La cantidad de $170,000 que Catholic.net necesita alcanzar dividida entre los 250,000 usuarios diarios del portal corresponde a un importe de menos de ¡0.70 dólares por cada uno!
En la práctica es imposible recibir 0.70 dólares de cada uno de los 130,000 usuarios, ¡pero quizá sí es posible recibir 50 dólares de 3,400 de ustedes! ¿Podría usted formar parte de ese "grupo de los 3,400" de cuya generosidad depende la sobrevivencia y el desarrollo de Catholic.net? ¡Por favor, piénselo! ¡Envíe su donativo hoy mismo!
Autor: Jutta Burggraf | Fuente: El ecumenismo: una tarea para todos Afán por conocer la fe
La primera exigencia del ecumenismo consiste en rezar
Afán por conocer la fe
Capítulo II
Hace varias décadas, el mismo término “ecumenismo” era sospecho
y poco habitual en la literatura católica. Hoy en día,
en cambio, muchos cristianos son “sensibles” al ecumenismo. Perciben que
se trata de una de las grandes pretensiones de la
Iglesia actual. Incluso en algunos países se ha puesto de
moda pedir a que todos los fieles participen activamente en
la labor ecuménica. Esta nueva situación causaría una enorme alegría,
si supiéramos vencer los peligros y evitar las equivocaciones. No
podemos negar, por ejemplo, que algunas “manifestaciones ecuménicas” espectaculares puedan
dar la impresión de que los participantes no se unen
en la fe, sino en la ignorancia o en la
indiferencia común. Tener iniciativas en favor de la unidad
de la Iglesia, exige una madurez especial y, para los
católicos, una fiel adhesión a las disposiciones de la legítima
autoridad eclesiástica.
Ciertamente, no podemos huir de todos los peligros; no
podemos quedarnos en la casa y cerrar puertas y ventanas.
Dios nos pide la unidad, y tenemos que trabajar seriamente
para conseguirla. Esto quiere decir, ante todo, esforzarnos en adquirir,
en la medida de nuestras posibilidades personales, la madurez necesaria
para lanzarnos al mundo “no católico”. Cuando una persona se propone
empezar a participar de un modo concreto en la labor
ecuménica, ¿qué conviene hacer? ¿Correr a las casas de los
demás y discutir con ellos? Ciertamente, esa no parece la
conducta adecuada, pues no hay que olvidar una verdad de
perogrullo: que antes de hablar, hay que estudiar. Y quien
habla sin la preparación necesaria pone en peligro la propia
fe e incurre en una falta de responsabilidad y de
prudencia. Asimismo, no respeta la dignidad del interlocutor, que tiene
derecho a enterarse del contenido de la doctrina católica. Cada
cristiano debería conocer, lo mejor posible, la verdad y la
belleza de la propia fe. Es preciso recordar la sentencia
romana, según la cual “nadie da lo que no tiene”.
Y entonces, cuando “tiene” mucho, puede comunicarlo a los demás;
y también puede recibir de los otros algo que le
ayude verdaderamente, y que no le dañe.
En suma, la primera
exigencia del ecumenismo consiste en rezar, y la segunda en
formarse bien. En este sentido, estudiar un manual de teología
puede considerarse como una auténtica tarea ecuménica.
Todos los servicios de Catholic.net son gratuitos.
Sólo nos mantenemos gracias a los donativos que, voluntariamente, nos hacen algunos de nuestros visitantes.
Necesitamos de tu ayuda para continuar anunciando el mensaje de Cristo a través de la Red.
Ayúdanos, Dios te lo recompensará. DA CLICK AQUÍ PARA DONAR
Consultores
de la sección Un espacio para dialogar con nuestros hermanos de las iglesias cristianas, descubriendo los tesoros que tenemos en común, para crecer juntos en el conocimiento y la alabanza de Nuestro Señor Jesucristo, único Nombre dado a los hombres para nuestra salvación
Ver todos los consultores