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CIUDAD DEL VATICANO, viernes, 14 octubre 2005 La Santa
Sede ha invitado a los 1.200 millones de musulmanes del
mundo a seguir avanzando por «la senda del diálogo» en
unmensaje enviado con motivo del Ramadán.
La misiva invita a reforzar
el empeño de católicos e islámicos «para construir buenas relaciones
entre las personas de diferentes religiones, promover el diálogo cultural
y trabajar juntos por una mayor justicia y una paz
duradera».
La carta es firmada, al igual que en años
precedentes, por el presidente del Consejo Pontificio para el Diálogo
Interreligioso, el arzobispo Michael L. Fitzgerald, misionero de África.
El prelado
de origen británico invita a cristianos y musulmanes a demostrar
que «podemos vivir juntos en una sincera fraternidad, tratando de
cumplir siempre la voluntad de Dios misericordioso que ha creado
la humanidad para que fuera una sola familia».
El texto está
escrito con motivo de la anual fiesta del «Id al-Fitr»
al final del mes de Ramadán. Como el mismo monseñor
Fitzgerald recuerda, este mensaje fue firmado en 1991, en ocasión
de la primera Guerra del Golfo, por Juan Pablo II.
La
misiva, de hecho, recoge el testimonio de diálogo interreligioso con
los musulmanes promovido por el Papa Karol Wojtyla, en aplicación
de las sugerencias del Concilio Vaticano II, en la declaración
«Nostra Aetate», cuyo cuadragésimo aniversario se celebra este año
«La fe
en Dios y la confianza en la humanidad llevaban al
difunto Papa a comprometerse en el diálogo. Siempre se acercaba
a los hermanos y a las hermanas de todas las
religiones con respeto y con el deseo de colaborar», recuerda
monseñor Fitzgerald.
La carta vaticana también ilustra el compromiso manifestado por
Benedicto XVI desde el segundo día de su inicio solemne
de pontificado, el 25 de abril de 2005, cuando se
encontró con representantes de otras confesiones religiosas, en particular con
musulmanes.
«Os aseguro que la Iglesia quiere seguir construyendo puentes de
amistad con los seguidores de todas las religiones, para buscar
el verdadero bien de cada persona y de la sociedad
entera», dijo entonces el nuevo Papa.
Los musulmanes constituyen el 19,6%
de la población mundial. Su número es ligeramente superior al
de los católicos y proporcionalmente ha aumentado más que el
de éstos en los últimos años, en particular a causa
del crecimiento demográfico que experimentan las comunidades musulmanas. |