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| Iglesia y elecciones |
SAN CRISTÓBAL DE LAS CASAS, sábado 27 de junio de
2009 (ZENIT.org-El Obsevador).- Con el título "Iglesias y elecciones", el
obispo de San Cristóbal de las Casas, monseñor Felipe Arizmendi
Esquivel, ha emitido un documento que ayuda a clarificar la
postura de los fieles ante el próximo proceso electoral que
se vivirá en México el domingo 5 de julio.
La Iglesia
católica ha emprendido una campaña para que los ciudadanos acudan
a las urnas y le den seguimiento a los candidatos
triunfadores pues es la única forma, decían los obispos en
su último comunicado de mayo pasado, de consolidar la democracia.
México
enfrenta hoy una fuerte campaña de grupos y organizaciones de
intelectuales que están llamado al voto en blanco o el
voto nulo, para que la gente exprese su desilusión ante
el desempeño de los políticos. Sin embargo, la Iglesia
ha sido puntual en recordar que si no hay votación,
no hay limitaciones, y los representantes populares se sentirán a
sus anchas al haber sido elegidos con el voto de
sus incondicionales. A continuación, publicamos completo el documento de monseñor Arizmendi
Esquivel.
Iglesias y elecciones VER Los obispos y ministros de culto de otras
religiones, hemos recibido un exhorto de la Secretaría de Gobernación,
en que nos recuerda los "ordenamientos que establecen la prohibición
de realizar proselitismo político o inducir el voto a favor
o en contra de candidatos o partidos políticos".
En fechas cercanas
a las elecciones, no faltan voces airadas y repetitivas que
nos reclaman por qué hablamos de estos temas. Quisieran que
la Iglesia no predicara su doctrina y que para nada
interviniéramos, como si este acontecimiento nada tuviera que ver con
la religión, con la fe cristiana; como si la ética
no tuviera lugar en la política; como si el laicismo
significara marginar la religión de la vida social; como si
la separación Iglesia-Estado significara desconocer que somos ciudadanos con plenos
derechos. Nos deberían agradecer que estamos promoviendo la participación ciudadana
en la construcción de la democracia. Deberían reconocer que estamos
ayudando al país en la dignificación de la política, que
muchos han desvirtuado. Deberían valorar que estamos promoviendo el voto,
consciente, crítico, maduro y libre, en contra de quienes se
empeñan en desaconsejarlo, o nulificarlo.
JUZGAR Los obispos y los pastores protestantes
que integramos el Consejo Interreligioso de Chiapas, emitimos en días
pasados una exhortación, cuyos puntos centrales son:
Estamos convencidos de la
sabiduría de la palabra de Jesús: "Den al César lo
que es del César, y a Dios lo que es
de Dios" (Mt 20,25). Por ello, es legítima la
separación entre las Iglesias y el Estado. Defendemos el sano
laicismo, entendido como el respeto a la pluralidad religiosa y
la no imposición de una sola religión para todo un
pueblo; como la no intervención del Gobierno en asuntos internos
de las Iglesias, y el respeto de éstas a las
justas disposiciones de las leyes.
Nuestra fe cristiana nos compromete en
la construcción de una sociedad más justa, libre y fraterna.
Como pastores, nuestra misión implica defender los derechos de Dios
y de su obra más perfecta, el ser humano, la
familia y la sociedad.
Por esto, es muy importante elegir
legisladores que, como personas y como miembros de un partido
político, respeten esos derechos. Traicionaríamos nuestra responsabilidad si calláramos cuando
estos derechos fueran violentados. Somos respetuosos de las leyes, pero
éstas deben respetar el derecho a la plena libertad religiosa.
Nuestro sistema democrático requiere avances significativos, para lograr una mayor
participación de la sociedad, mediante procesos ya comprobados en otros
países y en comunidades indígenas. Para ello, se requieren legisladores
maduros y creativos, que propongan nuevos mecanismos de participación ciudadana.
La
elección es libre y secreta, consciente y razonada. Por tanto,
ninguna Iglesia, ningún líder religioso, pueden hacer campaña a favor
o en contra de un candidato o de un partido.
No debemos presionar, ni directa ni indirectamente, a nuestros fieles
a votar en un sentido u otro; mucho menos favorecer
a alguien por intereses personales o de grupo, pues haríamos
depender del César a esa Iglesia.
ACTUAR Exhortamos a los fieles de
nuestras Iglesias y a todo el pueblo de Chiapas, a
participar con su voto en el día de las elecciones.
Aunque cada persona es libre de votar o no, de
incluso anular su voto, si lo hace responsablemente, nosotros consideramos
que abstenerse es dejar que otros, unos pocos, decidan por
la mayoría. La construcción de la democracia exige la participación
de todos en la toma de decisiones, y un momento
trascendente, aunque no el único, es la elección de quienes
hacen las leyes que a todos nos han de regir.
Exhortamos
respetuosamente a que cada quien elija al candidato que es
de su confianza y es conforme a sus criterios personales,
iluminados por su fe. Hay que analizar críticamente las promesas
de los candidatos en sus campañas electorales y la publicidad
que hacen en los medios de comunicación, para escoger a
quienes hayan demostrado en su vida un auténtico amor y
servicio al pueblo, en particular a los pobres. |
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