La cantidad de $170,000 que Catholic.net necesita alcanzar dividida entre los 250,000 usuarios diarios del portal corresponde a un importe de menos de ¡0.70 dólares por cada uno! [Expandir]
> Inglés
> Francés
> Italiano
El lugar de encuentro de los católicos en la red
 
 
Tus Favoritos   |   Página de Inicio   |   Recomiéndanos   |   Opiniones   |   Suscríbete
Empresarios católicos | comunidad
Economía Ética y Doctrina Social de la Iglesia | categoría
Ética Católica, Mercados y Valores | tema
Autor: Mario Ramos-Reyes, Ph D, Asociación de Empresarios Cristianos (ADEC) | Fuente: Adec.org.py
Economía y valores
Artículo de Mario Ramos-Reyes, de la Asociación de Empresarios Cristianos (ADEC)en el que afirma que la consigna es aquí hacer el bien, ser un buen ciudadano porque es lo correcto. La utilidad, el lucro, se dará por añadidura. Solo si el ciudadano es tal
 
Economía y valores
Economía y valores
Una economía dejada al juego de la fuerzas de las libertades del mercado, no genera fines y valores para una sociedad. Es más, la libertad de mercado sería ciega, dando lugar a lo que se denomina “agnosticismo valorativo”, pues existiría incapacidad de conocer, de “saber” –eso es agnosticismo- lo que esta bien o mal (de ahí lo de valorativo). Solo existirían intereses, necesidades, que estarían ahí, fatales, que se adjudicarían mecánicamente, sin criterios de justicia.

Esta afirmación, usada comúnmente para negar la fuerza creadora del mercado, olvida una serie de aspectos que hacen que dicha libertad sea inteligente, y con sentido de bien común. Y sobre todo, ignora que dicha libertad no debe ser atribuida a un sistema inerte sino encarnado en individuos concretos, cuyo sentido moral existe (o no existe) independiente del sistema económico. En este contexto, tres aspectos fundamentales se deben tener en cuenta.

En primer lugar, todo sistema económico, pero también político, no es en sí autosuficiente.

Presumir que el libre mercado como tal determine un tipo de conducta específica, sería negar la posibilidad de la libertad de elección del individuo.

Seria ceder trágicamente, a un determinismo estructural; esto es, la creencia de que la conducta o inconducta ciudadana estaría “marcada” fatalmente por instituciones o leyes rígidas, por lo que sólo cambiando éstas, el resto, -la conducta y modo de ser ciudadano- cambiaría. Como si el sistema hiciera al ser humano como es. Es obvio que esta perspectiva es falsa, pues deja de lado la libertad del individuo para dejarse o no ser manejado por las estructuras.

Un segundo aspecto refiere a la perspectiva que echa el acento en el individuo. El problema del “egoísmo” del sistema, se afirma, no es realmente del sistema sino del ciudadano. El individuo es el que determina lo que las cosas son, buenas o malas.

Depende del ciudadano exclusivamente la marcha de, por ejemplo, estructuras económicas. Nada de “afuera” le afecta sino que es él, el verdadero artífice del cambio. Por eso, esta posición enfatiza la formación de hábitos, instilando el sentido del deber mas allá de los beneficios personales que podría tener, o el temor a la sanción de la estructura legal que pudiera sobrevenir. La consigna es aquí hacer el bien, ser un buen ciudadano porque es lo correcto. La utilidad, el lucro, se dará por añadidura. Solo si el ciudadano es tal por convicción propia, nutrirá como por ósmosis al sistema económico o político con las virtudes propias de la justicia.

El tercer aspecto, sin embargo, es el decisivo; aspecto que además, creo, es el correcto. Es la interacción entre la libertad del individuo y la “vida” propia del sistema económico.

Posición que implica la aceptación de nuestra realidad humana de criaturas limitadas, movidas por intereses individuales, las más de las veces egoístas, generosamente las menos; pero condicionados fuertemente por un sistema que presiona sobre nosotros. De ahí que se prescriba la necesidad de virtudes y hábitos para atenuar las imperfecciones de nuestra conducta. Pero necesitamos de algo mas; pues algunas veces tomamos la iniciativa, las más esperando algún estimulo o premio que justifique nuestra actuación. Así, esta perspectiva intermedia, si bien confía en la libertad individual, quiere que ésta sea estimulada por factores “externos” como premios, incentivos, ganancias para “mover” las voluntades ciudadanas.

Es el realismo del mercado, un sistema –como se ha dicho más de una vez– no apto para santos, pero tampoco para corruptos, sino solo para “pecadores” que tratan de hacer lo que mejor pueden a pesar de sus debilidades. Por eso es el reconocimiento social y gratificación económica que una sociedad confiere a los emprendedores (o el castigo a los corruptos) lo que pone en marcha -o no- a la economía. Si lo que se quiere es cierto tipo de conducta, emprendedora, capaz, llena de iniciativa, lo que se debe hacer es entonces establecer los incentivos sociales respectivos.

Recapitulando. No es que la libertad de una economía de mercado conduzca al agnosticismo valorativo, sino que esta ceguera de valores –si es generada por el sistema económico– es porque la sociedad ya lo reconoció como tal. Es que nadie da lo que no tiene. Lo dijimos la semana anterior: la libertad no es un sin más, sino la de alguien con una historia, unas creencias. Si el sistema económico es ciego de justicia es porque la sociedad como tal ya no había tenido un sentido alto de dicha virtud.

¿Será que nuestra terquedad de promover a corruptos con la impunidad legal y moral, así como la indolencia de olvidar, penalizando a los exitosos, socava nuestro interés en promover una autentica competencia económica?
 
Todos los servicios de Catholic.net son gratuitos. Sólo nos mantenemos gracias a los donativos que, voluntariamente, nos hacen algunos de nuestros visitantes. Necesitamos de tu ayuda para continuar anunciando el mensaje de Cristo a través de la Red. Ayúdanos, Dios te lo recompensará.
DA CLICK AQUÍ PARA DONAR
 
     Herramientas del Artículo:
Arriba
.
Ver más artículos del tema
.
Preguntas o comentarios
.
¿En donde estoy?
.
Hacer un donativo
Envíalo a un amigo
.
Formato para imprimir
.
Descargar en PDF
.
Descargarlo a tu Palm
.
  Suscripción canal RSS

Escribir un comentario sobre este artículo

 Nombre

 Email Formato invalido. (no será publicado)

 País

Comentario




* Gracias por su comentario. El número de mensajes que pueden estar en línea es limitado. La longitud de los comentarios no debe exceder los 500 caracteres. Catholic.net se reserva el derecho de publicación de los mensajes según su contenido y tenor. Catholic.net no se solidariza necesariamente con los comentarios ni las opiniones expresadas por sus usuarios. Catholic.net no publicará comentarios que contengan insultos o ataques y se reserva el derecho de publicar direcciones de correo o enlaces (links) a otras páginas.

 
Inicio | Secciones | Comunidades | Servicios | Consultorios | Alianzas | Foros | Contacto
Servicios por email Servicios por email
Foros Foro para empresarios católicos
Mapas Mapa de Empresarios católicos
Opiniones ¿Qué opinas de Catholic.net?
Comentarios Comentarios al editor de esta sección
Biblioteca Documentos de apoyo de Empresarios católicos
Preguntas frecuentes Preguntas Frecuentes
Donativos Hacer un donativo
¿Qué ofrece la Comunidad de Empresarios Católicos?
El Papa y los Empresarios Católicos
La Doctrina Social de la Iglesia y los Empresarios Católicos
Ética Empresarial Católica
Valores y Virtudes del Empresario Católico
Economía Ética y Doctrina Social de la Iglesia
Doctrina Social y el Capitalismo
La Doctrina Social y la Economía
Nueva Evangelización en la Economía
Filosofía Católica de la Economía
Doctrina Social y Economía Financiera
Administración y Finanzas Católicas
Ética Católica, Mercados y Valores
Globalización, Ética y Doctrina Social
Cristianos, Ética y Crisis Económicas
Ética, Iglesia y Desarrollo Social
Ética, Iglesia, Economía y Población
Iglesia, Pobreza, Desempleo y Caridad
La Corrupción
El Dinero y la Familia Cristiana
La Iglesia, el Trabajo y los Salarios
Materialismo y Consumismo
La Iglesia, la Ética y el Turismo
El Empresario Católico y la Política
El Empresario Católico y la Familia Católica
Líderes Sociales Católicos en Acción
Formación Integral del Empresario Católico
Temas a Debatir entre Empresarios
Secretarías Católicas y Asistentes de Dirección
Miembros Destacados de la Comunidad
Noticias de los Miembros de la Comunidad
Lista de correo
Boletín con ensayos, artículos y consejos para aplicar la Doctrina Social de la Iglesia y la ética en el ámbito laboral y social.

Suscribir
Cancelar suscripción
Consultores de la comunidad
Consultas acerca de problemas específicos de ética empresarial y la aplicación de la Doctrina Social Cristiana en la Empresa
Ver todos los consultores
Apoyan a la comunidad
E-cristians
Eduexperts
Fundación Guilé
Fundación María Virgen Madre
Impuestoporlavida.org

Ver todas las alianzas que apoyan a la comunidad
Encuesta
¿Qué áreas de la Doctrina Social de la Iglesia deben establecer las empresas en sus códigos de ética? (Opción múltiple)
Medio ambiente
Pobreza y caridad
Trabajo y salario
Familia
Persona humana
Orden social
Economía
El Papel del Estado
Bien común
Solidaridad
Derechos Humanos
> Ver resultados
> Ver todas las encuestas
Foro para empresarios católicos
¡Participa!
 |   Homenajes  |   Condiciones de uso   |   Donativos   |   Política de privacidad   |   Publicidad   |   Contáctanos   |  RSS
© 2009 Catholic.net Inc.
Todos los derechos reservados
Publicidad: