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| ¿Es correcto satanizar a las empresas privadas? |
Actualmente se está discutiendo en el Senado de la República
la reforma energética, los perredistas hablan de una supuesta privatización
de Pemex; el PAN por su lado, de que no
hay tal. Los primeros han afirmado que vender la petrolera
a las empresas privadas es una traición a la patria.
Parece que para los miembros del PRD la empresa privada
es algo muy malo, pero muy malo, sin embargo, ¿qué
es en realidad?
Cuando uno se levanta por la mañana puede
notar en el cuarto muchos objetos que fueron fabricados por
empresas privadas y por todos pagamos con satisfacción, puesto que
nos sirven para hacer nuestra vida más cómoda. Tenemos cama,
sabanas, cobijas, colchas, la alfombra, el tocador, lociones, perfumes, espejos,
puertas, ventanas, etcétera
Cuando salimos de nuestra casa hacemos uso del
taxi, del pesero o de otros servicios por los cuales
pagamos. Todas estas empresas son privadas. Llegamos a nuestro trabajo
y prácticamente todas también lo son, éstas para poder operar
se relacionan con otras para proveerse de materias primas y
con otras más para vender sus productos.
Nadie se pone a
pensar en si es una empresa pública o privada, simplemente
nos relacionamos por el servicio que damos o nos dan.
Cuando llega la hora de la comida, vamos a comer
a una fonda o a un buen restaurante, todos éstos
se relaciona también con otras empresas para poder operar.
El caso
es que todos, absolutamente todos nos relacionamos con empresas privadas
sin grandes problemas. Desde luego que en ellas hay corrupción,
pero eso no es privativo de éstas, en las públicas
hay más todavía. Entre las principales empresas públicas están precisamente
Pemex, la CFE, la Compañía de Luz y Fuerza
y en todas hay evidencias de grandes actos de corrupción
que redundan en poca productividad y grandes gastos para el
erario público.
En los países socialistas, todas las empresas eran públicas,
no había ni una privada y en todos se mataba
la iniciativa, la responsabilidad, la creatividad y la libertad, por
eso es que se desplomaron y ahora han vendido las
empresas a particulares. Curiosamente dichas economías han mejorado.
En cambio en
México, tenemos a los perredistas y a un sector del
PRI que están luchando por un modelo que no funcionó
en ningún país del mundo. ¿Entonces qué es lo que
pretenden? ¿Quiénes son los defensores del petróleo? ¿Qué relación han
tenido con las empresas privadas?
Los principales beneficiados de la situación
de Pemex son los líderes sindicales y los políticos que
están relacionados con la empresa petrolera. Se han documentado que
muchos actos de corrupción son de estos líderes y parece
que nadie está en posibilidades para hacer lo que se
debería porque así conviene a todas las partes.
El principal personaje
que lucha contra la "privatización" del petróleo es precisamente quien
perdió en las elecciones de 2006 y que hasta ahora
no ha aceptado su derrota. Su estrategia está centrada en
boicotear al Gobierno Federal, es alguien que no ha tenido
la experiencia del manejo de las empresas privadas, siempre ha
vivido de una u otra forma de la administración pública
y no sabe lo que es administrar una empresa de
este tipo. Habría que investigar a todos los defensores del
petróleo, saber por qué atacan a la empresa privada.
Algo que
llama la atención es que el mismo candidato que perdió
las elecciones plantea en su proyecto alternativo de nación la
participación de este tipo de compañías, tanto nacionales e internacionales,
en la industria del petróleo y ahora dice lo contrario.
¿Por qué? Estos defensores hablan de que el petróleo es
nuestro porque está bajo la administración pública, ¿si estuviera bajo
la administración privada no sería nuestro? ¿Qué es lo que
hace para el ciudadano común y corriente que el petróleo
sea nuestro o no lo sea?
La verdad eso es una
mera consideración, no importa si la industria la maneja el
gobierno o los empresarios, lo verdaderamente relevante es que se
me entregue el producto al mejor precio y con la
mejor calidad posible. Siempre y cuando, la empresa se maneje
bajo los mejores estándares de calidad. Para que algo sea
realmente nuestro es indispensable tener la posibilidad de usarlo y
eso es lo que hacemos quienes usamos el gas o
la gasolina. La mayor parte de los mexicanos consumimos ese
producto, por lo tanto, somos sus dueños.
Si no usáramos el
gas doméstico para nuestras cocinas ni para nuestros automóviles y
sólo se vendiera a otros países, entonces sí, el
petróleo no sería nuestro. Éste no es el caso, si
lo usamos nos pertenece, el problema que tenemos es que
se han introducido ideas raras que han estorbado la buena
administración, como en todas las empresas del mundo.
Ya es tiempo
de entender lo que son las empresas públicas y privadas
y exigirnos mayor eficiencia en unas y otras para estar
a la altura de las circunstancias. Es tiempo de despojarnos
de prejuicios que estorban la creación de la riqueza de
México. Es tiempo de hacer caso omiso a los líderes
mesiánicos que sólo engañan a millones de hombres y mujeres
para satisfacer su egolatría.
Algunas preguntas para la reflexión
¿Qué pasaría si
desaparecieran las empresas públicas?
¿Qué pasaría si desaparecieran las empresas privadas?
¿Cuál
de las dos empresas reprobaría la prueba de productividad?
¿Ayudan o
perjudican al país este tipo de empresas?
¿Cuáles son las cretas
credencias de los defensores del petróleo?
¿De qué han vivido?
¿De qué
vivirían si no existieran las empresas públicas?
¿Si usted tuviera una
empresa, contrataría a un defensor del petróleo como su gerente?
¿Realmente
es mala la empresa privada?
Pongo a su disposición de otros
artículos complementarios, si usted me los solicita, con gusto se
los envío.
¿Quiénes son los dueños de las empresas?
Principios para la
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La riqueza es un estado mental
¿Nuestra constitución es un
texto sagrado?
Las instituciones están fundadas sobre principios falsos |
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