La cantidad de $170,000 que Catholic.net necesita alcanzar dividida entre los 250,000 usuarios diarios del portal corresponde a un importe de menos de ¡0.70 dólares por cada uno!
En la práctica es imposible recibir 0.70 dólares de cada uno de los 130,000 usuarios, ¡pero quizá sí es posible recibir 50 dólares de 3,400 de ustedes! ¿Podría usted formar parte de ese "grupo de los 3,400" de cuya generosidad depende la sobrevivencia y el desarrollo de Catholic.net? ¡Por favor, piénselo! ¡Envíe su donativo hoy mismo!
Autor: Zenit.org | Fuente: Zenit.org Los hombres no son inmunes al matrimonio
Los hombres se casan más tarde, pero la mayoría todavía quieren formar una familia. Ésta es la conclusión de un estudio reciente del National Marriage Project, con sede en la Universidad Estatal Rutgers de Nueva Jersey.
Los hombres no son inmunes al matrimonio
NEW BRUNSWICK, Nueva Jersey, sábado, 9 octubre 2004
(ZENIT.org).- Los hombres se casan más tarde, pero la mayoría
todavía quieren formar una familia. Ésta es la conclusión de
un estudio reciente del National Marriage Project, con sede en
la Universidad Estatal Rutgers de Nueva Jersey.
El informe de
este año sobre «El estado de nuestros matrimonios» lleva el
subtítulo: «La amabilidad del matrimonio: quiénes son los hombres que
se casan y por qué».
El estudio sostiene que la mayoría
de los hombres son todavía «de los que se casan».
Su encuesta de varones jóvenes heterosexuales muestra que aquellos que
tienen el trasfondo de una familia tradicional, religiosamente observante, es
más probable que se casen, busquen el matrimonio y tengan
puntos de vista positivos sobre el matrimonio, las mujeres y
los hijos.
Los autores del informe, Barbara Dafoe Whitehead y David
Popenoe, observaban que las novelas, películas y programas de televisión
más populares «están obsesionados con un hombre treinteañero soltero y
sus metas románticas». De hecho, «el marido joven ha desaparecido
virtualmente como personaje cultural o tipo social».
A pesar de este
estereotipo mediático, los varones jóvenes casados son una parte importante
de la población, insistía el informe. En 2002, había en
Estados Unidos 9,5 millones de hombres casados entre los 25
y los 34 años. «Y contrariamente al estereotipo popular, el
chico típico de treinta años está casado», añade.
Al inicio, el
estudio observa que el matrimonio es un tema candente. Una
parte de los planes de reforma social de la administración
Bush prevé 1.500 millones de dólares para proporcionara acceso a
la educación para el matrimonio, preparación y fuentes de consejo
para parejas de bajos ingresos que buscan casarse. El congreso
también ha aprobado reformas de impuestos para ayudar a las
parejas casadas.
En el ámbito estatal, ya se están probando programas
para ayudar a las parejas casadas. Y existen una multitud
de iniciativas comunitarias y en ayuntamientos que buscan promover y
defender el matrimonio. Los investigadores también han prestado atención al
matrimonio, tras lo que Whitehead y Popenoe han calificado de
«varias décadas de negligencia acerca del tema». El casado mejora Whitehead y
Popenoe sostienen que el matrimonio tiene un impacto en el
estilo de vida de los hombres incluso mayor que en
el de las mujeres. Los estudios muestran que los hombres
casados «trabajan mejor y les va mejor económicamente que a
los hombres que no están casados». Además, es más probable
que abusen menos del alcohol y las drogas, y es
más probable que se impliquen en los acontecimientos religiosos y
comunitarios.
Un factor clave en estos cambios son los cuidados emocionales
y físicos que las esposas proporcionan a sus maridos. Sin
embargo, esto no es sólo cuestión de compartir hogar con
una pareja femenina. Los hombres casados, de hecho, mejoran en
un cierto número de indicadores sociales más que los hombres
que cohabitan. Esto es debido a la naturaleza del matrimonio
mismo, sostiene el informe. Se espera de ellos que voluntariamente
donen su tiempo y su dinero a sus esposas e
hijos y también, en menor grado, a los parientes que
puedan necesitar su ayuda».
E, incluso si menos que en el
pasado, el matrimonio todavía se espera que dure por mucho
tiempo, llevando a los hombres a tener una visión a
largo plazo, en lugar de vivir el día a día
mirando a la gratificación inmediata. El matrimonio también fija límites
al comportamiento de los hombres, exigiendo a los hombres que
sean fieles. «Las normas maritales de la masculinidad exigen responsabilidad,
sacrificio y compromiso más que búsqueda de sensaciones, toma de
riesgos y libertad sin trabas». Sin presión Los datos de la encuesta
llevada a cabo para el informe han mostrado que el
63% de los hombres casados vivían con sus dos padres
a la edad de 15 años, en comparación con el
55% de los hombres no casados. Tener padres que asisten
con regularidad a servicios religiosos, y un padre que se
ha implicado en sus vidas, también eran factores más comunes
entre los varones jóvenes casados. Los hombres jóvenes casados son
también más religiosos, con cerca de la mitad que afirma
que van a servicios religiosos varias veces al mes, comparado
con menos de un cuarto de los no casados.
La amplia
mayoría, un 85%, de los hombres casados niegan que se
hayan casado por presiones de sus futuras esposas. «La mayoría
de los hombres jóvenes casados ven su decisión de casarse
como una elección y un compromiso que hacen libremente y
por sus propias razones», afirmaba el informe. Otro importante factor
es encontrar a una mujer que piensen que será una
buena madre, el 75% de los hombres declaraba que había
sido un factor a la hora de escoger esposa.
Y casi
todos, el 94%, de los hombres casados afirman que son
más felices casados que cuando eran solteros. Con el 70%
de los hombres casados viviendo en hogares con hijos, tienden
más a declarar que «ver a sus hijos crecer es
la alegría más grande de la vida». También es más
probable que deseen tener más de un hijo.
Sin embargo, el
estudio demostraba que, en comparación con anteriores generaciones, no se
tiende tanto a mirar el matrimonio conectado directamente con «construir
una familia». La mayoría de los encuestados, incluyendo a los
casados, declaraban que los hijos no son una razón importante
para casarse. «Así, aunque el matrimonio sigue siendo un importante
evento transicional en las vidas de los hombres, cada vez
está más desconectado de las nociones tradicionales de masculinidad adulta
o aspiraciones a la paternidad», concluye el informe. Por qué el
retraso A pesar de las ventajas del matrimonio, hay una tendencia
general a retrasar la decisión hasta una edad mayor, observa
el informe. En Estados Unidos, en 1970, la media de
edad del primer matrimonio para los hombres era de 23
años; hoy está cerca de los 27. Y para los
hombres con estudios superiores, la media de edad del primer
matrimonio puede ser uno o dos años más.
Whitehead y Popenoe
observan que los investigadores suelen citar dos causas de esta
tendencia: más tiempo dedicado a la educación superior y dificultades
para encontrar un empleo seguro. También apuntan a factores adicionales
como una transición más tardía a la edad adulta, con
menores presiones sociales y familiares para casarse jóvenes como parte
del proceso de volverse independientes.
Asimismo, los varones jóvenes de hoy
hacen frente a una menor presión para casarse si se
convierten en padres de un hijo siendo solteros.
Unido a esto
está el hecho de los hombres jóvenes de hoy viven
en una «cultura de solteros» que les permite explotar algunos
de los beneficios sexuales y domésticos del matrimonio, sin hacer
un compromiso a largo plazo.
De hecho, la encuesta llevada a
cabo por el National Marriage Project mostraba que el 22%
declaraba que el matrimonio no era para ellos. Es más
probable que este grupo desconfíe de las mujeres, se preocupe
por el riesgo de divorcio, y también es más probable
que no les gusten los hijos, y estén preocupados sobre
el hecho de perder su libertad personal.
Otro factor que les
permite a los hombres retrasar el matrimonio es que, a
diferencia de las mujeres, ellos «no están preocupados por el
tictac del reloj biológico» lo que les podría proporcionar el
ser padres a mayor edad.
Además, la encuesta mostraba que la
gran mayoría de varones jóvenes está buscando un «alma gemela
que satisfaga sus deseos emocionales, sexuales y espirituales y que
comparta las responsabilidades de ganarse el pan». La búsqueda de
este compañero ideal juega su papel en el retraso del
matrimonio.
Aunque observa que hay muchos factores que llevan a retrasar
el matrimonio, el informe concluye que el estereotipo de los
medios de que los hombres son alérgicos al compromiso no
refleja exactamente la realidad. «La mayoría de los varones jóvenes»,
insiste el informe «todavía son ‘de los que se casan’».
* Para recibir las
noticias de Zenit por correo electrónico puede suscribirse aquí. * Zenit.org,
2004. Todos los derechos reservados. Para conocer las condiciones de
uso, puede visitar el sitio www.zenit.org o contactar
a infospanish@zenit.org .
Todos los servicios de Catholic.net son gratuitos.
Sólo nos mantenemos gracias a los donativos que, voluntariamente, nos hacen algunos de nuestros visitantes.
Necesitamos de tu ayuda para continuar anunciando el mensaje de Cristo a través de la Red.
Ayúdanos, Dios te lo recompensará. DA CLICK AQUÍ PARA DONAR