La cantidad de $170,000 que Catholic.net necesita alcanzar dividida entre los 250,000 usuarios diarios del portal corresponde a un importe de menos de ¡0.70 dólares por cada uno!
En la práctica es imposible recibir 0.70 dólares de cada uno de los 130,000 usuarios, ¡pero quizá sí es posible recibir 50 dólares de 3,400 de ustedes! ¿Podría usted formar parte de ese "grupo de los 3,400" de cuya generosidad depende la sobrevivencia y el desarrollo de Catholic.net? ¡Por favor, piénselo! ¡Envíe su donativo hoy mismo!
Autor: Pedro Moreno Magro | Fuente: Escrito por Ecclesia Digital , lunes, 02 de junio de 2008 ¿Por qué la clase de Religión?
Algunas razones para matricular a los hijos y alumnos en Religión...
¿Por qué la clase de Religión?
Dos palabras de introducción a este pequeño artículo que versa
sobre la traída y llevada clase de Religión en nuestras
Escuelas. Dos palabras absolutamente necesarias. De la clase de Religión,
como de cualquier otro campo o aspecto de la vida,
lo decisivo no son las cuestiones organizativas (cuestiones que se
refieren, por ejemplo, al horario, al tiempo de cada sesión,
a los materiales que se han de utilizar, etc. etc.).
Todo eso, con ser muy importante, no es lo decisivo
o fundamental. Lo decisivo son las razones que justifican la
propia clase; lo decisivo y fundamental son los motivos por
los que un padre o un alumno reclaman o piden,
en el ámbito escolar, un espacio propio de formación religiosa.
Eso es lo decisivo.
Aunque este espacio de nuestra
Hoja diocesana no de para exponer muchas razones, ni tampoco
demasiados motivos al respecto, podemos apuntar claramente algunas razones de
fondo:
Primera. La clase de Religión es respuesta a
un derecho-deber de los padres, que tienen obligación ineludible de
educar a sus hijos según sus propios principios y criterios
fundamentales de tipo moral y religioso.
Segunda. La clase
de Religión educa para comprender, debidamente, nuestro pasado y toda
nuestra memoria, que es pasado y memoria cosidos con hebras
de Religión. Así nuestro arte, nuestra cultura en general, nuestra
literatura, nuestra filosofía o nuestras fiestas... Privar a un niño
del conocimiento de la Religión, en nuestro caso de la
Religión católica, es privarle de la posibilidad de que pueda
conocer y comprender las raíces más genuinas de su tradición
y cultura.
Tercera. La clase de Religión es una
exigencia de nuestra propia realidad sociológica. Imposible comprender nuestro ser
y convivir, tanto de pasado como de presente, sin referimos
a los componentes religiosos que cruzan nuestra vida y costumbres
por los cuatro costados. Al margen del componente religioso, todo
intento de comprensión sociológica es imperdonablemente parcial e inválido.
Cuarta. La clase de Religión educa para la mejor de
las ciudadanías posibles. Educa para los valores de la paz
y el respeto a todos, para el reconocimiento de la
dignidad sagrada de cada ser humano, hombre y mujer; educa
para la solidaridad y la ayuda a los más pobres
y necesitados... Es decir, educa para el amor: amor a
Dios, a quien no vemos, a través del amor a
los hombres, con los que tenemos que vivir y convivir...
Quinta. La clase de Religión, como servicio supremo a
la educación integral del niño, ayuda al despertar de los
interrogantes sobre el sentido último y definitivo de la vida.
Me explico. El ser humano no se conforma, por muy
pragmáticamente que viva, con saber qué va a comer o
dónde va a ir de vacaciones este verano o el
que viene... Tarde o temprano, necesita respuestas a preguntas más
hondas. Por ejemplo: ¿por qué o para qué vivo? ¿qué
sentido tiene la vida y qué sentido tiene la muerte?
¿por qué merece la pena luchar y vivir si es
que merece eso la pena? ¿somos sólo para el tiempo
de esta vida o anhelamos, racional y sensatamente, vivir y
prolongarnos en una "tierra nueva" y un "cielo nuevo", como
dice la Biblia? Esas son, queramos o no, las cuestiones
decisivas...
A estas cuestiones, tan de calado antropológico, tan
decisivas para vivir como hombres, ayuda la clase de Religión.
Ayuda a que nazcan en el corazón del niño o
joven y ayuda a darles una determinada respuesta: en nuestro
caso, la respuesta que viene y es Jesús de Nazaret:
su vida y su mensaje.
Pedro Moreno Magro, Delegado
de Enseñanza de la diócesis de Sigüenza-Guadalajara y director de
la Hoja Diocesana "El Eco"
Todos los servicios de Catholic.net son gratuitos.
Sólo nos mantenemos gracias a los donativos que, voluntariamente, nos hacen algunos de nuestros visitantes.
Necesitamos de tu ayuda para continuar anunciando el mensaje de Cristo a través de la Red.
Ayúdanos, Dios te lo recompensará. DA CLICK AQUÍ PARA DONAR
Consultores
de la comunidad Preguntas acerca del perfil y la formación de educadores católicos, de los criterios de enseñanza que deben regir en una escuela católica y de los modelos pedagógicos a seguir para una mejor asimilación de la doctrina cristiana
Ver todos los consultores