La cantidad de $170,000 que Catholic.net necesita alcanzar dividida entre los 250,000 usuarios diarios del portal corresponde a un importe de menos de ¡0.70 dólares por cada uno!
En la práctica es imposible recibir 0.70 dólares de cada uno de los 130,000 usuarios, ¡pero quizá sí es posible recibir 50 dólares de 3,400 de ustedes! ¿Podría usted formar parte de ese "grupo de los 3,400" de cuya generosidad depende la sobrevivencia y el desarrollo de Catholic.net? ¡Por favor, piénselo! ¡Envíe su donativo hoy mismo!
Autor: Pilar Calva «Llamamiento por la paz» de líderes religiosos en Lyón
Los representantes religiosos congregados en Lyón (Francia)lo lanzaron al concluir el encuentro «Hombres y religiones» celebrado del 11 al 13 de septiembre de 2005 sobre «El coraje de un humanismo de paz».
«Llamamiento por la paz» de líderes religiosos en Lyón
Publicamos el «Llamamiento por la paz» que lanzaron este martes
los representantes religiosos congregados en Lyón (Francia) al concluir el
encuentro «Hombres y religiones» celebrado del 11 al 13 de
septiembre sobre «El coraje de un humanismo de paz».
En
el encuentro, organizado por la Comunidad de San Egidio y
por la archidiócesis de Lyón, han participado altos exponentes de
las religiones más representativas del planeta.
Llamamiento por la paz
Hombres y
mujeres de religiones diferentes nos hemos encontrado en la antigua
ciudad de Lyón para rezar, para dialogar, para hacer crecer
un humanismo de paz. Rendimos homenaje a la memoria de
Juan Pablo II, que ha sido un maestro de diálogo
y un testigo tenaz de la santidad de la paz.
Estamos convencidos de que, sin paz, este mundo se hace
inhumano. Hemos escuchado el grito de todos los que sufren
por la guerra y por el terrorismo. Nos hemos acercado,
con atención, a nuestras tradiciones religiosas y hemos leído un
mensaje de paz. Hemos rezado por la paz en el
mundo.
En nombre de la paz, nos dirigimos a las personas
de nuestras religiones, a los hombres y mujeres de buena
voluntad, a quien todavía cree que la violencia hace un
mundo mejor. Y les decimos: ¡es tiempo de acabar con
el uso de la violencia! La vida humana es sagrada.
La violencia humilla a los hombres y la causa de
quien la utiliza. El mundo está cansado de vivir en
el miedo. Las religiones no quieren la violencia, la guerra,
el terrorismo. ¡Lo decimos con fuerza a todos los hombres!
La
paz es el nombre de Dios. Dios no quiere la
eliminación del otro Dios tiene compasión por quien sufre bajo
los golpes de la violencia, del terrorismo, de la guerra.
Quien utiliza el nombre de Dios para afirmar un interés
partidista o legitimar la violencia, envilece a la religión. No
hay guerra que sea santa. La humanidad no se mejora
con la violencia y con el terror.
Las religiones enseñan que
la paz del corazón es decisiva. Dios la da a
quien cree en Él. Nuestra firme esperanza es que la
paz, don de Dios, se extienda a todos los hombres
y las mujeres, abrace a todos los pueblos de la
tierra, detenga las manos de los violentos y trastoque los
designios del terror. Hemos rezado por esto en Lyón.
También
hemos constatado que los dolores del mundo son muchos: la
humanidad está todavía muy lejos de realizar esos objetivos del
Milenio, que había adoptado para acabar con la pobreza, para
garantizar el derecho a tratamientos, a la educación, al agua,
a la seguridad de vida, a la libertad del hambre.
¡Esto es muy grave! Nuestro mundo permanece marcado por pobrezas
desesperadas. Es una constatación dolorosa que manifestamos con grave preocupación
a los responsables políticos. Nos hacemos intérpretes de la desesperación
y de la necesidad de millones de pobres de la
tierra. Pedimos una concentración de energías y recursos más grande
para hacer menos pobre y más humano el mundo del
siglo XXI.
La paz hace que sea más posible un mundo
mejor. El camino de la paz es el diálogo. En
vez de dejarnos indefensos, el diálogo protege; hace del extraño
amigo; permite el trabajo en común para luchar contra la
pobreza y todo mal.
En Lyón hemos vivido un diálogo franco,
iluminado por el espíritu religioso de la oración. Hemos dialogado
entre exponentes de varias comunidades religiosas y con los humanistas
de nuestro tiempo. Han emergido las profundas diversidades entre religiones
y culturas. El mundo, a pesar de estar globalizado, no
es totalmente igual. Pero ha quedado claro que hay un
destino único. Ha llegado la hora de trabajar juntos con
valentía por un humanismo capaz de construir la paz entre
los pueblos y los individuos. El objetivo no es la
afirmación de uno o del otro, sino la realización de
una civilización en la que vivimos juntos. El arte del
diálogo es el camino paciente para construir esta civilización de
la convivencia.
¡Que Dios conceda al mundo y a todo hombre
y mujer el don maravillos de la paz!
Lyón, 13 de
septiembre de 2005
Todos los servicios de Catholic.net son gratuitos.
Sólo nos mantenemos gracias a los donativos que, voluntariamente, nos hacen algunos de nuestros visitantes.
Necesitamos de tu ayuda para continuar anunciando el mensaje de Cristo a través de la Red.
Ayúdanos, Dios te lo recompensará. DA CLICK AQUÍ PARA DONAR
Consultores
de la sección Un espacio para dialogar con nuestros hermanos de las iglesias cristianas, descubriendo los tesoros que tenemos en común, para crecer juntos en el conocimiento y la alabanza de Nuestro Señor Jesucristo, único Nombre dado a los hombres para nuestra salvación
Ver todos los consultores