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Consideramos bajo de la denominación Grupos de Origen Judeo-Cristiano a
aquellos que tienen sus raices claramente en la cultura judío-cristiana
de Europa y América.
¿Por qué judeo-cristiano y no dos
grupos separados? Pues porque el judaísmo y cristianismo son dos
realidades íntima e indivisiblemente unidas por doctrina, historia, entorno geográfico,
etc. De hecho, muchos grupos que tienen como origen inmediato
una iglesia cristiana presentan en su doctrina a aspectos del
judaísmo anteriormente dejados de lado por los cristianos, como es
el caso -por ejemplo- del regreso a la observancia del
sábado por parte de los adventistas.
Adicionalmente, este conjunto de grupos
tiene en común el concepto de iglesia o comunidad como
estructura socio-religiosa. Esto hace que inmediatamente definan quién pertenece a
la iglesia o comunidad y quien, y se incorporen los
conceptos de comunión y ex-comunión. Este es un concepto sociológico
central en el judeo-cristianismo occidental, que está ausente en la
gran mayoría de las religiones orientales y paganas, haciendo de
esta forma más clara -en principio- la determinación de quién
pertenece a un determinado grupo, y quién no.
Otro elemento común
a todos estos grupos es el reconocimiento de al menos
una cierta autoridad al texto bíblico, si bien muchos de
estos "complementan" el texto bíblico con otras revelaciones o interpretaciones
de su propia consecha.
Grupos de Origen Cristiano
Denomino Grupos de
Origen Cristiano a aquellos que declaran explícitamente su fe en
Jesucristo verdadero Dios, tan Dios como el Padre. Se trata
generalmente de escisiones de las grandes iglesias cristianas (catolicismo y
protestantismo) que se separan a partir de divergencias de orden
disciplinar entre los católicos, y de orden de énfasis en
la predicación entre los protestantes.
Si bien se trata de grupos
que tienen comportamientos y actitudes de tipo sectario, mantienen en
esencia el núcleo de la fe cristiana aunque en general
teñido por la visión particular de su fundador o grupo
dirigente.
En el caso de grupos surgidos de iglesias protestantes muchas
veces es difícil para el lego distinguir estos grupos de
las legítimas iglesias surgidas del núcleo de la Reforma, sobre
todo en países de tradición católica en los que no
se conoce con tanta profundidad la estructura del árbol eclesial
reformado. En estos casos se puede apelar a revisar si
el grupo incurre en alguna de las 8 "aberracoines" que
las iglesias protestantes detectan en estos grupos:
1. Tienen un conocimiento
muy pobre de historia de la iglesia y de las
categorías teológicas, consecuentemente las Escrituras son consideradas fuera de contexto
y utilizadas descuidadamente para justificar sus propias opciones doctrinales.
2.
Hay un control muy marcado por parte del líder o
grupo de liderazgo, buscando una sumisión implícita o explícita de
los miembros. Se argumenta que los líderes son los "voceros
de Dios".
3. Los miembros son separados del "mundo" por
una variedad de caminos con el argumento de que es
necesario "protegerlos" de su influencia.
4. Los miembros son los
pocos escogidos, no es posible encontrar la salvación fuera de
los límites del grupo.
5. Uniformidad en su estilo de
vida, que se manifiesta no sólo en las creencias sino
también en el lenguaje, el modo de vestir y las
condiciones de vida.
6. No se permite el disenso .
Dado que los líderes son los profetas de Dios, los
seguidores no pueden cuestionar ninguna de sus palabras.
7. El
abandono del grupo es siempre extremadamente traumático. Incluso se maneja
la amenaza con el castigo divino para aquellos que se
alejan.
8. Las doctrinas y prácticas están sometidas a permanentes
cambios y transiciones según las decisiones del grupo dirigente.
Grupos
para-cristianos
Hay que dar consideración enteramente diferente al conjunto que denomino
Grupos para-cristianos ya que si bien las iglesias cristianas tradicionales
objetan seriamente su profesión de fe, estos grupos reivindican ser
el auténtico cristianismo.
Estos grupos tienen su origen en alguna iglesia
cristiana histórica, generalmente en una persona que ha sido educada
en los principios religiosos y morales de alguna de esas
iglesias históricas. Ahora bien, a partir de la fe en
visiones y revelaciones particulares que generan un cuerpo de doctrina
propio, se han apartado de su tronco histórico para seguir
a su fundador y/o u grupo gobernante par aalejarse progresivamente,
cada vez más, del tronco común cristiano, con el pretexto
de la fidelidad al mensaje bíblico, aunque es en realidad
fidelidad a las enseñanzas del líder.
En términos generales estos grupos
han abandonado la fe en la Divinidad de Jesús afirmando
en el mejor de los casos de modo genérico que
"Jesús es el hijo de Dios", no propiamente Dios. Esta
ambigüedad del lenguaje es siempre un motivo de confusión y
de largas discusiones sin conclusión clara ya que todos estos
grupos sostienen fervientemente su profesión de cristianos pero se resisten
a hacer una profesión expresa de fe cristiana. Más aún,
cuando se ahonda en su doctrina se encuentran afirmaciones tales
como la de los Testigos de Jehová: que Jesús es
el Arcángel San Miguel transcorporalizado. Esto corrobora que no pueden
ser considerados cristianos, ya que no sostienen la divinidad de
Jesús de Nazareth.
Grupos de Cristianos Marginales
Los que llamamos Grupos
de Cristianos Marginales son grupos, movimientos, congregaciones de fieles que
van surgiendo en la periferia de las comunidades eclesiales de
las iglesias históricas y que en muchos casos no llegan
a conformar formalmente una secta. Conviene en este punto repasar
los criterios distintivos que permiten establecer que nos encontramos ante
una secta propiamente tal, y no solo ante un grupo
de características sectarias.
En la mayoría de los casos, estos grupos
no llegan nunca a constituir formalmente una secta ya que
su deseo explícito es mantenerse dentro de la comunión de
una iglesia histórica. No quieren romper la comunión sino que
reivindican ser los bastiones de la ortodoxia doctrinal o ritual.
En términos generales, el énfasis de su predicación está puesto
en una práctica ritual, un aspecto disciplinario o algún punto
doctrinal considerado secundario en ese momento por las iglesias históricas.
El liderazgo se centra en la predicación y desarrollo de
ese punto, y tiende a establecer distancia respecto de la
jerarquía de la iglesia de origen, aunque sin llegar a
la ruptura ya que esto alejaría a los fieles en
su primera etapa.
Un claro ejemplo de este tipo de agrupaciones
lo constituye la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, la que
de la mano de Mons. Marcel Lefebvre se separó de
la Iglesia Católica. Muchos de estos grupos nunca llegan a
constituírse propiamente en sectas, sin embargo no por eso dejan
de ser fuertemente nocivos a nivel social para la iglesia
en la que pretenden estar insertos, y para sus miembros
a nivel espíritual, psicológico y muchas veces físico.
Grupos de Origen
Judío
Cuando me referiero a Grupos de Origen Judío no me
estoy refiriendo a las diferentes escuelas de interpretación de la
Torah que conviven aún hoy en el seno de la
comunidad judía. Estos grupos, si bien son diferentes y muchas
veces han sido denominados "sectas" para hacer referencia a las
fuertes divisiones internas que provocan, se mantienen dentro de la
comunidad orgánica judía y aceptan a sus representantes, por lo
que modernamente quizás les cupiera mejor denominación de "escuelas".
Muy por
el contrario, con la denominación de Grupos de Origen Judío
estoy aludiendo específicamente a movimientos muy semejantes al de los
Cristianos Marginales, que nacen en el seno de la comunidad
judía pero que por decisión propia o del Colegio Rabínico
tienden o son puestos efectivamente al margen de la comunidad
de fe y vida judía.
Contemporáneamente estamos asistiendo al surgimiento de
varios grupos de este tipo que se asientan en diversos
aspectos de la interpretación judía de las Escrituras o en
un énfasis nuevo en prácticas tradicionales de la comunidad.
Un
lugar especial hay que reservar a todo el movimiento cabalístico
que por un lado está tendiendo a estabilizarse como grupos
con identidad propia, a la vez que penetra en sectores
sociales sensibles a planteos de tipo esotérico. Este será un
sector cuya evolución habrá que observar con detenimiento en los
años por venir. Pero no hay que minimizar, los grupos
de origen judío no son solamente aquellos que ponen un
énfasis desmedido en el estudio de la Cábala.
Grupos de tipo
satanista
Finalmente, puede llamar la atención de que incluya en este
conjunto a los Grupos de tipo satanista.
Ocurre que el Satanismo
contemporáneo es un producto cultural que solo encuentra sentidoi en
un contexto judeo-cristiano. Los movimientos satanistas son una forma de
respuesta o rebelión al orden político, social, económico y religioso
establecido en la sociedad occidental. Y esa sociedad es la
sociedad judeo-cristiana.
En este sentido, los movimientos propiamente satanistas (no confundir
satanismo con brujería) han de ser comprendidos en el mismo
contexto doctrinal, social y cultural que las sectas claramente cristianas.
Si bien en cuanto formas de rebelión están marcadas por
el rechazo de todo lo cristiano, ese rechazo es expresado
con las mismas estructuras conceptuales, rituales y dogmáticas del cristianismo.
Paganismo y satanismo no son sinónimos, son estructuras religiosas (conceptuales,
dogmáticas y rituales) absolutamente diferentes.
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