 |
| ¿La misa es bíblica? |
Hace algún tiempo que participo en los foros de Catholic.net,
especialmente en el de Diálogo Ecuménico e Interreligioso.
Es
una experiencia riquísima en amor y en contenidos, que lleva
a los participantes a recorrer de forma divinamente espontánea,
comprometida y creativa, a recorrer la historia de la salvación
del hombre, y las verdades de nuestra Iglesia Santa, Católica
y Apostólica. Pero el reto no es solamente el estudio
y la investigación que supone esta experiencia, sino encontrar la
forma de comunicar el Evangelio, la Palabra, el amor
mismo, con la caridad perfecta con la que lo
haría Jesús. El meollo de todo esto es
ser capaces de presentar a Cristo, a través de Cristo,
manteniendo siempre un diálogo respetuoso y certero con nuestros
hermanos protestantes o de alguna otra religión. Quiero compartir con
ustedes una de tantas experiencias en las que he salido
beneficiado y favorecido merced al Espíritu Santo. Hacia finales de agosto
del año que acaba de pasar, una de las participantes
protestantes lanzó textualmete esta pregunta: ¿Porque no se usa la
Biblia en la Misa si es la palabra de Dios?
¿Por
qué la iglesia católica no escudriña la Biblia con todos
sus miembros, si la misma Biblia dice que es buena
para corregir y enseñar? También en la Biblia se
da ejemplo de que los que aprendían de la palabra
de Dios escudriñaban la palabra, para saber si lo que
les decían era cierto. Según la autora de esa
declaración, en la Misa no se utilizaba Biblia, y la
Iglesia no la “escudriñaba” para enseñar ni para corregir. Las
respuestas católicas no se hicieron esperar, todas focalizadas en la
Liturgia de la Palabra. Se le hizo ver, que durante
la Santa Misa, hay una parte llamada “Liturgia de la
Palabra”, donde se lee la Escritura, y cuyo sentido el
sacerdote explica en la homilía como fuente principal de su
predicación. Hay otra parte, la liturgia del sacrificio y una
tercera, la comunión. Sorprende, en efecto que esta estructura coincida
admirablemente con cuanto enseña Ap 5,1-8. La liturgia de la
palabra entroncaría así con los vv 1-5.7; la liturgia del
sacrificio, con el v 6; y la comunión, con el
v 8. Si bien las respuestas eran completamente válidas, una
inquietud nació en mí. La Encíclica “Mediator Dei” de
su santidad Pío XII, dice que la liturgia es el
mismo culto divino: El culto público íntegro del cuerpo místico
de Jesucristo, de su cabeza y de sus miembros. Es
la Santa Misa. También la Sacrosanctum Concilium dice explícitamente en
el No. 24: “En la celebración litúrgica la importancia de
la Sagrada Escritura es sumamente grande. Pues de ella se
toman las lecturas que luego se explican en la homilía,
y los salmos que se cantan, las preces, oraciones e
himnos litúrgicos están penetrados de su espíritu y de ella
reciben su significado las acciones y los signos. Por tanto,
para procurar la reforma, el progreso y la adaptación de
la sagrada Liturgia, hay que fomentar aquel amor suave y
vivo hacia la Sagrada Escritura que atestigua la venerable tradición
de los ritos, tanto orientales como occidentales”. El Catecismo de
la Iglesia Católica declara que “La Liturgia es obra de
la Santísima Trinidad”. (Segunda Parte, Primera Sección, Capítulo Primero, artículo
1) Si la Sagrada Misa es obra del mismo Dios
Trino y Uno...¿Se manifiesta la Sagrada Escritura solamente en
una parte de ella o en su totalidad? Me parecía
poco probable que la Santísima Trinidad redujera el uso de
la Escritura solo a un momento de la Misa. Empecé
a analizar la ceremonia de la Misa ¡y me llevé
una sorpresa gozosa e inmensa! Todas y cada una de
las partes de la Misa tienen su fundamento en la
Escritura, como ya se había constatado a la luz del
testimonio del Apocalipsis en la división tripartita con que se
presenta la liturgia celeste. Desde su inicio hasta el final,
el Espíritu Santo la empapó de textos de los Libros
Santos a la Liturgia. Por lo cual, podemos afirmar que
la Iglesia adora y alaba a Dios usando la Biblia
en toda la Misa. El decir que la Iglesia no
utiliza la Biblia en la Misa es –dicho sea de
paso con todo respeto- una afirmación que no se ha
verificado. Veamos cómo la Iglesia, hace uso de la
Escritura, para adorar a Dios en el culto de la
Misa: Inicio el análisis: Se inicia la Santa Misa con
una invocación a la Santísima Trinidad, ¡Utilizando la Biblia! Invocación
a la Santísima Trinidad - En el Nombre del Padre,
y del Hijo y del Espíritu Santo : Mateo
28, 19: ...bautizándolos en el Nombre del Padre y del
Hijo y del Espíritu Santo. - Amén : Apocalipsis 3,
14: Así habla el Amén, el Testigo fiel y veraz,
el Principio de la creación de Dios. Isaías 65, 16:
tal que, quien desee ser bendecido en la tierra, deseará
serlo en el Dios del Amén, y quien jurare en
la tierra, jurará en el Dios del Amén El presbítero
se dirige a la asamblea de fieles: Saludo del celebrante
-Que el Señor esté con vosotros : Filipenses 1, 2:
La gracia y la paz de parte de Dios nuestro
Padre y del Señor Jesucristo. Esté con vosotros. - La
gracia de Nuestro Señor Jesucristo, el Amor del Padre y
la comunión del Espíritu Santo esté con vosotros : 2
Corintios 13, 14: La gracia del Señor Jesucristo, el amor
de Dios y la comunión del Espíritu Santo sean con
todos vosotros. Es necesario acercarse a Dios con “un corazón
puro” para albarle y glorificarle. Por eso, como Pedro (Lucas
5, 8), nos declaramos pecadores ante la Divina Majestad: Confiteur
(“Yo confieso”) La compunción del corazón es otra de las
buenas disposiciones para celebrar o asistir a la Santa Misa.
Hacemos una confesión pública a Dios, iniciando con las palabras:
“Yo confieso ante Dios Todopoderoso” : Salmo 32, :
Mi pecado te reconocí, y no te oculté mi culpa;
dije: «Confesaré a Yahvé de mis rebeldías.» Y tú absolviste
mi culpa, perdonaste mi pecado. Invocamos con humildad la misericordia
de Dios, como nos enseña Jesús en la parábola del
fariseo y el publicano (Lucas 18, 9-14) Kyrie (“Señor
ten piedad”) Son tres invocaciones, en lengua griega, para implorar
el perdón y la asistencia de Dios, Padre y de
Cristo. Kyrie significa "Señor"; eléison, "ten piedad". La primera y
la tercera se dirigen al Padre y la segunda a
Cristo. Señor ten piedad. Cristo Ten piedad Señor
ten piedad Salmo 6, 3: Ten piedad de mí, Yahvé,
que estoy sin fuerzas. Mateo 9, 27: ¡Ten piedad de
nosotros, Hijo de David! Salmo 51, 3: Ten piedad de
mí, oh Dios, según tu amor.) Los días festivos
o domingos, tras haber pedido perdón a Dios, le adoramos
y alabamos con una plegaria completamente bíblica: Gloria Gloria a
Dios en las alturas y en la tierra paz a
los hombre de buena voluntad : Lucas 2, 14 Te
alabamos. : Hebreos 2, 12: ... en medio de
la asamblea te alabaré Te bendecimos. : Salmo 144,
1: Bendito sea Yahvé, mi Roca Te adoramos. :
Mateo 4, 10: Díjole entonces Jesús:...“porque está escrito: ‘Al
Señor tu Dios adorarás, y sólo a él darás
culto.” Te glorificamos. : Salmo 86, 12: Gracias te
doy de todo corazón, Señor Dios mío, glorificaré tu nombre
por siempre. 1 Pedro, 4, 11: para que Dios sea glorificado
en todo por Jesucristo, a quien corresponden la gloria y
el poder por los siglos de los siglos. Amén.) Te
damos gracias por tu grande gloria. : Salmo 92, 1:
Bueno es dar gracias a Yahvé y salmodiar a tu
nombre, Altísimo. Señor Dios : Salmo 35, 23: Muévete y
despierta para hacerme justicia, Dios mío y Señor mío... Rey
celestial : Salmo 24, 7-8: ¡Puertas, levantad vuestros dinteles, alzaos,
portones antiguos, que entre el Rey de la gloria! ¿Quién
es ese Rey de gloria? Yahvé, el fuerte, el valiente,
Yahvé, valiente en la batalla. Dios Padre Omnipotente : Génesis
17, 1: Yo soy Dios Todopoderoso, anda en mi
presencia y sé perfecto. Señor, Hijo unigénito Jesucristo : Juan
1, 18: A Dios nadie le ha visto jamás: Dios
Unigénito, que está en el seno del Padre, él
lo ha dado a conocer Cordero de Dios, Tú que
quitas el pecado del mundo : Juan 1, 29<7b>: Al
día siguiente ve a Jesús venir hacia él y dice:
He ahí el Cordero de Dios, que quita el pecado
del mundo. Ten piedad de nosotros : Mateo 9, 27:
Cuando Jesús se iba de allí, al pasar le siguieron
dos ciegos gritando: «¡Ten piedad de nosotros, Hijo de David!»
Recibe nuestra suplica : 2 Crónicas 6, 21: Oye, pues,
las súplicas de tu siervo Israel, tu pueblo, cuando oren
hacia este lugar. Porque Tú sólo eres Santo : Levítico
21, : Le tendrás por santo, porque él es quien
presenta el alimento de tu Dios; por tanto será santo
para ti, pues SANTO soy yo, Yahvé, el que os
santifico. Solo Tú Señor : Filipenses 2, 11: y toda
lengua confiese que Cristo Jesús es SEÑOR para gloria de
Dios Padre. Solo Tú Altísimo, Jesucristo : Apocalipsis 1, 5-6:
y de parte de Jesucristo, igual el Testigo fiel, el
Primogénito de entre los muertos, el Príncipe de los reyes
de la tierra. Al que nos ama y nos ha
lavado con su sangre de nuestros pecados y ha hecho
de nosotros un Reino de Sacerdotes para su Dios
y Padre, a él la gloria y el poder por
los siglos de los siglos. Amén. Marcos 5, 7: y gritó
con gran voz: «¿Qué tengo yo contigo, Jesús, Hijo de
Dios Altísimo?... Con el Espíritu Santo en la gloria de
Dios : Juan 15, 5: Ahora, Padre, glorifícame tú
Padre : junto a ti, con la gloria que
tenía a tu lado antes que el mundo fuese. 1 Pedro,
4, 11: para que Dios sea glorificado en todo por
Jesucristo, a quien corresponden la gloria y el poder por
los siglos de los siglos. Amén Amé : Apocalipsis
3, 14: Así habla el Amén, el Testigo fiel y
veraz, el Principio de la creación de Dios). Isaías 65, 16:
tal que, quien desee ser bendecido en la tierra, deseará
serlo en el Dios del Amén, y quien jurare en
la tierra, jurará en el Dios del Amén
La Misa está llena de oraciones que se dirigen
a Dios Padre....y todas terminan cumpliendo una enseñanza bíblica: Oraciones
de la Santa Misa (“Oremos”) Todas las oraciones que
se dirigen a Dios en la Misa, terminan de la
siguiente forma: “Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén” : Juan 16,
23: En verdad, en verdad os digo lo que pidáis
al Padre en mi nombre os lo dará...
Liturgia de la Palabra Hasta ahora, el celebrante y el
pueblo fiel no han hecho otra cosa en la Misa
que orar y cantar, como para preparar los corazones para
la gran Acción; en adelante la Iglesia va a dirigirse
especialmente al entendimiento, al que va a suministrar el alimento
sólido y necesario de la palabra de Dios, proclamada en
las lecturas y explicada en la homilía. En los
días ordinarios, la primera lectura está tomada Antiguo Testamento, de
los Hechos de los Apóstoles o de las epístolas o
del Apocalipsis. Posteriormente se lee o se canta un Salmo.
En los días festivos y domingos, tras el salmo sigue
la segunda Lectura, que es una Epístola de algún Apóstol.
Seguidamente se canta el aleluya (esta palabra aparece unas 26
veces en la Bilia, sea en el AT como en
el NT [Salmos 104-106; 111-113; 115-117; 135.146-150Apocalipsis 19,1: ¡Aleluya! Salvación y
honra y gloria y poder son del Señor Dios nuestro. La
liturgia de la palabra culmina con la proclamación del Santo
Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo.
Después de la homilía, todos juntos
proclamamos Fe en Nuestro Señor Jesucristo, en el Padre y
en el Espíritu Santo...y todo eso, usando la Biblia: Credo
Creo en un solo Dios : Deuterenomio 6, 4:
Escucha, Israel: Yahvé nuestro Dios es el ÚNICO Dios. Padre
: Deuterenomio 32, 6: Así pagáis a Yahvé, pueblo insensato
y necio? ¿No es él tu PADRE,
el que te creó, el que te hizo y
te fundó? Malaquías 2, 10: ¿No tenemos todos nosotros un mismo
PADRE? ¿No nos ha creado el mismo Dios? Todopoderoso :
Génesis 49, 24: pero es roto su arco violentamente y
se aflojan los músculos de sus brazos por las manos
del PODEROSO de Jacob... Isaías 1, 24: Por eso - oráculo
del Señor Yahvé Sebaot, el PODEROSO de Israel... Creador
del cielo y de la tierra : Génesis 1, 1:
En el principio, creó Dios los cielos y la tierra.
De todo lo visible y lo invisible : Colosenses 1,
16: porque en él fueron creadas todas las cosas, en
los cielos y en la tierra, las visibles y las
invisibles, los Tronos, las Dominaciones, los Principados, las Potestades:
todo fue creado por él y para él... Creo en
un solo Señor Jesucristo: Juan 3, 16: Porque tanto amó
Dios al mundo que dio a su Hijo
único, para que todo el que crea en él no
perezca, sino que tenga vida eterna). Hijo único de Dios, Nacido
del Padre antes de todos los siglos Mateo 16, 16:
Tú eres el Cristo, el HIJO de DIOS vivo. Juan
1, 18: A Dios nadie le ha visto jamás:
DIOS UNIGÉNITO, que está en el seno del Padre,
él lo ha dado a conocer. Romanos 10, 9: Porque,
si confiesas con tu boca que Jesús es SEÑOR y
crees en tu corazón que Dios le resucitó de entre
los muertos, serás salvo. Colosenses 1, 17: Él es antes que
todo y todo subsiste en Él. Dios de Dios :
2 Pedro 1, 1. Simón Pedro, siervo y apóstol
de Jesucristo, a los que por la justicia de nuestro
Dios y Salvador Jesucristo Luz de Luz : Juan 1, 9:
El Verbo era la luz verdadera que ilumina a
todo hombre que viene a este mundo. Dios verdadero de Dios
verdadero : Tito 2, 11-13: Se ha manifestado la gracia
salutífera de Dios a todos los hombres..., con la bienaventurada
esperanza en la venida gloriosa del gran Dios y Salvador
nuestro, Cristo Jesús. Engendrado, no creado: Hebreos 1, 5: En efecto,
¿a qué ángel dijo alguna vez: Hijo mío eres tú;
yo te he engendrado hoy? Hechos 13,33: Dios la ha cumplido
en nosotros, los hijos, al resucitar a Jesús, como está
escrito en los salmos: Hijo mío eres tú; yo
te he engendrado hoy. De la misma naturaleza del Padre:
Hebreos 1, 3: el cual, siendo resplandor de su gloria
e impronta de su sustancia... Colosenses 2, 9: Porque en
él reside toda la Plenitud de la Divinidad corporalmente.
Por quien todo fue hecho : Colosenses 1, 16:
porque en él fueron creadas todas las cosas, en los
cielos y en la tierra, las visibles y las
invisibles, los Tronos, las Dominaciones, los Principados,
las Potestades: todo fue creado por él y para él,
Que por nosotros los hombres y por nuestra salvación bajó
del cielo : Mateo 1, 21: Dará a luz
un hijo, y tú le pondrás por nombre Jesús, porque
él salvará a su pueblo de sus pecados Y por
obra del Espíritu Santo se encarnó de María la Virgen
: Mateo 1, 20: José, hijo de David, no
temas tomar contigo a María tu mujer porque lo engendrado
en ella es del Espíritu Santo. Lc 1,35: Respondiendo
el ángel, le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti,
y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra;
por lo cual también el Santo Ser que nacerá, será
llamado Hijo de Dios. Y se hizo hombre : Juan
1, 14Y por nuestra causa fue crucificado : Romanos
3, 24-25: todos pecaron y están privados de la gloria
de Diosy son justificados por el don de su gracia,
en virtud de la redención realizada en Cristo Jesús, a
quien exhibió Dios como instrumento de propiciación por su propia
sangre, mediante la fe, para mostrar su justicia, habiendo pasado
por alto los pecados cometidos anteriormente. Hebreos 12, 2: fijos los
ojos en Jesús, el que inicia y consuma la fe,
el cual, en lugar del gozo que se le proponía,
soportó la cruz sin miedo a la ignominia. …en
tiempos de Poncio Pilatos : Juan 18, 29: Salió pues,
Pilato fuera... Padeció : Hechos 17, : explicándolas y probando que
Cristo tenía que padecer... 1 Corintios 15, 3: Porque os
transmití, en primer lugar, lo que a mi vez recibí:
que Cristo murió por nuestros pecados, según las Escrituras... Y
fue sepultado : 1 Corintios 15, 4: ...que
fue sepultado Juan 19, 40-42: Tomaron el cuerpo de
Jesús y lo envolvieron en vendas con los aromas, conforme
a la costumbre judía de sepultar. En el lugar donde
había sido crucificado había un huerto, y en el huerto
un sepulcro nuevo, en el que nadie todavía había
sido depositado. Allí, pues, porque era el día de la
Preparación de los judíos y el sepulcro estaba cerca, pusieron
a Jesús. Descendió a los infiernos : Efesios 4,
9-10: ¿Qué quiere decir «subió» sino que también bajó a
las regiones inferiores de la tierra? Este que bajó es
el mismo que subió por encima de todos los cielos,
para llenarlo todo. 1 Pedro 3, 19.20: En Él fue también
a predicar a los espíritus encarcelados, en otro tiempo incrédulos... Y
resucitó el tercer día, según las Escrituras : 1
Corintios 15, 4: ...y que resucitó al tercer día, según
las Escrituras Hechos 13, 32-34: También nosotros os anunciamos la Buena
Nueva de que la Promesa hecha a los padres Dios
la ha cumplido en nosotros, los hijos, al resucitar a
Jesús... Y que le resucitó de entre los muertos para
nunca más volver a la corrupción... Subió al cielo :
Hebreos 9, 24: Pues no penetró Cristo en un santuario
hecho por mano de hombre, en una reproducción del verdadero,
sino en el mismo cielo, para presentarse ahora ante
el acatamiento de Dios en favor nuestro; Lc 24:51:
Y aconteció que bendiciéndolos, se separó de ellos, y fue
llevado al cielo. Y está sentado a la derecha del Padre
: Marcos 16, 19: Con esto, el Señor
Jesús, después de hablarles, fue elevado al cielo y
se sentó a la diestra de Dios Hebreos 12, 2: y
está sentado a la diestra del trono de Dios. Y de
nuevo vendrá con gloria : Mateo 25, 31: Cuando
el Hijo del hombre venga en su gloria acompañado de
todos sus ángeles, entonces se sentará en su trono de
gloria. Tito 2, 13: aguardando la feliz esperanza y la Manifestación
de la gloria del gran Dios y Salvador nuestro Jesucristo. Para
juzgar a vivos y muerto : Mateo 25, 32:
Serán congregadas delante de él todas las naciones, y él
separará a los unos de los otros, como el pastor
separa las ovejas de los cabritos. Juan 5, 28-29: No
os extrañéis de esto: llega la hora en que todos
los que estén en los sepulcros oirán su
voz y saldrán los que hayan hecho el bien para
una resurrección de vida, y los que hayan hecho el
mal, para una resurrección de juicio. Y su reino no
tendrá fin: Apocalipsis 22, 5: el Señor Dios los alumbrará
y reinarán por los siglos de los siglos.. Lc 1,33:
y reinará sobre la casa de Jacob para siempre,
y su reino no tendrá fin Creo en el Espíritu Santo,
Señor : 2 Corintios 3, 18: así es como actúa
el Señor, que es Espíritu. Y dador de vida : Juan
6, 63: El Espíritu es el que da vida. Job
33, 4: El Espíritu de Dios y la inspiración del
Omnipotente me dio vida. Que procede del Padre :
Juan 15, 26: el Espíritu de la verdad, que procede
del Padre Y del Hijo : (Gálatas 4, 6: La
prueba de que sois hijos es que Dios ha enviado
a nuestros corazones el Espíritu de su Hijo que
clama: ¡Abbá, Padre! Con el Padre y el Hijo recibe
una misma Adoración y gloria : 2 Corintios
13, 13: La gracia del Señor Jesucristo, el amor
de Dios y la comunión del Espíritu Santo sean con
todos vosotros. Y habló por los profetas : 2 Pedro
1, 21: porque nunca profecía alguna ha venido por voluntad
humana, sino que hombres movidos por el Espíritu Santo, han
hablado de parte de Dios. Creo en la Iglesia que
es una: Mateo 16, 18: Y yo a mi vez
te digo que tú eres Pedro, y sobre esta piedra
edificaré MI Iglesia...; Jn 17, 22-23 La gloria que me
diste, yo les he dado, para que sean uno, así
como nosotros somos uno. Yo en ellos, y tú en
mí, para que sean perfectos en unidad, para que el
mundo conozca que tú me enviaste, y que los has
amado a ellos como también a mí me has amado Santa
: Efesios 5, 25-27: como Cristo amó a
la Iglesia y se entregó a sí mismo por ella,
para santificarla, purificándola mediante el baño del agua, en virtud
de la palabra, y presentársela resplandeciente a sí mismo; sin
que tenga mancha ni arruga ni cosa parecida, sino que
sea santa e inmaculada. Católica : Mateo 18, 19:
Id, pues, y haced discípulos a todas las gentes ... Marcos
16, 15: Id por todo el mundo y proclamad la
Buena Nueva a toda la creación... Y Apostólica. : Efesios 2,20-21:
Edificados sobre el cimiento de los apóstoles y profetas, siendo
la piedra angular Cristo mismo, en quien toda edificación bien
trabada se eleva hasta formar un templo santo en el
Señor. Confieso un solo bautismo para el perdón de los pecados.
: Hechos 2, 38. Bautizaos en el nombre de Jesucristo
para remisión de vuestros pecados. 1 Corintios 12, 13. Todos nosotros
hemos sido bautizados en un solo Espíritu,para constituir un solo
Cuerpo. Espero la resurrección de los muertos : 1 Tesalonisenses 4,
14-16: Porque si creemos que Jesús murió y que resucitó,
de la misma manera Dios llevará consigo a quienes murieron
en Jesús. Os decimos eso como Palabra del
Señor: Nosotros, los que vivamos, los que quedemos hasta la
Venida del Señor no nos adelantaremos a los que murieron.
El Señor mismo, a la orden dada por la voz
de un arcángel y por la trompeta de Dios, bajará
del cielo, y los que murieron en Cristo resucitarán en
primer lugar. Y la vida del mundo futuro : 2 Pedro
3, 13: Pero esperamos, según nos lo tiene prometido, nuevos
cielos y nueva tierra, en lo que habite la justicia. Amén
: Apocalipsis 3, 14: Así habla el Amén, el Testigo
fiel y veraz, el Principio de la creación de Dios.
Isaías 65, 16: tal que, quien desee ser bendecido en
la tierra, deseará serlo en el Dios del Amén, y quien
jurare en la tierra, jurará en el Dios del Amén.
Tras
la homilía tiene lugar la oración de los fieles. Ésta
mira a pedir por las diversas intenciones que están en
el corazón de las diversas comunidades. Esta oración de los
fieles, tiene lugar antes de la segunda parte de la
Misa, que es la “liturgia eucarística”. La procesión de las
ofrendas implica la participación de los fieles que ofrecen los
dones del pan y del fino, así como otros dones
por diversas necesidades. Estos actos se hacen como respuesta a
la invitación de Cristo en Lc 9-13 “Y yo os
digo: Pedid y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad,
y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe;
y el que busca, halla; y al que llama, se
le abrirá. ¿Qué padre de vosotros, si su hijo le
pide pan, le dará una piedra? ¿o si pescado, en
lugar de pescado, le dará una serpiente?¿O si le pide
un huevo, le dará un escorpión? Pues si vosotros, siendo
malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más
vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que
se lo pidan?”. Otro pasaje útil al respecto es Ap
5,8: “Y cuando hubo tomado el libro, los cuatro seres
vivientes y los veinticuatro ancianos se postraron delante del Cordero;
todos tenían arpas, y copas de oro llenas de incienso,
que son las oraciones de los santos”. Liturgia del
Sacrificio o Liturgia En efecto, las ofrendas son no sólo
fruto de la tierra y del trabajo de los hombres,
sino también oración, y ofrenda que Cristo consagrará, como bien
dice Ap 5,8. A estos sentimientos bíblicos corresponde la procesión de
las ofrendas y las oraciones que las acompañan: El sacerdote
se acerca al altar, tras recibir las ofrendas del pan
y del vino, de manos de los fieles y dice: “Bendito
seas Señor, Dios del universo, por este pan, fruto de
la tierra y del trabajo del hombre, que recibimos de
tu generosidad y ahora te presentamos; él será para nosotros
pan de vida”. A estas palabras el pueblo responde (salvo
cuando se entona algún canto): “Bendito seas por siempre Señor”.
“Bendito seas, Señor, Dios del universo por este vino,
fruto de la vid y del trabajo del hombre, que
recibimos de tu generosidad y ahora te presentamos; él será
para nosotros bebida de salvación”. También a estas palabras el pueblo
responde (salvo cuando se entona algún canto): “Bendito seas por
siempre Señor”. Tobías 8,5: “Bendito seas tú, Dios de
nuestros padres, y bendito sea tu Nombre por todos los
siglos de los siglos! Bendígante los cielos, y tu creación
entera, por los siglos todos” Daniel 3,26: “Bendito seas, Señor,
Dios de nuestros padres, digno de loor, y tu nombre
sea glorificado eternamente” Lc 22,19: “tomó pan, dio gracias...” . Jn 6,11:
“Tomó entonces Jesús los panes y, después de dar gracias...”.
Jn 6,23: “Pero otras barcas habían arribado de Tiberias junto
al lugar donde habían comido el pan después de haber
dado gracias el Señor”. Jn 6,35: “Les dijo Jesús: Yo soy
el pan de la vida. El que venga a mí,
no tendrá hambre, y el que crea en mí, no
tendrá nunca sed”. Isaías 30,23: “Él dará lluvia a tu sementera
con que hayas sembrado el suelo, y la tierra te
producirá pan, fruto de la tierra, y será pingüe y
sustancioso”. Oseas 14,“8 Volverán a sentarse a mi sombra; harán
crecer el trigo, florecerán como la vid, su renombre será
como el del vino del Líbano”. El sacerdote se lava
las manos, mientras dice en voz baja: “Lava del todo
mi delito limpia todo mi pecado”. Las palabras e remontan
al Salmo 51,4: “Lávame a fondo de mi culpa,y de
mi pecado purifícame”. Acto seguido el sacerdote dice: “Orad, hermanos,
para que este sacrificio mío y vuestro sea agradable a
Dios Padre todopoderoso”. Oseas 14,2: “Llevad con vosotros palabras de súplica,
y volved a Dios, y decidle: Quita toda iniquidad, y
acepta el bien, y te ofreceremos la ofrenda
de nuestros labios”. Levítico 22,19: “Y cuando ofrezcáis sacrificio de acción
de gracias a Dios, lo sacrificaréis de manera que sea
aceptable”. Efesios 5,2: “Y andad en amor, como también Cristo nos
amó, y se entregó a sí mismo por nosotros, ofrenda
y sacrificio a Dios en olor fragante”. Hebreos 13,15: “Así
que, ofrezcamos siempre a Dios, por medio de él,
sacrificio de alabanza, es decir, fruto de labios que confiesan
su nombre”. El sacerdote pronuncia entonces una oración sobre las
ofrendas, suelen ser diversas según las necesidades de tiempos y
lugares. Dichas oraciones, suelen corresponder a los sentimientos bíblicos cuando
se ofrecían sacrificios, de este modo, se ve con claridad
cómo el Antiguo Testamento ha preparado al Nuevo; un ejemplo
tomado de la liturgia cotidiana del tiempo ordinario: “Dígnate, Señor,
aceptar esta ofrenda de tu pueblo; que ella nos santifique
y nos alcance lo que ahora imploramos por tu misericordia,
por Cristo, nuestro Señor”. 2Macabeos 1,26: “Acepta el sacrificio por
todo tu pueblo Israel, guarda tu heredad y santifícala”. 1Tesalonicenses 5,23:
“Y el mismo Dios de paz os santifique por completo;
y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado
irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo”. 1Timoteo 1,12: “Doy
gracias a aquel que me revistió de fortaleza, a Cristo
Jesús, Señor nuestro, que me consideró digno de confianza al
colocarme en el ministerio”. Prefacio (parte de la Misa
que precede a la plegaria eucarística) En el prefacio se
recogen también diversas alusiones bíblicas. La primera parte, en que
se alternan las palabras del sacerdote, es invariable; la segunda,
reservada sólo al sacerdote, que ora con los brazos abiertos,
varía según el período del año, festividades o circunstancias concretas. El
Señor Esté con vosotros Y con tu espíritu. Romanos 16,24 (Filipenses 4,26;
Ap 22,21): “La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con
todos vosotros”. 2Tim 4,22: “El Señor sea con tu espíritu. La
gracia sea con vosotros”. Levantemos el corazón. Lo tenemos levantado
hacia el Señor. 1Pedro 3,4 “Que vuestro adorno no esté en
el exterior, en peinados, joyas y modas, sino en lo
oculto del corazón, en la incorruptibilidad de un alma dulce
y serena: esto es precioso ante Dios”. Demos gracias
al Señor, nuestro Dios. Es justo y necesario. 1Tes 3,9-10: “Por lo
cual, ¿qué acción de gracias podremos dar a Dios por
vosotros, por todo el gozo con que nos gozamos a
causa de vosotros delante de nuestro Dios, orando de noche
y de día con gran insistencia, para que veamos vuestro
rostro, y completemos lo que falte a vuestra fe? 2Tes 1,3:
“Debemos siempre dar gracias a Dios por vosotros, hermanos, como
es digno, por cuanto vuestra fe va creciendo, y el
amor de todos y cada uno de vosotros abunda para
con los demás”. Parte variable del prefacio. No se
pueden recoger aquí todos los prefacios que se recitan en
diversas ocasiones, se tomará sólo uno, para mostrar su relación
con la Sagrada Escritura: Prefacio II de difuntos. “En verdad
es justo y necesario es nuestro deber y salvación darte
gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre Santo, Dios
todo poderoso y eterno, por Cristo, señor nuestro. 1Tes 3,9-10: “Por
lo cual, ¿qué acción de gracias podremos dar a Dios
por vosotros, por todo el gozo con que nos gozamos
a causa de vosotros delante de nuestro Dios, orando de
noche y de día con gran insistencia, para que veamos
vuestro rostro, y completemos lo que falte a vuestra fe? 2Tes
1,3: “Debemos siempre dar gracias a Dios por vosotros, hermanos,
como es digno, por cuanto vuestra fe va creciendo, y
el amor de todos y cada uno de vosotros abunda
para con los demás”. Jn 17,11: “Padre Santo...” Ap 4,8: “Santo, santo,
santo es el Señor, Dios todopoderoso”. Rm 16,26: “Pero que ha
sido manifestado ahora, y que por las Escrituras de los
profetas, según el mandamiento del Dios eterno, se ha dado
a conocer a todas las gentes para que obedezcan a
la fe”. 1Tesalonicenses 5,23: “Y el mismo Dios de paz os
santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y
cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor
Jesucristo”. Porque él aceptó la muerte, uno por todos, Para libarnos
del morir eterno; es más, quiso entregar su vida para
que todos tuviéramos la vida eterna. Por eso, unidos a
los coros angélicos te aclamamos llenos de alegría”... Filipenses 2,8: “Y
estando en la condición de hombre, se humilló a
sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de
cruz”. Rm 5,8: “Mas Dios muestra su amor para con
nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por
nosotros”. 1Jn 2,2: “Hijitos míos, estas cosas os escribo para que
no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para
con el Padre, a Jesucristo el justo. Y él es
la propiciación por nuestros pecados; y no solamente por los
nuestros, sino también por los de todo el mundo”. 2Cor 5,14-15
“Porque el amor de Cristo nos constriñe, pensando esto: que
si uno murió murió por todos, luego todos murieron; y
por todos murió, para que los que viven, ya no
vivan para sí, sino para aquel que murió y resucitó
por ellos”. Hebreos 2,11: Porque el que santifica y los que
son santificados, de uno son todos; por lo cual no
se avergüenza de llamarlos hermanos.
Tras el prefacio tiene lugar el
canto del "Sanctus": la triple repetición del adjetivo "santo" (en
hebreo "qadosh") indica en el AT un superlativo; pone de
relieve, en efecto, que no hay ser más grande, excelso
y sobre todo "santo" que Dios. El que se trate
de una triple repetición también prepara el camino para la
revelación plena del Dios trinitario en el NT.
Sanctus
Santo, Santo, Santo es el Señor Dios del universo. Llenos
están los cielos y la Tierra de tu gloria. Hosanna
en el cielo. Bendito el que viene en nombre del
Señor. Hosanna en el cielo : Apocalipsis 4, 8:
Los cuatro Vivientes... repiten sin descanso día y noche: «Santo, Santo,
Santo, Señor, Dios Todopoderoso... » Isaías 6, 2-3: Unos serafines
se mantenían erguidos por encima de él... Y se gritaban
el uno al otro: «Santo, santo, santo, Yahvé Sebaot: llena
está toda la tierra de su gloria.». Mateo 21, 9:
Y la gente que iba delante y detrás de él
gritaba: «¡Hosanna al Hijo de David! ¡Bendito el que viene
en nombre del Señor! ¡Hosanna en las alturas!» (La palabra
"hosanna" es un una suoplica en hebreo que significa "salva",
Después del "Sanctus" sigue la plegaria eucarística. La liturgia
católica prevé habitualmente al menos cuatro plegarias. Seguiremos la
más frecuente hoy, que es la segunda. Santo eres en
verdad, Señor, fuente de toda santidad Ap 15,4 ¿Quién no te
temerá, oh Señor, y glorificará tu nombre? pues sólo tú
eres santo; por lo cual todas las naciones vendrán y
te adorarán, porque tus juicios se han manifestado. Salmo 22,3: Pero
tú eres santo, Tú que habitas entre las alabanzas de
Israel. Is 57,15: Porque así dijo el Alto y Sublime, el
que habita la eternidad, y cuyo nombre es el Santo:
Yo habito en la altura y la santidad, y con
el quebrantado y humilde de espíritu, para hacer vivir el
espíritu de los humildes, y para vivificar el corazón de
los quebrantados. "Epíclesis": es la invocación al Espíritu Santo para
que descienda sobre las ofrendas y que por su poder
al lado del de las otras dos divinas personas, los
dones que se han presentado a Dios queden santificados. Por
eso te pedimos que santifiques estos dones con la efusión
de tu Espíritu: 1Cor 6,11: Y esto erais algunos; mas ya
habéis sido lavados, ya habéis sido santificados,ya habéis sido justificados
en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu
de nuestro Dios. 1Jn 4,13 En esto conocemos que permanecemos en
él, y él en nosotros, en que nos ha dado
de su Espíritu. De manera que sean para nosotros cuerpo y
sangre de Jesucristo nuestro Señor Jn 6,63: El espíritu es el
que da vida; la carne para nada aprovecha; las palabras
que yo os he hablado son espíritu y son vida.
El cual, cuando iba a ser entregado a su pasión,
voluntariamente aceptada, Jn 10,17-18: "Por eso me ama el Padre,
porque yo pongo mi vida, para tomarla de nuevo. Nadie me
la quita, sino que yo la doy de mí mismo.
Tengo poder para ponerla, y tengo poder para volverla a
tomar. Tal es el mandamiento que del Padre he recibido". tomó
pan, dándote gracias lo partió y lo dio a sus discípulos
diciendo 1Cor 11,23: Porque yo recibí del Señor lo que
también os he enseñado: Que el Señor Jesús, la noche
que fue entregado, tomó pan; habiendo dado gracias, lo partió,
y dijo Consagración
Tomad y comed todos de él, porque
éste es mi cuerpo que será entregado por vosotros. Del mismo
modo, acabada la cena, tomó el cáliz, y dándote gracias
de nuevo, lo pasó a sus discípulos diciendo Tomad y bebed
todos de él, porque éste es el cáliz de mi
sangre, sangre de la alizna nueva y eterna, que será
derramada por vosotros y por todos los hombres para el
perdón de los pecados. Haced esto en conmemoración mía. 1Cor
11,24-25: Tomad, comed; esto es mi cuerpo que por vosotros
es partido; haced esto en memoria de mí. Asimismo tomó también
la copa, después de haber cenado, diciendo: Esta copa es
el nuevo pacto en mi sangre; haced esto todas las
veces que la bebiereis, en memoria de mí. Mt 26,26-28: Y
mientras comían, tomó Jesús el pan, y bendijo, y lo
partió, y dio a sus discípulos, y dijo: Tomad, comed;
esto es mi cuerpo. Y tomando la copa, y habiendo
dado gracias, les dio, diciendo: Bebed de ella todos; porque
esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos
es derramada para remisión de los pecados. Mc 14,22-24 Y mientras
comían, Jesús tomó pan y bendijo, y lo partió y
les dio, diciendo: Tomad, esto es mi cuerpo. Y tomando la
copa, y habiendo dado gracias, les dio; y bebieron de
ella todos. Y les dijo: Esto es mi sangre del
nuevo pacto, que por muchos es derramada. Lc 19,19-29 Y tomó
el pan y dio gracias, y lo partió y les
dio, diciendo: Esto es mi cuerpo, que por vosotros es
dado; haced esto en memoria de mí. De igual manera,
después que hubo cenado, tomó la copa, diciendo: Esta copa
es el nuevo pacto en mi sangre, que por vosotros
se derrama. Después de la consagración el sacerdote proclama que la
Eucaristía es un misterio o sacramento de fe:
Éste es el
sacramento de nuestra fe Estas palabras se remontan al espíritu de
Jn 6, en que Cristo insiste en "creer" que su
carne es verdadera comida y su sangre es verdadera bebida.
Jn 6,34-36: Le dijeron: Señor, danos siempre este pan. Jesús
les dijo: Yo soy el pan de vida; el que
a mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en
mí cree, no tendrá sed jamás. Mas os he dicho,
que aunque me habéis visto, no creéis. Jn 6,40-41: Y ésta
es la voluntad del que me ha enviado: Que todo
aquél que ve al Hijo, y cree en él, tenga
vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero.
Murmuraban entonces de él los judíos, porque había dicho: Yo
soy el pan que descendió del cielo. Jn 6,47-51: De cierto,
de cierto os digo: El que cree en mí, tiene
vida eterna. Yo soy el pan de vida. Vuestros padres
comieron el maná en el desierto, y murieron. Éste es
el pan que desciende del cielo, para que el que
de él come, no muera. Yo soy el pan vivo
que descendió del cielo; si alguno comiere de este pan,
vivirá para siempre; y el pan que yo daré es
mi carne, la cual yo daré por la vida del
mundo.
A las palabras del sacerdote, el pueblo responde: Anunciamos tu muerte,
proclamamos tu resurrección, ven, Señor Jesús 1Cor 11, 26: Así, pues,
todas las veces que comiereis este pan, y bebiereis esta
copa, anunciáis la muerte del Señor hasta que él venga.
1Cor 15,11-12 Porque o sea yo o sean ellos, así
predicamos, y así habéis creído. Pero si se predica de
Cristo que resucitó de los muertos, ¿cómo dicen algunos entre
vosotros que no hay resurrección de muertos? Ap 22,20
El que da testimonio de estas cosas dice: Ciertamente vengo
en breve. Amén; sí, ven, Señor Jesús. El sacerdote continúa
con la parte final de la plegaria eucarística con los
brazos extendidos: Así, pues, Padre, al celebrar ahora el memorial de
la muerte y resurrección de tu Hijo, te ofrecemos el pan
de vida y el cáliz de salvación y te damos gracias
porque nos haces dignos de servirte en tu presencia. Rm 8,15:
"Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar
otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu
de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre!" 1Cor 11,24: haced
esto en memoria de mí. 1Cor 11, 26: Así, pues, todas
las veces que comiereis este pan, y bebiereis esta copa,
anunciáis la muerte del Señor hasta que él venga. Ef 1,3-6:
Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo,
que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares
celestiales en Cristo, según nos escogió en él antes de
la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin
mancha delante de él, en amor habiéndonos predestinado para ser
adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro
afecto de su voluntad, para alabanza de la gloria de
su gracia... Te pedimos humildemente que el Espíritu Santo congregue
en la unidad a cuantos participamos del cuerpo y sangre
de Cristo. Ef 2,13-18: "Pero ahora en Cristo Jesús, vosotros que
en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por
la sangre de Cristo. Porque él es nuestra paz, que
de ambos pueblos hizo uno, derribando la pared intermedia de
separación, aboliendo en su carne las enemistades, la ley de
los mandamientos expresados en ordenanzas, para crear en sí mismo
de los dos un solo y nuevo hombre, haciendo la
paz, y mediante la cruz reconciliar con Dios a
ambos en un solo cuerpo, matando en ella las enemistades.
Y vino y anunció las buenas nuevas de paz
a vosotros que estabais lejos, y a los que estaban
cerca; porque por medio de él los unos y los
otros tenemos entrada por un mismo Espíritu al Padre.
Acuérdate, Señor,
de tu Iglesia extendida por toda la tierra Y con el
Papa, con nuestro obispo, llévala a su perfección por la
caridad. Rm 9,15:"Porque la Escritura dice al Faraón: Para esto mismo
te he levantado, para mostrar en ti mi poder, y
para que mi nombre sea anunciado por toda la tierra". Hechos
17,26: "Y de una sangre ha hecho todo el linaje
de los hombres, para que habiten sobre toda la faz
de la tierra; y les ha prefijado el orden de
los tiempos, y los límites de su habitación". Judas 20-21 "Pero
vosotros, queridos, edificándoos sobre vuestra santísima fe y orando en
el Espíritu Santo, manteneos en la caridad de Dios, aguardando
la misericordia de nuestro Señor Jesucristo para vida eterna". Hebreos
10,23-25: Mantengamos firme la confesión de la esperanza, pues fiel
es el autor de la Promesa. Fijémonos los unos en
los otros para estímulo de la caridad y las buenas
obras, sin abandonar vuestra propia asamblea, como algunos acostumbran hacerlo,
antes bien, animándoos: tanto más, cuanto que veis que se
acerca ya el día.
Acuérdate también de nuestros hermanos que durmieron
en la esperanza de la resurrección y de todos los que
han muerto en tu misericordia; admítelos a contemplar la luz de
tu rostro. Hechos 23,6 "por esperar la resurrección de los muertos
se me juzga». Judas 21: "manteneos en la caridad de Dios,
aguardando la misericordia de nuestro Señor Jesucristo para vida eterna".
Judas 24: Y a aquel que es poderoso para guardaros
sin caída, y presentaros sin mancha delante de su gloria
con gran alegría, 1Pedro 1,3-5: "Bendito sea el Dios y Padre
de nuestro Señor Jesucristo quien, por su gran misericordia, mediante
la Resurrección de Jesucristo de entre los muertos, nos ha
reengendrado a una esperanza viva. a una herencia incorruptible, inmaculada
e inmarcesible, reservada en los cielos para vosotros, a quienes
el poder de Dios, por medio de la fe, protege
para la salvación, dispuesta ya a ser revelada en el
último momento". Ten misericordia de todos nosotros, Lc 17,13 y
alzaron la voz, diciendo: ¡Jesús, Maestro, ten misericordia de nosotros!
…y
así con María, la Virgen, Madre de Dios,los apóstoles y
cuantos vivieron en tu amistad a través de los tiempos
merezcamos por tu Hijo Jesucristo,compartir la vida eterna y cantar
tus alabanzas. Rm 6,23: Porque la paga del pecado es muerte,
mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo
Jesús Señor nuestro. Ap 5,8-13: Cuando lo tomó, los cuatro Vivientes
y los veinticuatro Ancianos se postraron delante del Cordero. Tenía
cada uno una cítara y copas de oro llenas
de perfumes, que son las oraciones de los santos. Y
cantan un cántico nuevo diciendo: «Eres digno de tomar el
libro y abrir sus sellos porque fuiste degollado y compraste
para Dios con tu sangre hombres de toda raza, lengua,
pueblo y nación; y has hecho de ellos para nuestro
Dios un Reino de Sacerdotes, y reinan sobre la tierra».
Y en la visión oí la voz de una multitud
de Angeles alrededor del trono, de los Vivientes y de
los Ancianos. Su número era miríadas de miríadas y millares
de millares, y decían con fuerte voz: «Digno es el
Cordero degollado de recibir el poder, la riqueza, la sabiduría,
la fuerza, el honor, la gloria y la alabanza». Y
toda criatura, del cielo, de la tierra, de debajo de
la tierra y del mar, y todo lo que hay
en ellos, oí que respondían: «Al que está sentado en
el trono y al Cordero, alabanza, honor, gloria y potencia
por los siglos de los siglos». Y los cuatro Vivientes
decían: «Amén»; y los Ancianos se postraron para adorar. Terminamos
las Oraciones Bíblicas con una alabanza Bíblica: El sacerdote toma
el cuerpo y la sangre de Cristo y se dirige
al Padre con una; Doxología (alabanza) Por Cristo, con Él
y en Él, a Ti Dios Padre Omnipotente, todo honor
y toda gloria por los siglos de los siglos. Amén.
Romanos 11, 36: Por que de Él y por
Él, y para Él son todas las cosas. A Él
la gloria por los siglos. Amén.) Ap 5,13: «Al que está
sentado en el trono y al Cordero, alabanza, honor, gloria
y potencia por los siglos de los siglos». Y los
cuatro Vivientes decían: «Amén»; y los Ancianos se postraron para
adorar. Para acercarnos a la Comunión, también nos preparamos
usando la Biblia: La Comunión Pater noster (Padre Nuestro) Padre
nuestro, que estás en los cielos. Santificado sea el tu
nombre. Venga a nos el tu reino. Hágase tu voluntad
así en la tierra como en el cielo. El pan
nuestro de cada día dánosle hoy; y perdónanos nuestras deudas,
así como nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos
dejes caer en la tentación.: Mateo 6, 9-13: Vosotros, pues,
orad así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado
sea tu Nombre;venga tu Reino; hágase tu Voluntad así
en la tierra como en el cielo. Nuestro pan cotidiano dánosle
hoy; y perdónanos nuestras deudas, así como nosotros hemos perdonado
a nuestros deudores; y no nos dejes caer en tentación,
mas líbranos del mal. Agnus Dei Cordero de Dios
que quitas los pecados del mundo ¡ten misericordia de nosotros!
Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo ¡ten
misericordia de nosotros!Cordero de Dios que quitas los pecados del
mundo ¡danos la paz! : Juan 1, 29: Al día
siguiente ve a Jesús venir hacia él y dice: He
ahí el Cordero de Dios, que quita el pecado del
mundo. Mateo 9, 27: ¡Ten piedad de nosotros, Hijo de David!)
Ósculo de la paz Señor Jesucristo, que dijiste a
tus Apóstoles: Mi paz os dejo, mi paz os doy
; Juan 14, 27: Mi paz os dejo, mi paz
os doy; no os la doy como la da el
mundo. Comunión Ved aquí el Cordero de Dios,
ved aquí al que quita los pecados del mundo :
Juan 1, 29: Al día siguiente ve a Jesús venir
hacia él y dice: He ahí el Cordero de Dios,
que quita el pecado del mundo. Los fieles responden
con la Biblia: Señor, no soy digno de que entres
en mi casa, mas una palabra tuya, bastará para sanarme.
: Mateo, 8, 8: “Señor, no soy digno de que
entres en mi casa. Di una sola palabra y mi
siervo quedará sano. Finalizamos la Misa...¡CON LA BIBLIA!!! Despedida
Podéis ir en paz : Juan 20, 29: Jesús en
medio de ellos y les dijo: La paz con vosotros.
|
|