La cantidad de $170,000 que Catholic.net necesita alcanzar dividida entre los 250,000 usuarios diarios del portal corresponde a un importe de menos de ¡0.70 dólares por cada uno!
En la práctica es imposible recibir 0.70 dólares de cada uno de los 130,000 usuarios, ¡pero quizá sí es posible recibir 50 dólares de 3,400 de ustedes! ¿Podría usted formar parte de ese "grupo de los 3,400" de cuya generosidad depende la sobrevivencia y el desarrollo de Catholic.net? ¡Por favor, piénselo! ¡Envíe su donativo hoy mismo!
Autor: Vatican.va | Fuente: Vatican.va Derechos humanos y Doctrina social de la Iglesia
Mensaje del Papa Benedicto XVI durante el recibimiento a los miembros de la Pontificia Academia de las Ciencias Sociales.
Derechos humanos y Doctrina social de la Iglesia
CIUDAD DEL VATICANO, 4 MAY 2009 (VIS).-Benedicto XVI recibió hoy
a los miembros de la Pontificia Academia de las Ciencias
Sociales al final de la XV sesión plenaria de ese
ente que preside la profesora Mary Ann Glendon.
La Academia, después
de haber examinado las relaciones entre la doctrina social de
la Iglesia y el trabajo, la democracia, la globalización, la
solidaridad y la subsidiaridad, se ha centrado esta vez en
"el tema clave de la dignidad de la persona y
los derechos humanos, punto de encuentro entre la doctrina social
de la Iglesia y la sociedad actual", observó el Papa.
"La
Iglesia ha afirmado siempre que los derechos fundamentales, por encima
y más allá de las diferentes formas en que se
formulen y de los diferentes grados de importancia que tengan
en los diversos contextos culturales, deben ser sostenidos y reconocidos
universalmente porque son intrínsecos a la naturaleza del ser humano
creado a imagen y semejanza de Dios" y " por
eso comparten una característica común que los une y que
exige el respeto universal". Asimismo la Iglesia ha enseñado siempre
que "el orden ético y político que gobierna las relaciones
entre las personas hunde sus raíces en la estructura misma
del ser humano".
La Edad Moderna, "con mayor conciencia sobre los
derechos humanos y su universalidad, (...) contribuyó a dar forma
a la idea de que el mensaje de Cristo -que
proclama que Dios ama a todo hombre y a toda
mujer y que todo ser humano está llamado a amar
a Dios libremente- demuestra que todos y todas, independientemente de
su condición social o cultural, son libres por naturaleza".
El Papa
recordó después que a mediados del siglo pasado y tras
las catástrofes de las dos guerras mundiales y las ideologías
totalitarias, la comunidad internacional se dotó de "un nuevo sistema
de derecho internacional basado en los derechos humanos" y cómo
Pablo VI y Juan Pablo II "afirmaban decididamente que el
derecho a la vida y a la libertad de conciencia
y de religión son el centro de aquellos derechos que
brotan de la misma naturaleza humana".
"Estrictamente hablando, esos derechos no
son verdades de fe, aunque se perciben y adquieren plena
luz con el mensaje de Cristo que "manifiesta plenamente el
hombre al propio hombre". La fe los confirma ulteriormente. Obedece
a la razón que, hombres y mujeres, viviendo y actuando
en un mundo físico como seres espirituales, perciban la presencia
de un "logos" que los capacita para distinguir no solamente
lo verdadero de lo falso, sino también el bien del
mal, lo mejor de lo peor, la justicia de la
injusticia".
"La acción de la Iglesia en la promoción de los
derechos humanos se refuerza por la reflexión racional, de forma
tal que esos derechos pueden presentarse a todas las personas
de buena voluntad, independientemente de su filiación religiosa". Al mismo
tiempo, "como cada nueva generación y cada individuo debe reapropiarse
de esos derechos, y la libertad humana es siempre frágil,
la persona necesita la esperanza y el amor incondicionales que
solo se encuentra en Dios y que lleva a la
participación en la justicia y la generosidad de Dios hacia
los demás".
"Esa perspectiva llama nuestra atención sobre algunos de los
problemas sociales más críticos de las últimas décadas, como la
conciencia cada vez más grande, en parte provocada por la
globalización y la crisis económica actual, de un tremendo contraste
entre la igual atribución de derechos y el desigual acceso
a los medios para alcanzarlos. Para los cristianos, que piden
siempre a Dios "danos hoy nuestro pan de cada día",
es una tragedia vergonzosa que la quinta parte de la
humanidad pase todavía hambre".
"Para garantizar un abastecimiento adecuado de alimentos,
al igual que la protección de los recursos vitales como
el agua y la energía, es necesario que todos los
líderes internacionales manifiesten su prontitud para trabajar en buena fe,
respetando la ley natural y fomentando la solidaridad y la
subsidiaridad con las regiones y los pueblos más pobres del
planeta, como la estrategia más eficaz para eliminar las desigualdades
sociales entre las países y las sociedades y para potenciar
la seguridad mundial".
Todos los servicios de Catholic.net son gratuitos.
Sólo nos mantenemos gracias a los donativos que, voluntariamente, nos hacen algunos de nuestros visitantes.
Necesitamos de tu ayuda para continuar anunciando el mensaje de Cristo a través de la Red.
Ayúdanos, Dios te lo recompensará. DA CLICK AQUÍ PARA DONAR