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Autor: Catholic.net | Fuente: Catholic.net La Espiritualidad Ignaciana y la educación
No sólo pensaban en la cultura de un hombre idealmente educado, sino en formar al hombre completo, hijo de Dios y miembro de la Iglesia, un líder capaz de transformar los ambientes de su época…
La Espiritualidad Ignaciana y la educación
Rasgos fundamentales de la espiritualidad Ignaciana y algunas implicaciones
pedagógicas
A) La imagen de Dios. Afirma la realidad del mundo
y ayuda a la formación total de la persona dentro
de la comunidad humana. Para Ignacio es una imagen transformadora
de la sociedad y trascendente de la persona y de
la historia (el Reino). La plenitud de la persona viene
de algo que se le ha dado gratuitamente: la condición
de hijo. La dimensión religiosa impregna toda la educación
promoviendo el diálogo entre la fe y la cultura.
B) Libertad
humana. Ignacio habla de una libertad radical, pues la persona
está llamada a ser libre para trabajar en pro de
la felicidad verdadera. De ahí el cuidado e interés individual
por cada persona, la importancia de la actividad por parte
del alumno y su apertura al crecimiento, a lo largo
de la vida.
C) Cristo modelo de persona. La visión de
Ignacio está centrada en la persona histórica de Jesucristo, modelo
de toda vida humana por su respuesta total al amor
del Padre en el servicio a los demás. La educación
propone a Cristo como modelo y proporciona una atención pastoral
adecuada, que promueve en libertad el conocimiento de su mensaje
y la relación personal con el Cristo de la fe,
que lleva a realizar gradualmente el compromiso cristiano.
D) La acción.
Ignacio pide un compromiso total y activo de los hombres
y mujeres, para imitar más plenamente a Cristo, poniendo en
práctica sus ideales en el mundo real de la familia,
la profesión, las estructuras sociales y políticas, etc. La educación
es una preparación para un compromiso en la vida activa.
E) En la Iglesia.La respuesta a la llamada de Cristo
se realiza para Ignacio en y por medio de la
Iglesia. La educación de la Compañía es un instrumento apostólico,
que prepara a los alumnos para una participación activa en
la Iglesia y en la comunidad local.
F) El «magis». La
preocupación constante de Ignacio fue el mayor servicio de Dios,
que en educación se traduce por excelencia en la formación;
una excelencia que trata de educar líderes en el servicio,
agentes multiplicadores. Excelencia académica a condición de excelencia humana y
cristiana. Y excelencia personal, según las posibilidades y cualidades de
cada alumno. Excelencia, diríamos hoy, en la atención a la
diversidad.
G) La comunidad. Desde el principio Ignacio compartió con otros
compañeros su experiencia espiritual y humana. La educación es una
misión común basada en la comunicación mutua entre los profesores,
los directivos, el personal auxiliar, los jesuitas y los laicos.
Se comparten los ideales, el proyecto educativo y las responsabilidades
de gobierno. Se fomenta el diálogo familia-colegio, la participación de
los alumnos y una relación creativa y constructiva con los
antiguos alumnos. La estructura de la escuela debe facilitar la
misión educativa.
H) El discernimiento. Ignacio y sus seguidores tomaban decisiones
a través de un proceso de discernimiento personal y comunitario,
realizado siempre en un contexto de oración. Los centros de
la Compañía deben promover la reflexión y evaluación permanentes, en
orden a lograr sus finalidades con mayor eficacia, adaptándose a
lugares y personas. Para ello se requiere la ayuda en
la preparación profesional y la formación permanente, especialmente de los
profesores.
Esta es la aportación Ignaciana: la atención personal, la
planificación minuciosa, la adaptación flexible, el enseñar a pensar, el
cuidado del profesorado, el objetivo de una formación integral de
la persona, abierta a la dimensión espiritual de la misma...
Esta herencia educativa había permitido afirmar que Ignacio de Loyola
y sus seguidores merecían ocupar un puesto entre los grandes
autores de la educación universal.
Tomado del texto: La pedagogía
Ignaciana hoy. Introducción histórica y pedagógica.
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