La cantidad de $170,000 que Catholic.net necesita alcanzar dividida entre los 250,000 usuarios diarios del portal corresponde a un importe de menos de ¡0.70 dólares por cada uno!
En la práctica es imposible recibir 0.70 dólares de cada uno de los 130,000 usuarios, ¡pero quizá sí es posible recibir 50 dólares de 3,400 de ustedes! ¿Podría usted formar parte de ese "grupo de los 3,400" de cuya generosidad depende la sobrevivencia y el desarrollo de Catholic.net? ¡Por favor, piénselo! ¡Envíe su donativo hoy mismo!
Autor: Centro de Asesoría Pedagógica | Fuente: Centro de Asesoría Pedagógica ¿Qué Es Un Modelo Educativo?
¿Programa de estudios?¿planeación de clases?
Y sólo 45 minutos para hacer eficiente la educación.
¿Qué Es Un Modelo Educativo?
¿Qué Es Un Modelo Educativo?
Los modelos educativos son visiones sintéticas
de teorías o enfoques pedagógicos que orientan a los especialistas
y a los profesores en la elaboración y análisis de
los programas de estudios; en la sistematización del proceso de
enseñanza-aprendizaje, o bien en la comprensión de alguna parte de
un programa de estudios.
Se podría decir que los modelos
educativos son los patrones conceptuales que permiten esquematizar de forma
clara y sintética las partes y los elementos de un
programa de estudios, o bien los componentes de una de
sus partes.
También los modelos educativos son, como señala Antonio Gago
Huguet, una representación arquetípica o ejemplar del proceso de enseñanza-aprendizaje,
en la que se exhibe la distribución de funciones y
la secuencia de operaciones en la forma ideal que resulta
de las experiencias recogidas al ejecutar una teoría del aprendizaje.
Los
modelos educativos varían según el periodo histórico en que aparecen
y tienen vigencia, en el grado de complejidad, en el
tipo y número de partes que presentan, así como
en el énfasis que ponen los autores en algunos de
los componentes o en las relaciones de sus elementos.
El
conocimiento de los modelos educativos permite a los docentes tener
un panorama de cómo se elaboran los programas, de cómo
operan y cuáles son los elementos que desempeñan un papel
determinante en un programa o en una planeación didáctica.
En algunos
de los modelos educativos, los profesores pueden ver claramente los
elementos más generales que intervienen en una planeación didáctica, así
como las relaciones de antecedente y consecuente que guardan entre
sí.
El conocimiento que se tenga de los programas y
de sus partes será determinante para que los docentes elaboren
planeaciones didácticas eficientes y obtengan resultados mejores en el aula.
Algunos Tipos De Modelos Educativos.
a) El modelo tradicional.
Este tipo de
modelo educativo se refiere principalmente a la elaboración de un
programa de estudios. Los elementos que presentan son mínimos, ya
que no se hacen explícitas las necesidades sociales, la intervención
de especialistas, las características del educando, ni tampoco se observan
las instancias de evaluación del programa de estudios.
El esquema es
muy sencillo. En él destacan los cuatro elementos siguientes:
·El
profesor.
Es el elemento principal en el modelo tradicional, ya
que tiene un papel activo: ejerce su elocuencia durante la
exposición de la clase, maneja numerosos datos, fechas y nombres
de los distintos temas, y utiliza el pizarrón de manera
constante.
·El método.
Se utiliza cotidianamente la clase tipo conferencia, copiosos
apuntes, la memorización y la resolución de los cuestionarios que
presentan los libros de texto.
·El alumno.
En este modelo educativo
no desempeña una función importante, su papel es más bien
receptivo, es decir, es tratado como objeto del aprendizaje
y no se le da la oportunidad de convertirse en
sujeto del mismo.
·La información.
Los contenidos se presentan como temas,
sin acotar la extensión ni la profundidad con la que
deben enseñarse. De esta manera, algunos profesores desarrollan más unos
temas que otros creando, por ende, distintos niveles de aprendizaje
en grupos de un mismo grado escolar.
El modelo tradicional muestra
la escasa influencia de los avances científico-tecnológicos en la educación
y, en consecuencia, refleja un momento histórico de desarrollo social.
No
obstante sus limitaciones, este modelo se tomó como base pedagógica
para formar diversas generaciones de profesores y de alumnos.
El instructor
del curso comentará otros aspectos que juzgue convenientes del modelo
tradicional.
b) El modelo de Ralph Tyler.
El
modelo que Tyler propone presenta como aportación fundamental el concepto
de objetivos, los cuales se convierten en el núcleo de
cualquier programa de estudios, ya que determinan de una manera
u otra el funcionamiento de las otras partes del programa.
La
idea de elaborar un programa o una planeación didáctica teniendo
como base a los objetivos, cambia sustancialmente el esquema tradicional
de las funciones del profesor, del método, del alumno
y de la información, por ejemplo:
·El profesor.
Aunque el profesor
presente notables cualidades de orador, gran capacidad de manejo de
información e, inclusive, con un amplio repertorio de conocimientos de
un tema determinado, sus acciones están determinadas por el objetivo,
puesto que señala con claridad la extensión y la profundidad
con que se ha de enseñar dicho contenido.
También este
modelo menciona la forma en que el profesor tendrá que
impartir la enseñanza y le propone diversas actividades según sea
el tipo de objetivo de que se trate.
·El método.
Como
los objetivos mencionan diversas acciones que los alumnos han de
desempeñar, la enseñanza no puede dirigirse con un solo método
o con una misma forma de dar la clase. Por
el contrario, se proponen diversas actividades para los alumnos (actividades
de aprendizaje) y actividades para el profesor (actividades de enseñanza),
de tal manera que dependiendo el tipo de objetivo serán
las acciones a realizar por el docente y los educandos.
Este
modelo ofrece la posibilidad de utilizar diversos métodos y técnicas,
los cuales serán propuestos en los programas y en algunos
casos serán seleccionados por los profesores.
·El alumno.
Los
objetivos mencionan acciones que han de realizar los alumnos, por
lo cual éstos dejan de ser pasivos u objetos de
enseñanza y se convierten en sujetos de aprendizaje realizando diversas
acciones que son registradas por el docente.
A diferencia del modelo
tradicional donde el alumno desconocía la profundidad y extensión de
tema, así como las acciones que se esperan de él,
en el modelo de Tyler el alumno, desde la lectura
del objetivo, conoce las actividades que debe realizar individualmente, en
equipo o bien conjuntamente con el profesor.
·La información.
La información por enseñar ya no se presenta
a manera de temas como se hacía en el modelo
tradicional, sino por medio de objetivos, es decir, se fragmentan
los contenidos en pequeñas porciones, las cuales están acotadas tanto
en su extensión como en su profundidad.
Un contenido puede dar
lugar a varios objetivos con diversas acciones por realizar; dichos
objetivos se relacionan y se estructuran lógicamente formando unidades, éstas,
a su vez, presentan un orden lógico y una secuencia
de lo simple a lo complejo y forman un programa
de estudios.
La información así estructurada permite un manejo preciso y
homogéneo por parte del profesorado y elimina, en parte, la
subjetividad en la enseñanza de los contenidos, ya que las
acciones del profesor, del alumno, la extensión, profundidad y tiempo
dedicado a cada objetivo están acordados previamente en el programa
de estudios.
La planeación didáctica se facilita puesto que el programa
de estudios resulta lo suficientemente explícito y el docente sólo
necesita hacer un análisis cuidadoso del programa o, en su
defecto, consultar al coordinador de área o de estudios.
Otras
ventajas que proporciona este modelo son:
·La evaluación.
Se realiza de
manera más sistemática, ya que los tiempos, las formas e
instrumentos de evaluación que deben emplearse están predeterminados en el
programa de estudios
Los docentes podrán elegir formas alternativas de evaluación
con la condición de que se adecuen al objetivo, es
decir, que las acciones que el alumno debe realizar, las
cuales se mencionan en el objetivo, sean factibles de medir
y de registrar.
·La participación de especialistas.
La elaboración de programas
requiere de la participación de especialistas, puesto que se requiere
de un conocimiento técnico-pedagógico que demanda rigor y precisión.
La propuesta
de objetivos, la selección de los mismos, así como su
redacción son tareas complejas que requieren del conocimiento de diversas
teorías del aprendizaje, del manejo de diversos métodos y técnicas
didácticas y de enfoques taxonómicos de evaluación, entre otros requisitos.
·La
sociedad.
El vínculo entre educación y sociedad se torna más
estrecho en el modelo de Tyler, ya que los objetivos
sugeridos por los especialistas tienen como marco de referencia las
necesidades que demanda la sociedad, de tal manera que, conforme
se modifican las necesidades sociales, es necesario cambiar los objetivos
de los programas de estudios porque se corre el riesgo
de que se vuelvan obsoletos.
Los elementos que el modelo
de Ralph Tyler presenta, así como su dinámica, serán comentados
por el instructor del curso, de tal manera que los
participantes puedan interpretar por sí mismos el programa de estudios
que imparten.
El instructor del curso comentará otros aspectos que considere
importantes del modelo de Tyler.
c) Modelo de Popham-Baker.
Este modelo se
refiere particularmente a la sistematización de la enseñanza; hace una
comparación entre el trabajo de un científico y el trabajo
de un profesor.
La comparación estriba en que el científico tiene un conjunto
de hipótesis como punto de partida, selecciona una serie de
instrumentos para comprobar su veracidad, con los instrumentos seleccionados somete
las hipótesis a experimentación y evalúa los resultados obtenidos.
De igual
manera el docente parte de un conjunto de objetivos de
aprendizaje, selecciona los instrumentos de evaluación más idóneos y los
métodos y técnicas de enseñanza acordes con los objetivos, los
pone a prueba durante la clase o en el curso,
y evalúa los resultados obtenidos.
Desde luego que los niveles de
rigor, precisión y conceptualización distan mucho entre un científico y
un docente; sin embargo, la propuesta de Popham-Baker es de
que en ambos hay sistematización en el trabajo que se
realiza, un conjunto de elementos a probar, y la evaluación
de resultados, es decir, cada uno de los elementos mencionados
ocupa un lugar dentro de una secuencia formando un sistema
que tiene una entrada y una salida de productos o
resultados, los cuales se modifican por medio de un proceso.
Este modelo incorpora, a diferencia del modelo de
Tyler, una evaluación previa de los objetivos de aprendizaje, la
cual permite conocer el estado inicial de los alumnos respecto
de los objetivos.
Los resultados de la evaluación previa se
comparan con los resultados de la evaluación final; de esta
manera puede registrarse y compararse el grado de avance en
el aprendizaje de los alumnos.
El modelo de estos
autores debe motivar a los docentes a realizar planeaciones didácticas
rigurosas, bien secuenciadas, y apoyadas con los instrumentos de evaluación
más idóneos según los objetivos de aprendizaje que mencionen los
programas de estudios que imparten.
El instructor comentará algunos otros aspectos
del modelo de Popham-Baker que considere convenientes. d) Modelo de Roberto
Mager.
El modelo de Roberto Mager permite a los docentes conocer
en detalle una parte importante de los programas: los objetivos.
Los
objetivos pueden ser generales, particulares (también llamados intermedios) y específicos
(también conocidos con el nombre de operacionales).
Los objetivos han sido
estudiados por diversos autores y por consiguiente han surgido distintas
nomenclaturas o terminologías.
En el modelo de Mager se hace
referencia a los objetivos específicos, es decir, con los que
comúnmente opera el profesor en el salón de clase y
los que están a la base de su planeación didáctica.
Habitualmente
en un programa de estudios los objetivos específicos se presentan
redactados, sin hacer mención a cada una de sus partes,
para evitar la pérdida de significado o de sentido en
el profesor.
Es frecuente que los profesores lean rápidamente los objetivos
específicos y no tomen en cuenta todas las acciones y
partes que se mencionan en ellos, esto trae como consecuencia
que no se distinga con claridad cómo enseñar y evaluar
adecuadamente los objetivos. Esta situación impide que se alcancen óptimamente
las acciones y los niveles de ejecución que los objetivos
demandan.
El modelo de Roberto Mager muestra con claridad las partes
que integran un objetivo específico.
·Presentación
Esta parte se refiere
a quién efectuará la conducta solicitada: el alumno, el participante,
el practicante, etcétera.
·Conducta
Se refiere al comportamiento o acción
que realiza el alumno o el participante. Por lo regular
se redacta utilizando un verbo activo que no dé lugar
a diversos significados, por ejemplo: identificar, clasificar, enlistar, etcétera.
·Contenido
Esta parte hace mención al tema o subtema mediante el
cual se logrará el objetivo, por ejemplo: tabla periódica, ecuación
lineal, movimiento rectilíneo, huesos del cuerpo humano, efecto invernadero, etcétera.
·Condiciones
Hace mención a las circunstancias particulares en que la
conducta debe manifestarse, por ejemplo: en el laboratorio, en un
mapa, con ayuda de un modelo o maniquí, en una
maqueta, en la computadora, etcétera.
·Eficacia
En esta parte se hace referencia
al criterio de aceptabilidad de la conducta, es decir, se
hace explícito el nivel o grado de complejidad en que
la conducta debe darse.
El instructor del curso comentará otros aspectos
del modelo de Mager que juzgue convenientes y presentará a
los participantes otros ejemplos donde se apliquen los elementos anteriormente
descritos.
c) Modelo de Hilda Taba.
Este modelo sintetiza los elementos más
representativos de los otros modelos que ya se han revisado.
Uno de los aportes que presenta es la organización de
contenido y las actividades de aprendizaje.
El contenido de un programa
de estudios o de una planeación didáctica debe presentar una
organización lógica, cronológica o metodológica. Dicha organización permitirá al docente
presentar la información a los alumnos de lo simple a
lo complejo, de lo que es antecedente a su respectivo
consecuente, de la causa al efecto, de lo general a
lo particular, etcétera, lo cual redundará en un mejor aprovechamiento.
La
organización de las actividades también es un factor de mejora
en el aprendizaje. Los profesores deben presentar a los alumnos
los objetivos mediante una gama de actividades debidamente secuenciadas, considerando
cuáles han de ser de manera individual y cuáles de
forma grupal, fijando la duración de ambas.
Las actividades que
los profesores y los alumnos realizan deben estar claramente diferenciadas
y equilibradas, de tal manera que el profesor tenga previsto
cuándo exponer, retroalimentar, organizar y supervisar, y en qué momentos
el grupo asume el papel protagónico en el aprendizaje y
el profesor coordina las actividades y retroalimenta a los alumnos
individualmente o a cada uno de los equipos.
La propuesta del
modelo de Hilda Taba muestra a los docentes las partes
más importantes de un programa y, a su vez, les
plantea el reto de elaborar planeaciones didácticas con organización de
contenidos y actividades creativas, precisas y eficientes.
Todos los servicios de Catholic.net son gratuitos.
Sólo nos mantenemos gracias a los donativos que, voluntariamente, nos hacen algunos de nuestros visitantes.
Necesitamos de tu ayuda para continuar anunciando el mensaje de Cristo a través de la Red.
Ayúdanos, Dios te lo recompensará. DA CLICK AQUÍ PARA DONAR
Consultores
de la comunidad Preguntas acerca del perfil y la formación de educadores católicos, de los criterios de enseñanza que deben regir en una escuela católica y de los modelos pedagógicos a seguir para una mejor asimilación de la doctrina cristiana
Ver todos los consultores