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Autor: Hugo Río | Fuente: Catholic.net Importancia de las Actividades al aire libre para influir en la cultura
Valores y virtudes
Importancia de las Actividades al aire libre para influir en la cultura
En este capítulo considero que no vamos a encontrar revelaciones
extraordinarias, al menos para los que organizamos actividades al aire
Libre desde una perspectiva educativa o formativa, no solo recreativa.
En
Wikipedia: Los valores son características morales positivas que toda persona
posee, tales como la humildad, la piedad y el respeto;
así como todo lo referente al género humano. El concepto
de valores se trató, principalmente, en la antigua Grecia como
algo general y sin divisiones, pero la especialización de los
estudios en general ha creado diferentes tipos de valores, y
han relacionado estos con diferentes disciplinas y ciencias. Es una
entidad intrínseca y social al mismo tiempo.
Como siempre vamos
a tratar los conceptos en este caso tomada desde nuestra
página www.Catholic.net , Valores: Son los diversos bienes objetivos a
los que el hombre aspira perfeccionándole como tal y que
tienen su fundamento en Dios, pues el bien objetivo que
nosotros no creamos, sino que reconocemos o descubrimos en la
realidad, nos permite construir un mundo más cristiano, más justo,
más solidario, más feliz, en todos los niveles: personal, familiar
y social.
Desde una perspectiva inmanentista, sin quedarnos con ella,
(la exponemos como un punto de partida), básicamente pareciera que
no hay muchas diferencia entre la visión cristiana y la
pagana, para la segunda son “características morales positiva”, para la
primera “bienes a los que el hombre aspira para perfeccionarse
como tal”.
Vemos en ambas definiciones la idea de valor
como una “meta a alcanzar” o un rumbo a tomar
en determinadas conductas. Y otra característica para nosotros fundamental es
el afán de poseer el valor, aunque en la primera
definición (Wikipedia), la da por poseída.
Este capítulo no nos vamos
a centrar exclusivamente en estas cuestiones, ¿El hombre posee los
valores? ¿Estos son adquiridos fácilmente? ¿Una vez adquiridos no se
pierden más?.
No me quiero detener en estos temas que se
pueden profundizar muy bien en la sección ya señalada de
Cathilc.net. Pero se suele pensar que la presión de la
sociedad por medio de un intercambio “osmótico”, quizás por medio
de la cultura y el arte (con respecto al segundo
todavía se discute si es el motor o el vagón
de cola en el tema de los valores que maneja
una sociedad).
Se suele manejar la idea que el hombre
adquiere los valores por el solo hecho de pertenecer a
una determinada familia o determinada sociedad. Esta idea nos induce
a despreocuparnos de ellos (en el menor de los casos)
o tener una visión un poco pesimista, que nos encuadra
dentro de una lucha muy desigual, entre lo que los
alumnos reciben por los medios y las aspiraciones del docente
o mejor dicho educador.
Considero que ubicándonos en el campo de
batalla nos puede aclarar un poco el panorama. Un primer
concepto a tener en claro es que el valor existe
como orientador en estado puro, pero su existencia real es
cuando se “encarna” en una persona, un grupo de personas,
una familia, una sociedad.
Y esto ya nos coloca dentro de
una posición más concreta y simple (como son todas las
cosas de Dios), pero no confundamos simpleza con facilidad. Este
es el gran meollo de la cuestión, el campo donde
se debaten los valores, es en el corazón de cada
persona. En mi corazón, en el tuyo y en el
de cada persona o en este caso, alumno al que
le queremos inculcar una “escala de valores”.
Este valor encarnado,
que se suele perderse a veces con demasiada facilidad, o
más propiamente se nos escapa, “15Y ni siquiera entiendo lo
que hago, porque no hago lo que quiero sino lo
que aborrezco. 16 Pero si hago lo que no quiero,
con eso reconozco que la Ley es buena.” , es
la gran lucha cotidiana. Esta cotidianeidad, es la que nos
enfrenta a la triste realidad de que se no se
pueda dar por adquirido un valor para siempre.
Este valor
adquirido, como orientador de nuestras acciones en forma habitual, es
decir la sana costumbre de obrar de una determinada manera
esto se llama virtud. Para Florián Rodero, L.C quien está
a cargo de los conceptos de Cathoic.net en la dirección
apuntada. Virtudes: Son disposiciones habituales y firmes para hacer el
bien, que por medio de nuestra inteligencia y voluntad regulan
nuestros actos, ordenan nuestras pasiones y guían nuestra conducta según
nuestra razón y la fe. La persona virtuosa tiende hacia
el bien, lo busca y lo elige a través de
acciones concretas. Con la vivencia de las virtudes humanas y
cristianas conquistamos una personalidad equilibrada y madura, cordial y llena
de amor a Dios y a quienes viven a nuestro
lado. Estas disposiciones habituales, se logran por medio del ejercicio
de la virtud. O aplicando criterios de valores sanos a
nuestra conducta en forma habitual (para no perder la relación
entre valor y virtud). Y dándole una vueltita de tuerca
más al tema, la virtud nos ayuda mucho a ser
felices, es más considero (no solo yo) que es el
camino para la felicidad. Por lo tanto el marco de
la virtud, debe ser un marco alegre, con esa alegría
profunda que da el logro de la cosa bien hecha.
Experimentar esta alegría es un gran paso, pero ejercitarla es
otro mucho más grande en el camino hacia la virtud,
los educadores que están en tema ya deben haber adivinado
hacia donde me dirijo.
Las actividades al aire libre son oportunidades
inmejorables para que los chicos, y las personas en general
se muevan en un campo virtuoso. Ya que la organización
y desenvolvimiento de las actividades depende de los organizadores y
(dependiendo de la cantidad de participantes) una comunicación de uno
a uno. Podemos organizar actividades en las que se ejercite
la virtud de la perseverancia (subir un cerro), la virtud
de la generosidad, la virtud de justicia, etc.
Solo deben estar
claras dos cosas:
La intencionalidad, es decir tenemos que planificar
las actividades teniendo en cuenta que virtud, que valor queremos
poner de relieve en cada actividad. Sugiero que no se
les informe a los chicos sobre que virtud se va
a trabajar en una actividad (por ejemplo un campamento),
por lo que apuntaré a renglón seguido.
Otro aspecto es fundamental,
es el de reflexión donde se les explica a los
chicos, por ejemplo, que se ha logrado alcanzar la cumbre
de un cerro, poniendo en práctica la virtud de la
perseverancia, “chicos eso que vimos y nos dio la posibilidad
de estar acá muy contentos, se llama perseverancia”. O al
finalizar un campamento que se la pasó muy bien y
en el que estuvieron muy felices “chicos vivimos así por
que hubo espíritu de servicio”.
Si logramos hacerle entender a
los chicos la raíz de estos logros, que por otro
lado se deben dar en el marco de la gran
diversión que supone una actividad de aire libre hemos hecho
un tremendo aporte cultural a nuestros alumnos a su familia
y muy probablemente a la comunidad en la que se
desarrolla sus actividades. Este tema se puede profundizar mucho más
en http://lichugorio.blogspot.com
.
La idea de este ciclo de
capítulos es ver como influir en la cultura por medio
de las actividades al aire libre, y en estas, los
educadores “sacamos boleto directo y sin escala” al corazón de
nuestros chicos. No podemos perder la oportunidad, solo es cuestión
de descubrir cual es el valor que impera en la
actividad que se realice, y que debemos tener en cuenta
para hacerla “como Dios Manda”, precisamente eso es una virtud.
Considero que no hace falta organizar una actividad para ejercitar
una virtud, sino descubrir en cada actividad que virtud es
la que predomina.
No vamos a extender mucho más este capítulo,
este tema lo iremos profundizando a lo largo de los
próximos capítulos.
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