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Autor: José de Jesús García | Fuente: Yoinfluyo.com Crisis, entre la responsabilidad y la manipulación
José de Jesús García (Yoinfluyo.com) nos ofrece una reflexión sobre la crisis financiero-política que se vive en México
Crisis, entre la responsabilidad y la manipulación
jueves, 08 de octubre de 2009
La crisis económica internacional tuvo
dos etapas claramente definidas: 1) Hasta el 15 de septiembre
de 2008 y 2) La quiebra de Lehman Brothers (LB)
modificó la tendencia de las variables macroeconómicas y convirtió la
crisis inmobiliaria de Estados Unidos en una crisis financiera internacional,
que devino en una recesión mundial, la primera del mundo
globalizado.
En un primer momento, se observaron algunas bancarrotas de instituciones
inmobiliarias y altibajos de los mercados financieros. Parecía que las
autoridades estadounidenses tenían el control de los fundamentos económicos y
podían desinflar la "burbuja del sector inmobiliario” sin mayores contratiempos,
como había ocurrido en otras ocasiones, en particular con las
empresas ligadas a Internet.
Los economistas no esperaban grandes medidas gubernamentales
y consideraban que la nueva administración arreglaría las dificultades; recordemos
se desarrollaba la campaña presidencial.
Había problemas que nadie niega (quiebras
de inmobiliarias y ajustes en el mercado bursátil), además no
se disponía de información para pronosticar el derrumbe de los
mercados y la recesión internacional. Lo cierto que nadie previó
el cambio en la tendencia de las variables macroeconómicas y
la magnitud de la crisis. Ahora es fácil decir que
la economía de nuestros vecinos era peor de lo que
se reconocía.
En nuestro caso, los analistas y partidos de
oposición critican al gobierno mexicano de crear falsas esperanzas o
mentir ante la opinión pública sobre las consecuencias de la
crisis económica internacional.
Se crucifica al secretario de Hacienda, Agustín Carstens,
debido a que el 2 de febrero de 2008 señaló
que la desaceleración en la economía de Estados Unidos afectará
a México pero no como en el pasado: "Ahora le
dará un catarrito y no una pulmonía como antes".
Posteriormente, el
22 de abril de ese año, el presidente Felipe Calderón,
reiteró que México estaba preparado para enfrentar los efectos de
la crisis económica en Estados Unidos, pese a la fuerte
vinculación de las dos economías. En la rueda de prensa
final de la cuarta cumbre de líderes de América del
Norte, celebrada en Nueva Orleans.
La cuestión es que tales declaraciones
en esa fecha eran ciertas. Ahora se repiten fuera de
contexto y crean malestar y furia en la opinión pública.
El error fue que no se acompañaron de las palabras
mágicas "de mantenerse las mismas condiciones económicas que se observan
en la economía estadounidense”. Algo tan elemental que se omite
con fines políticos.
La oposición y críticos se molestan por el
optimismo de las autoridades, eso es nuevamente engaño y esconder
la realidad. Otros censuran que el gobierno es el principal
responsable de provocar el pánico entre la población. Es imposible
atender a todos.
Las muchas de críticas a Carstens son insostenibles
y ridículas. Implícitamente se le acusa de no saber que
quebraría LB; de que la crisis inmobiliaria se convertirá en
una crisis internacional y desembocaría en una recesión mundial. Estados
Unidos, ni los gobiernos estaban preparados para enfrentar el "vendal
financiero” que vive el mundo desde el 16 de septiembre
de 2008.
Los mismos críticos sostienen que las autoridades esconden información
y manipulan los datos con inconfesables objetivos, lo cual es
falso. La sociedad mexicana como la estadounidense, comprende mejor los
fenómenos económicos, tanto que a los que se equivocaron en
sus pronósticos con responsabilidad directa o no, les aplicó el
voto de castigo.
En Estados Unidos los republicanos perdieron la presidencia
frente a los demócratas por la crisis financiera y en
México el PAN perdió la mayoría que tenía en la
Cámara de Diputados.
Independientemente de las responsabilidades que tiene cada actor
político, lo importante es enfrentar las consecuencias de la crisis
internacional.
Lo dramático en México es que la clase política hizo
las cosas muy mal porque había petróleo. Eso explica la
interrogante de por qué la economía nacional se derrumbó, no
hay acuerdo sobre un modelo de desarrollo.
La nueva conformación de
la Cámara de Diputados donde el PRI-PVEM son el grupo
mayoritario jugarán un papel importante en la solución de la
crisis fiscal, la recuperación económica y en abatir la pobreza.
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