La cantidad de $170,000 que Catholic.net necesita alcanzar dividida entre los 250,000 usuarios diarios del portal corresponde a un importe de menos de ¡0.70 dólares por cada uno!
En la práctica es imposible recibir 0.70 dólares de cada uno de los 130,000 usuarios, ¡pero quizá sí es posible recibir 50 dólares de 3,400 de ustedes! ¿Podría usted formar parte de ese "grupo de los 3,400" de cuya generosidad depende la sobrevivencia y el desarrollo de Catholic.net? ¡Por favor, piénselo! ¡Envíe su donativo hoy mismo!
Autor: Antonio J. Ferrer. | Fuente: Arbil Sabiduría es Libertad.
El Hombre, como criatura dotada de valores, grabados en su corazón, debe de ser capaz de elegir entre lo Verdadero y lo Falso, lo Justo y lo Injusto, lo Bueno y lo Malo
Sabiduría es Libertad.
Los hombres de hoy se caracterizan porque poseen mucha "información",
pero muy poca formación: "Nunca el hombre ha creido saber
tanto de si mismo como en la actualidad, y en
el fondo nunca ha sabido menos en lo que se
refiere a su autentica condición". El torrente de información indiscriminada,
sesgada y no asimilada hace de muchos hombres superficiales y
huecos, con una apriencia de conocimiento falsa y un fondo
personal vacio.
El hombre sabio es el hombre no solo
informado sino formado, capaz de valorar y optar entre lo
bueno y lo malo.
La cultura de un pueblo no
es solo una serie de tradiciones, que sin duda éstas
pueden ayudadar a configurar, pero no la definen. Una cultura
es auténtica en cuanto participa del Orden Natural y se
apoya en la Verdad. No se puede llamar cultura a
la costumbres y los modos de un pueblo, por muy
arraigados que sean, sin son errados.
El hombre contemporaneo, creyendose
culto, no ha aprendido a ser sabio. La belleza de
la cultura está en que nos enriquece intelectualmente, es decir
nos da conocimiento. El conocimiento nos lleva a entender la
Verdad, a conocerla.
Nosotros, los hombres, somos seres limitados e
imperfectos y por ello cada ser no es capaz de
alcanzar toda la Verdad, pero sí saber que existe y
cual es su Origen.
El enemigo de la Verdad es
la Ignorancia más que la Mentira. Y el conociminto nos
lleva al Amor, pues no podemos amar lo que no
conocemos. Cuanto más conocemos más amamos. En el amor se
suceden actos personales que se revelan en la opción de
elegir o rechazar.
El conociemiento, que nos lleva a la
Verdad, y la Verdad al Amor, nos conecta también con
la Libertad, pues cuanto más conocemos mayor claridad tenemos para
diferenciar el Bien del Mal, y por lo tanto mayor
libertad para optar por uno o por otro. Sin esa
libertad el hombre no sería hombre, sino un animal evolucionado,
sin capacidad para dirigir el rumbo de su vida ni
llegar a ser lo que se quiere ser.
Nos dice
Juan Pablo II “Alli donde el hombre ya no se
apoya sobre una grandeza que le transciende, corre el riesgo
de entregarse al poder sin freno de lo arbitrario y
de los “pseudo-absolutos” que lo destruyen. El hombre sabio conoce
su pasado, vive generosamente el presente y camina hacia el
futuro intentando aportar su participación para solucionar las crisis que
vive la Humanidad.
Todos los servicios de Catholic.net son gratuitos.
Sólo nos mantenemos gracias a los donativos que, voluntariamente, nos hacen algunos de nuestros visitantes.
Necesitamos de tu ayuda para continuar anunciando el mensaje de Cristo a través de la Red.
Ayúdanos, Dios te lo recompensará. DA CLICK AQUÍ PARA DONAR
Consultores
de la comunidad Preguntas acerca del perfil y la formación de educadores católicos, de los criterios de enseñanza que deben regir en una escuela católica y de los modelos pedagógicos a seguir para una mejor asimilación de la doctrina cristiana
Ver todos los consultores