The Fitzwilliam Museum, University of Cambridge
Todos los servicios de Catholic.net son gratuitos.
Sólo nos mantenemos gracias a los donativos que, voluntariamente, nos hacen algunos de nuestros visitantes.
Necesitamos de tu ayuda para continuar anunciando el mensaje de Cristo a través de la Red.
Ayúdanos, Dios te lo recompensará. DA CLICK AQUÍ PARA DONAR
Consultores
de la sección Un espacio para dialogar con nuestros hermanos de las iglesias cristianas, descubriendo los tesoros que tenemos en común, para crecer juntos en el conocimiento y la alabanza de Nuestro Señor Jesucristo, único Nombre dado a los hombres para nuestra salvación
Ver todos los consultores