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El arzobispo Dominique Mamberti, secretario para las Relaciones con los
Estados, intervino el lunes por la tarde en el XIV
Consejo Ministerial de la OSCE (Organización para la Seguridad y
la Cooperación en Europa), que se ha celebrado en Bruselas
(Bélgica) el 4 y 5 de diciembre y al que
han sido invitados los ministros de Exteriores de los Estados
participantes en dicha organización.
El arzobispo Mamberti manifestó el
deseo de que esta reunión "refuerce y ponga en práctica
la "experiencia" de la OSCE, afinando los instrumentos de los
que dispone para llegar a su objetivo final: la paz
y la estabilidad de la zona euro-atlántica, a través de
sociedades seguras y prósperas, que promuevan la dignidad de la
persona humana, reconociendo su dimensión religiosa fundamental".
Por lo
que se refiere a la dimensión humana, continuó, "la Santa
Sede aprecia vivamente los documentos que se proponen intensificar la
lucha contra el tráfico de personas, centrándose en las víctimas.
El azote de la explotación sexual de los niños, que
a menudo está ligado al tráfico de personas, requiere una
atención especial. La Iglesia católica, por su parte, no dejará
de estimular la conciencia internacional en lo que concierne a
la extensión de la gravedad de estos azotes".
Tras
poner de relieve que la Santa Sede también sigue con
especial atención el tema de la tolerancia, el arzobispo Mamberti
se preguntó "cómo pueden promover las religiones el respeto y
la comprensión con autoridad y eficacia si ellas mismas son
víctimas de estereotipos y de prejuicios". En este contexto recordó
que en uno de los países de la OSCE, un
sacerdote católico había sido asesinado y que varios cristianos habían
sido víctimas de violencia y de agresiones.
Recordando las
palabras de Benedicto XVI en su viaje apostólico a Turquía:
"El reconocimiento del papel positivo de las religiones en la
sociedad puede y debe impulsarnos a profundizar cada vez más
en el conocimiento del ser humano y a respetar su
dignidad", el prelado expresó el deseo de la Santa Sede
de que "este conocimiento y este respeto se reflejen de
modo transparente y honrado en el trabajo de la OSCE
y de sus instituciones, así como en el ámbito de
la tolerancia". |