La cantidad de $170,000 que Catholic.net necesita alcanzar dividida entre los 250,000 usuarios diarios del portal corresponde a un importe de menos de ¡0.70 dólares por cada uno! [Expandir]
> Inglés
> Francés
> Italiano
El lugar de encuentro de los católicos en la red
 
 
Tus Favoritos   |   Página de Inicio   |   Recomiéndanos   |   Opiniones   |   Suscríbete
Empresarios católicos | comunidad
El Empresario Católico y la Política | categoría
Iglesia y Problemas Internacionales | tema
Autor: José María Simone, Nota aparecida en Clarín, Suplemento Económico | Fuente: Acde.org.ar
Globalizar la solidaridad
José María Simone (ACDE): En tiempos de prueba, la seriedad de propósitos y la serenidad de espíritu es lo que permite afrontar las coyunturas difíciles.
 
Globalizar la solidaridad
Globalizar la solidaridad
José María Simone, presidente de ACDE, hace un llamado a los empresarios para que se transformen en efectivos agentes de cambio con la esperanza de construir, al mismo tiempo, un mundo más fraternal y más justo, fundado en el trabajo honesto, sacrificado y solidario.


La sociedad argentina está intranquila. Se percibe una sensación de falta de confianza y de desesperanza. Ante esta delicada situación que nos preocupa, deseamos contribuir con opiniones que ayuden a encontrar soluciones que promuevan el bien común. Como dirigentes de empresa y como cristianos intentamos que la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa (ACDE) sea un centro de reflexión que conjugue el deseo de contar con un marco apropiado tanto para el crecimiento de nuestra actividad como el de los restantes sectores de la comunidad, de acuerdo con los principios del Evangelio y de la Doctrina Social de la Iglesia.

En estos momentos de inquietud es necesario pensar en los temas que puedan conducirnos a retomar el crecimiento económico que tuvimos a principios de la década del 90. Estamos en un mundo que se ha globalizado hasta ahora tecnológica y financieramente. Esto es un hecho. Por eso miramos la globalización como una realidad, pero al mismo tiempo como un desafío. Creemos que las amenazas que crea esta nueva situación no serán evitadas intentando escapar de la globalización, cerrando la economía y buscando infructuosamente el aislamiento. Esto sólo retrasaría el progreso y produciría una involución, con consecuencias sociales más graves que las que se hubieren querido evitar.

Globalización y sociedad

La dificultad reside en que este proceso de globalización no ha dado solución a las cuestiones sociales ni ha tenido en cuenta las características de cada uno de los países emergentes, afectándolos de manera desigual. La globalización debe gobernarse y esto exige la creación de instituciones de diverso tipo y alcance que promuevan un bien común universal. Es preciso globalizar la solidaridad.

Los dirigentes de empresa tenemos un rol muy importante en la búsqueda de una mayor integración económica y social. Integración del mercado local al internacional en el que producimos y o vendemos nuestros productos. Integración de las necesidades de las personas que integran nuestras empresas con la comunidad en la que viven.

Nuestra búsqueda y propósito es integrar el crecimiento de las empresas con el respeto por las personas, acordando un trabajo honorable y justa paga; respetar los acuerdos celebrados sobre las deudas; pagar las cargas sociales e impositivas en tiempo y forma; procurar la rentabilidad de las empresas para poder sostener su crecimiento y el de las fuentes de trabajo, organizando las relaciones entre las partes que intervienen en las actividades empresariales con ética y honorabilidad.

Consideramos que el desempleo es el principal factor de exclusión social y pauperización. Debe reducírselo mejorando el funcionamiento de las reglas laborales y disminuyendo los impuestos y cargas sobre el salario. El crecimiento económico basado en la inversión y el conocimiento debe contribuir a generar más empleo y mejor remunerado, compensando la menor demanda de personal que el progreso tecnológico determina.

El mundo ha aceptado en forma generalizada la democracia y la economía de mercado como las formas más adecuadas de organización social basadas en la libertad. A este ordenamiento le es inherente un alto grado de movilidad internacional de bienes y capitales. El único camino capaz de generar inversiones y reducir el costo del capital es la confianza que brota de la seguridad jurídica, de la estabilidad de la moneda y de la solvencia del Estado.

El dirigente empresarial debe cooperar con el Estado, en cuanto ciudadano, en la administración racional de las cuentas públicas a través del pago de sus obligaciones fiscales y sociales, buscando que el administrador logre el sano equilibrio de las ellas. El Estado gestionará el pago de las obligaciones generadas por administraciones anteriores, con una lucha seria e implacable contra la evasión fiscal, y con una especial austeridad en el manejo de los fondos públicos. Es obligación del Estado establecer un sistema impositivo no confiscatorio que estimule la inversión, posibilite una adecuada distribución de riqueza y que no constituya una desventaja para aquellos que cumplen con las obligaciones tributarias.

Estas condiciones son alcanzables. Nuestro país no puede pretender estar encuadrado dentro de la categoría de naciones pobres altamente endeudadas. No es atendible la pretensión de que una parte de nuestra deuda sea condonada, tal como lo hicieron los países del Grupo de los 7 con la deuda pública de las naciones más pobres. Por otro lado, el grueso de nuestra deuda está emitida en títulos adquiridos por personas o fondos que a su vez son de propiedad de miles de inversores y ahorristas. No hay posibilidad de una quita que no sea considerada como un default, que afectaría el patrimonio de individuos más que de bancos o instituciones. Una acción de ese tipo destruiría la confianza en la Argentina y le impediría acceder al financiamiento de su desarrollo, ahuyentando además a los inversores del exterior y del propio país. Las consecuencias sobre la producción y el empleo serían negativas.

La responsabilidad del empresario es participar activamente en la búsqueda de una mayor competitividad, sin esperar privilegios o prebendas del Estado. Pero el Estado, a su vez, debe asegurar justas condiciones de riesgo, menores costos financieros y una carga impositiva que estimule al emprendedor. En el plano internacional, el Estado debe resguardar los intereses del país frente a las restricciones al comercio impuestas por algunos países desarrollados en desmedro de nuestra producción agropecuaria.

Agentes para el cambio

Los dirigentes de empresa cristianos esperamos del Gobierno que asuma un papel activo en estas difíciles negociaciones, señalando la contradicción que significa una globalización del comercio regida por reglas asimétricas e inequitativas que perjudican la capacidad de los países emergentes de generar los recursos necesarios para pagar sus deudas.

Los dirigentes de empresa que trabajamos en la Argentina lo hacemos tomando en cuenta los condicionamientos impuestos por la economía mundial tal como existe. Hay muchas cosas en ese mundo que no nos gustan, y por eso un dirigente de empresa debe convertirse en uno de los líderes del cambio necesario para el futuro. Para ello deberá convertirse él mismo en un agente de cambio en su propia actividad, buscando nuevos mercados, desarrollando o aplicando nuevas tecnologías de punta y sobre todo capacitándose para gerenciar creativamente la satisfacción de las nuevas necesidades de los hombres.

El logro de estas metas requiere recuperar la serenidad. A la adversidad se la enfrenta con fortaleza moral, para buscar con tenacidad los medios eficaces para remediar los problemas. En el duro camino de los medios nos sostiene la esperanza de construir un mundo más fraternal y más justo, fundado en el trabajo honesto, sacrificado y solidario de tantos hombres y tantas mujeres.

Quiera Dios que encontremos los argentinos bajo un liderazgo magnánimo el rumbo adecuado para transitar esta etapa. Que el Gobierno y la sociedad civil logren delinear la estrategia que nos permita alcanzar la grandeza de la nación y el bienestar de todos sus habitantes.
 
Todos los servicios de Catholic.net son gratuitos. Sólo nos mantenemos gracias a los donativos que, voluntariamente, nos hacen algunos de nuestros visitantes. Necesitamos de tu ayuda para continuar anunciando el mensaje de Cristo a través de la Red. Ayúdanos, Dios te lo recompensará.
DA CLICK AQUÍ PARA DONAR
 
     Herramientas del Artículo:
Arriba
.
Ver más artículos del tema
.
Preguntas o comentarios
.
¿En donde estoy?
.
Hacer un donativo
Envíalo a un amigo
.
Formato para imprimir
.
Descargar en PDF
.
Descargarlo a tu Palm
.
  Suscripción canal RSS

Escribir un comentario sobre este artículo

 Nombre

 Email Formato invalido. (no será publicado)

 País

Comentario




* Gracias por su comentario. El número de mensajes que pueden estar en línea es limitado. La longitud de los comentarios no debe exceder los 500 caracteres. Catholic.net se reserva el derecho de publicación de los mensajes según su contenido y tenor. Catholic.net no se solidariza necesariamente con los comentarios ni las opiniones expresadas por sus usuarios. Catholic.net no publicará comentarios que contengan insultos o ataques y se reserva el derecho de publicar direcciones de correo o enlaces (links) a otras páginas.

 
Inicio | Secciones | Comunidades | Servicios | Consultorios | Alianzas | Foros | Contacto
Servicios por email Servicios por email
Foros Foro para empresarios católicos
Mapas Mapa de Empresarios católicos
Opiniones ¿Qué opinas de Catholic.net?
Comentarios Comentarios al editor de esta sección
Biblioteca Documentos de apoyo de Empresarios católicos
Preguntas frecuentes Preguntas Frecuentes
Donativos Hacer un donativo
¿Qué ofrece la Comunidad de Empresarios Católicos?
El Papa y los Empresarios Católicos
La Doctrina Social de la Iglesia y los Empresarios Católicos
Ética Empresarial Católica
Valores y Virtudes del Empresario Católico
Economía Ética y Doctrina Social de la Iglesia
El Empresario Católico y la Política
Pastoral Obrera
Conducta Cristiana y Compromiso Político
Los Cristianos y la Democracia
El Católico ante las Elecciones
Filosofía Política Cristiana
La Política Cristiana en la Historia
Cristiandad e Identidad
La Iglesia y el Derecho Internacional
El Estado, la Iglesia y las Naciones
Los Cristianos en Europa
Ética, Iglesia y Desarrollo Social
Iglesia y Problemas Internacionales
La Teología de la Liberación
La Iglesia y los Inmigrantes
La Iglesia y los Derechos Humanos
Aborto y Legislación
Los Laicos, la Iglesia y los Jóvenes
El Empresario Católico y la Familia Católica
Líderes Sociales Católicos en Acción
Formación Integral del Empresario Católico
Temas a Debatir entre Empresarios
Secretarías Católicas y Asistentes de Dirección
Miembros Destacados de la Comunidad
Noticias de los Miembros de la Comunidad
Lista de correo
Boletín con ensayos, artículos y consejos para aplicar la Doctrina Social de la Iglesia y la ética en el ámbito laboral y social.

Suscribir
Cancelar suscripción
Consultores de la comunidad
Consultas acerca de problemas específicos de ética empresarial y la aplicación de la Doctrina Social Cristiana en la Empresa
Ver todos los consultores
Apoyan a la comunidad
E-cristians
Eduexperts
Fundación Guilé
Fundación María Virgen Madre
Impuestoporlavida.org

Ver todas las alianzas que apoyan a la comunidad
Encuesta
¿Qué áreas de la Doctrina Social de la Iglesia deben establecer las empresas en sus códigos de ética? (Opción múltiple)
Medio ambiente
Pobreza y caridad
Trabajo y salario
Familia
Persona humana
Orden social
Economía
El Papel del Estado
Bien común
Solidaridad
Derechos Humanos
> Ver resultados
> Ver todas las encuestas
Foro para empresarios católicos
¡Participa!
 |   Homenajes  |   Condiciones de uso   |   Donativos   |   Política de privacidad   |   Publicidad   |   Contáctanos   |  RSS
© 2009 Catholic.net Inc.
Todos los derechos reservados
Publicidad: